26 de septiembre de 2012

Cómo gestionar las emociones




       Un poema maravilloso: La casa de huéspedes de Rumi


Esto de ser un ser humano
es como administrar una casa de huéspedes.
Cada día una nueva visita, una alegría, una tristeza,
una decepción, una maldad,
 alguna felicidad momentánea
que llega como un visitante inesperado.

Dales la bienvenida y acógelos a todos ellos,
incluso si son un grupo penoso
que desvalija completamente tu casa.
Trata a cada huésped honorablemente pues
podría estar haciendo espacio para una nueva delicia.
El pensamiento oscuro, lo vergonzante, lo malvado,
recíbelos en tu puerta sonriendo e invítalos a entrar.
Agradece a todos los que vengan
pues se puede decir de ellos que han sido enviados
como guias del mas allá.
                         Recordemos que Rumi era un notable místico oriental.









Para encontrar la Alegría


 




Si quieres saber lo que significa ser feliz, observa una flor, un 
pájaro, un niño...: ellos son imágenes perfectas del reino, porque
viven el eterno ahora, sin pasado ni futuro. Por eso, no conocen la
culpa y la inquietud que tanto atormentan a los seres humanos; están
llenos de la pura alegría de vivir y se deleitan, no tanto en las
personas o cosas, cuanto en la vida misma. Mientras tu felicidad esté
originada o sostenida por algo o por alguien exterior a ti, seguirás en
la región de los muertos. El día en que seas feliz sin razón alguna, el
día en que goces con todo y con nada, ese día sabrás que has
descubierto ese país de la alegría interminable que llamamos «el
reino».
Encontrar el reino es lo más fácil del mundo, pero también lo más
difícil. Es fácil, porque el reino está a tu alrededor y aun dentro mismo
de ti, y lo único que tienes que hacer es extender tu mano y tomar
posesión de él. Y es difícil, porque, si deseas poseer el reino, no
puedes poseer nada más. Es decir, debes acceder a lo más hondo de
ti mismo sin apoyarte en nada ni en nadie, arrebatando a todos y a
todo, para siempre, el poder de estremecerte, de emocionarte o de
darte una sensación de seguridad o de bienestar. Para lo cual, lo
primero que necesitas es ver con absoluta claridad esta contundente
verdad: contrariamente a lo que tu cultura y tu religión te han
enseñado, nada, absolutamente nada, puede hacerte feliz. En el
momento en que consigas ver esto, dejarás de ir de una ocupación a
otra, de un amigo a otro, de un lugar a otro, de una técnica espiritual
a otra, de un guru a otro... Ninguna de esas cosas puede
proporcionarte ni un minuto de felicidad. Lo más que pueden
ofrecerte es un estremecimiento pasajero, un placer que al principio
crece en intensidad pero que se convierte automáticamente en dolor
en cuanto los pierdes y en hastío si se prolongan indefinidamente. 

A. de Mello
Una llamada al amor,
SAL TERRAE, 1991


Una mujer grande


El corazón tiene cerebro


16 de septiembre de 2012

El perdón transpersonal




Este mes me gustaria trabajar con ustedes a nivel introductorio el tema del PERDON , desde una perspectiva transpersonal.
En terapia el perdón es el tema central de estás , aproximo a mis pacientes a esta forma de liberación primero sutilm


ente hasta que la persona está totalmente preparada para abordarlo sin resistencias , pudiendo soltar todas las ideas preconcebidas que tenemos socialmente sobre el perdón.
¿ qué es entonces el perdón ?

el perdon es ante todo un acto de sanación que nada tiene que ver con el otro , no depende del otro u otros para suceder, ocurre dentro de nosotros mismo y es un acto de amor hacia mi mismo/a, donde decido perdonar porque busco soltar , liberarme de las pesadas mochilas con las que me he identificado durante años .
EL perdón Implica una expansión de la conciencia , UN CAMBIO DE PERCEPCIÓN ; decido comprometerme con una nueva visión del mundo , de mi y de los otros.
¿ qué buscamos con el perdón?
Nada menos que libertad interior, seguridad en mi mismo/a y mayor firmeza , libertad e elegir desde lo que soy y siento y no desde el rencor , la rabia , la culpa etc...

¿ cómo se que he perdonado?
Si estás bien con lo que hay . Si aceptas lo que es y fue tal y como es ... la sensacion es de Paz y de libertad interna .
EL amor sólo es posible desde la paz nunca desde la lucha .
la paz es simplemente estar bien con lo que es sin pretender cambiarlo.










Soraya Founty

Creencias equivocadas en el camino espiritual





Creencias equivocadas del Camino Espiritual.


Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, buscamos la perfección en nuestras vidas. Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, ideas, alimentación, y hasta la vida social. A veces, hacemos "SACRIFICIOS" con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que anhelamos. La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizarnos a tal punto de pensar que “Dios se ha olvidado de nosotros”. En realidad los errores como tales no existen, pues todo nos conduce a un necesario aprendizaje. Todo es un asunto de consciencia que solo puede expandirse a partir de las vivencias que nosotros mismos hemos invocado, sin juicio alguno si tales experiencias son "buenas" o "malas".


El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta. El Universo tiene sus “teclas” y la metafísica nos las enseña. ¿Cuáles son? Algunas escuelas esotéricas han tergiversado estas enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer "errores" y a frustrarse en sus expectativas.

Algunos de los "errores" más comunes son los siguientes:



1. ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O PEDIR A ÁNGELES, O CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA




Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. Pero, según las enseñanzas espirituales, TODO ES DIOS; por lo tanto, nada puede hacernos daño.



En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y sólo veo amor en todas partes”. En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego.


Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden transformar su situación personal, lo que encierra un "error". No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras “creencias”. Solamente los pensamientos que hemos interiorizado y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan. Dicho de otra manera, aquello que sentimos internamente que es así, es lo que toma forma en el mundo externo.


La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos para quienes se encuentran inmersos en los medios masivos de comunicación. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la emoción o sensación que acompaña a esa idea, no la interiorizamos como una verdad dentro de nosotros.



La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo” pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de: paz, armonía y prosperidad.




2. ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN


Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás. Sin embargo, la mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual.


Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque “el problema” es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo. Si la persona a ayudar esta inaccesible o inconsciente, habrá que pedírsele permiso a su alma y recibir confirmación de alguna manera antes de proceder.


La mayoría de los problemas o enfermedades son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el “despertar de su conciencia”. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa.


El enviar la luz a la persona podría incluso hasta acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema porque éste nos despierta angustia o dolor.


Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.


En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.


3. CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE

No vamos hacia Dios, YA ESTAMOS EN DIOS! Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar. En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos.



Tal vez el "error" provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está “en el cielo”, como si nosotros estuviéramos separados de Él. Nosotros y el “cielo” somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual. Conócete a ti mismo -profundamente- y despertarás de toda ilusión y engaño implantado por agentes exteriores a ti.


4. ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMILIAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISIS

En nuestra cultura está bien visto que uno se aflija o sufra a la par de sus seres queridos; sin embargo, eso sólo aumenta el pesar. Si interpretamos nuestro pesar desde otro nivel, esto significa que creemos más en el poder de la enfermedad o la crisis que en la solución.


Cuando te afliges por la enfermedad de un ser querido, agravas esa enfermedad, le das más fuerza y poder, alimentando a la víctima en su propia victimización. La solución es hacer un esfuerzo personal y reconocer que, más allá de nuestro entendimiento, hay una Inteligencia Superior que está actuando y que tiene el poder de restaurar completamente a nuestro ser querido, si así lo desea dicha persona. Lo mismo ocurre con cualquier tipo de problema o crisis. Si nos afligimos, es porque nuestro ego ha aceptado que hay una fuerza más potente que el Poder Divino.


5. CREER QUE UNO HA SIDO “ELEGIDO” POR DIOS


Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy importante y no puede divulgarse a personas que no están tan evolucionadas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso. Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida.


Esta forma de arrogancia también se ve en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para Todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios.


Todos somos iguales ante los "ojos" de Dios. En realidad no existe tal Dios como lo que está pintado en las imágenes de la mayoría de las religiones estructuradas. Solo hay Existencia, el poder de la Vida, en sus multidimensionales e infinitas manifestaciones. Para La Existencia nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo existencial.


6. SACRIFICARSE POR OTROS


No hay nada más inútil e insatisfactorio que sacrificarse por los demás. Las tareas que se hagan por los demás deberán hacerse con amor o, de lo contrario, evitarse. Todo lo que se hace con amor es placentero; por lo tanto, no pesa ni molesta. Por el contrario, todo lo que se hace con sacrificio genera presión interna, rencor, enojo, molestia y, a veces, hasta odio.

El sacrificio por los demás está aprobado socialmente y es muy bien visto. Uno puede sacrificarse, por ejemplo, por los hijos, por los padres, por la pareja, por la profesión, por los niños desamparados, por alguien enfermo, por la institución religiosa a la que pertenece, por la empresa que da trabajo. La lista podría ser interminable y no es más que un muestrario de la acción equivocada de nuestro ego.

El sacrificio va muy de la mano con la manipulación. Por ejemplo, una madre que ha dejado su vida de lado por los hijos, tarde o temprano, usará su postura como válida para exigir algo de ellos; el novio o novia que cambia su rutina y deja de hacer ciertas actividades por el otro tratará después de exigir lo mismo.


La próxima vez que vayas a sacrificarte por alguien, pregúntate primero si ese alguien te lo pidió. La actitud de mártir no lleva hacia Dios como muchos creen, sólo el camino del amor. Haz las cosas con amor o no las hagas.


7. DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMÁGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO


Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) producen cambios en nuestra vibración personal y ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces "para bien", otras "para mal".


Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen. Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes.

Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla. De esta forma co-crean su propio infortunio pues vivimos en un Universo Mental.

“Todo lo que Creemos se hace Realidad“. ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente. Pero para ello primero hay que concerse a si mismo. Solo así podras amarte a ti mismo, que es el primer requisito para poder amar a otro.



8. CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO

Sentir que gracias a uno otras personas se iluminan o, al revés, que la presencia de otros nos devuelve la luz es pura ilusión del ego. La verdadera Guía es Interna, es tu Intuición, la Voz de tu Espíritu. Muchas veces esa voz coincidirá con lo que escuchas de afuera y pensarás que alguien te está guiando. Pero, apenas aceptes a alguien como tu ídolo, comenzarás a fabricar tu propia decepción. Ocurre lo mismo si alguien te ha entronizado y te ha tomado como líder; en algún momento los problemas de tu vida personal lo decepcionarán.


Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo. Por tal motivo, es conveniente mantener una actitud receptiva hacia las señales que recibimos de nuestro entorno y ver qué resonancia producen en nuestro interior. No eres el salvador ni la guía de nadie. Ninguna vida depende de tus conocimientos ni de tus esfuerzos. Esto es cierto también al revés. Nadie te rescatará ni te salvará, excepto tú mismo.


El mejor Guía con que contamos está dentro de Nosotros. Nos habla con voz suave y paciente, sin obligarnos a nada; nos indica siempre el camino más corto y más feliz, nos da la idea más adecuada y la respuesta que racionalmente no podemos encontrar. Por eso, es conveniente practicar meditación y ejercicios de relajación para poder escuchar esa voz. Si vives de prisa, tenso, angustiado y con un ritmo acelerado, seguramente no oirás la “voz de tu intuición” y buscarás guías externas.


Hay personas que son muy positivas y estimulantes, y podrán ayudarte en un principio. Pero evita idolatrarlas y evita también ser idolatrado. Recuerda siempre que la “Guía más válida y acertada está siempre dentro de ti”.



9. CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA


Tendemos a caer muy fácilmente en la creencia de que las personas que nos enseñan son adelantadas y que ya han superado muchas pruebas en su vida. En algunos casos, esto es totalmente cierto; en otros, no. El hecho de que una persona transmita una determinada información no la coloca en un grado superior. Debes recordar que cualquier forma de idealización o selectividad corresponde al terreno del ego. De hecho son escepcionalmente pocos quienes viven autenticamente lo que predican.


Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen “disfrazados” de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales, plantas y demás. Son aquellos que nos traen problemas. Ellos son los que realmente nos enseñan las lecciones que tenemos que aprender porque nos ponen a prueba.




Todas las religiones del mundo enseñan que Dios es Amor, que vivir con Dios significa expresar Amor a los demás. Algunas personas asisten a templos, iglesias, o escuelas esotéricas, donde reciben esta información, pero luego van a sus casas y se pelean con sus familiares, critican a sus vecinos, odian a sus jefes, a los políticos, a los animales, a individuos de otras razas o culturas. Ellos todavía no han aprendido la lección y la vida los llevará a enfrentarse una y otra vez con la misma situación o persona… hasta que aprendan a mostrar amor.


Haciendo una comparación con la enseñanza tradicional, los líderes espirituales o religiosos son los “libros” que nos dan la información; las personas que nos traen problemas son los maestros que “nos toman el examen” para ver si pasamos la prueba o no. Existe una Ley en el Universo: Todo lo que nos molesta, complica, enreda, o todo lo que odiamos, se nos “pega”. Esto ocurre hasta que aprendemos a amar la situación. Entonces, ese problema o esa persona se convierten en el maestro espiritual de ese momento.



10. CREER QUE UNO NO PUEDE ENOJARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA POR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL


Esta creencia nos lleva a una gran represión de la ira y de los enojos, que hacen su reaparición más tarde bajo la forma de rencor, crítica o rechazo. Mientras estamos en el plano terrenal, vivimos las sensaciones y las emociones de este plano. Algunas de ellas son muy placenteras, otras no. El tener un conocimiento intelectual acerca de la acción destructiva de ciertas emociones no las hace desaparecer.

Uno puede saber lo malo que es el enojo y, sin embargo, no puede evitar enojarse. En realidad, uno sí puede evitar enojarse, o asustarse o angustiarse, pero eso exige un entrenamiento. Durante dicho entrenamiento, hay momentos en que podemos dominar la rabia y la ansiedad, y otros en los que nada puede calmarnos. Una vez que aparece el enojo, lo mejor es descargarlo de la manera más positiva posible. Es mucho peor reprimirse e intentar decir: “Todo está bien en mi mundo”, cuando uno internamente está sintiendo el deseo primitivo de querer atacar a alguien.


La mayoría de las personas que transitan el terreno espiritual son muy exigentes consigo mismas y pretenden erradicar completamente de sus vidas este tipo de reacciones. Esto no resulta desacertado pero se logra a través de un proceso. Sé amable contigo mismo y, de vez en cuando, date el permiso necesario para maldecir, golpear un almohadón, gritar, llorar y expresar, como mejor te resulte, todas las emociones negativas que te toca vivir, evitando arrojar tu malestar sobre otros. Todo lo que hagas hacia otro te será devuelto con creces, al margen de que sea "bueno" o "malo" lo que hayas vertido.


Conclusión:

La mayoría de las creencias aquí enunciadas están generados por la actitud crítica de nuestro propio ego. El ego no puede desaparecer porque necesitamos de él para actuar en este plano. La “solución” es ponerlo alineado con nuestro Espíritu. Amablemente, le podemos decir al ego que: “A partir de ahora, deberá seguir las indicaciones de un nuevo Maestro amoroso, amable, paciente y permanente, que nunca juzga y que sabe que siempre estamos haciendo lo mejor que podemos”. Si seguimos las indicaciones de nuestro Maestro Interno, nunca podemos fallar.


APRENDE A CONOCERLO EN LA QUIETUD DE TU SILENCIO INTERIOR


Cualquier camino es perfecto en sí



 01/12/2011
Sentía la necesidad hoy de comunicar lo que en mi proceso más profundo de atención constante he descubierto , sin negar que todo ese proceso hay sido realizado con la mente racional pero sentido desde lo más hondo de mi alma . Nada ocurre por el simple azar , hay detrás una ley que aún desconocemos que ha hecho que dos personas muy diversas y significativas hayan llegado hoy a mi vida para compartir sus impresiones conmigo .
Me ha sido muy díficil no dejarme llevar por el juicio ... pero al final comprendí lo siguiente : Cada persona inicia un camino que es perfecto en sí , un camino donde al iniciarse es tanto el temor a niveles tan inconscientes que la misma persona no es capaz de percibir debido a lo chutes emocionales de su estado  que necesita de un bastón , porque realmente es lo que siempre ha conocido ...
El verdadero proceso de crecimiento no se parece para nada a esos chutes emocionales de amor incondicional ni mucho menos a esa sensación que muchos experimentan de todo lo puedo, va más allá ,es un camino doloroso , solitario con muchos altibajos , los que nos hemos enfrentado a las sombras y a este camino incierto sabemos que se hace paso a paso  y con profudidad ,aprendemos a desconfiar de maestros , apoyos , y de chutes emocionales ... sabemos que la crisálida sólo se abrirá cuando tenga que abrirse y no por la pura voluntad propia de hacerlo . Vamos comprendiendo día a dia tras el doloroso trabajo de parto que el camino es largo , que nada es fácil , que todo llega pero si no lo fuerzas con paciencia , confianza y perseverancia , que sólo tú eres tu propio maestro, que la sombra no se enfrenta desde la luz sino hay que descender a los mismísimos infiernos como Dante para experimentar todo el dolor que habita en las profundidades de nuestra mente emocional ....
Y sin embargo "El camino es perfecto sea cual sea , ni le falta ni le sobra nada..."

Quién soy




Somos precisamente aquello de lo que huimos , el cambio sólo nos acerca a nuestra verdadera naturaleza , ese ser que crece y se expande con cada experiencia que vive.

EL equilibrio entre el dar y el recibir




Si no recibo jamás habrá equilibrio , recibir es un regalo tanto como dar .. pero es desde el dar desde donde el universo entiende y despliega todas sus posibilidades y nos colma de regalos.

Los dos lobos dentro de nuestro corazón




Un anciano Indú dijo a su nieto:

"Hijo mio, dentro de cada uno de nosotros
hay una batalla entre dos lobos.

Uno es MALVADO.
Es la ira, la envidia, la inferioridad,
el resentimiento, las mentiras y el ego.

El otro es BENEVOLO.
Es la dicha, la paz, el amor, la esperanza,
la humildad, la bondad, la empatía, la verdad.

"El niño pensó un poco y preguntó:

"¿Abuelo, qué lobo gana..?"

El anciano respondió:

"¡..EL QUE ALIMENTAS..!"


Y me pregunto:¿ Qué ocurre con un lobo seminmortal que no alimentas? ,¿Qué comportamiento podemos preveer? .No es mejor domesticarlo , alimentarlo como se merece ya que  es una criatura más que habita en nosotros demasiado potente como para  desoir sus quejas  .Al final lo importante es integrar y elegir , es maravillosa esa gran distinción con los animales con la que el universo nos dotó , el libre albedrio ,¡¡¡ oh dios si puedo elegir¡¡¡ .

Cuando el dolor ahoga





Huimos continuamente de nuestros sentimientos , en cuanto comenzamos a sentir aquello que creemos que puede acabar con nosotros y nuestra supuesta paz buscamos un analgésico nos vale la comida , el tabaco , las drogas , las salidas nocturnas , el sexo , el amor romántico , la compañía desesperada de otros , bypasses espirituales etc.., no nos permitimos simplemente sentir sin juzgar lo que sentimos , sentarnos a sola a meditar y decir simplemente YO SIENTO para después en cuanto nos sea posible abrazar ese sentimiento que nos habla desde lo más profundo de nosotros de ciertos cambios que hemos de hacer y sólo es a base de sentarnos , escucharnos y amar esos sentimientos sin ponerles nombre como realmente sanamos y crecemos .
Según S.Ripoche sólo cuando creemos que las cosas son permanentes, nos negamos la posibilidad de aprender del cambio. La verdadera felicidad es inherente al ser humano , y no se debe a causas externas .
Soraya founty . Psicoterapeuta