31 de diciembre de 2013

Feliz y Consciente 2014


29 de diciembre de 2013

EL ARTE DE ESTAR SOLO.Para tener buenas relaciones.





La gente se apega, y cuanto más te apegas a la otra persona, más se asusta la otra persona, más ganas tiene de escapar, porque hay una gran necesidad interior de ser libres.
El deseo de libertad es mucho mayor que cualquier otro deseo, es mucho más profundo que cualquier otro deseo. De ahí que uno pueda sacrificar incluso el amor, pero no pueda sacrificar la libertad, no forma parte de la naturaleza de las cosas. De ahí que la auténtica dicha sólo pueda ocurrir en tu soledad.

La soledad es un arte, sobretodo el arte de la meditación. Estar completamente centrado en tu propio ser sin ansiar a la otra persona; estar en tal profundo reposo contigo mismo que no necesitas nada más, eso es l a soledad. Te proporciona dicha eterna.

Si primero estás arraigado en tu ser y luego te diriges a una relación, el fenómeno es completamente distinto. En este caso puedes compartir, puedes amar y también puedes disfrutar este amor. Incluso cuando es momentáneo, puedes danzar, puedes bailar, y cuando desaparece, desaparece; no miras atrás. Eres capaz de crear otro amor, de modo que no hay necesidad de apegarse.

Das gracias a tu amante, das gracias al amor que ya no está ahí porque te enriqueció y te proporcionó algunos atisbos de la vida, te hizo más maduro.

No obstante, esto sólo será posible si estás algo arraigado en tu ser. Si el amor es todo lo que tienes, sin ninguna base meditativa, sufrirás, cada relación amorosa tarde o temprano se convertirá en una pesadilla.

Aprende el arte de estar solo, y dichosamente solo; entonces, todo será posible.

-OSHO





Un regalo para el alma : atender a tu sentir .





Nos pasamos la vida huyendo de nuestras emociones tachadas como desagradables y negativas por nuestra mente ( ira,miedo,deseos de venganza,tristeza,etc)... así nos enseñaron , así nos programaron ... nadie nos dijo la verdad sobre ellas ...porque  nadie ni a nadie le interesaba nuestra libertad ...¿cómo iban a estar interesados si ellos mismos Vivian y viven programados ?Lo cierto es que esas emociones que emanan de nuestro niño interior ni son dañinas  ni son mortales ... Son potentes mensajes de nuestro inconsciente ,, de nuestro ser ... son una brújula interior que nos lleva a conocer lo que realmente somos , qué queremos y hacia donde queremos dirigir nuestra vida y consciencia.
Somos pues ignorantes en el arte del silencio interior  y expertos en mecanismos miles de huida para no estar presente ante esa energía transformadora.
Cuántas veces, una servidora misma, hemos tratado de calmar ese vacío, esa rum rum interior constante con cualquier cosa allí  afuera...
Te propongo atender a tu sentir… aprender a estar en presencia de esa maravillosa voz interior que tiene mucho que contarte sobre ti…
Hay muchos modos de hacerlo, hoy te presento una de las que más me gusta de la mano de Jorge Lomar una excelente persona, escritor y formador, un ser de luz y consciencia.
Espero te guste este regalo que te presento aqui y ahora:



Gracias Jorge por compartir y crear este audio


 



¿Qué hacer cuando no he conocido a mi padre?







El dolor que se siente al vivir el abandono de un padre, el saber que nos engendró y luego se marchó es un dolor que queda profundamente arraigado en el alma y es la fuente de muchos conflictos de pareja inclusive de inseguridades y adicciones.

Esta situación tiene 3 vertientes y una de ellas es lo que nos han contado de ese padre ¿Qué nos dijo mamá? ¿Qué nos dijo la familia? Jamás debemos olvidar que cada quien vive su historia a su manera y que lo que nos han contado tiene sólo una cara de la moneda. Y que muchas veces está cargado del victimismo porque el otro no está presente para defenderse. Cuando es contado desde el victimismo nos lleva a sentirnos culpable y desarrollamos el “rencor mental” por el ausente, pero en el fondo de nuestro ser se produce una profunda lealtad por el que no está presente.


Otra de ellas es lo que deseamos creer, en nuestro corazón de niño añoramos al padre ausente en consecuencia se tiende a idealizar con perspectivas fantasiosas, sobre todo si no se habla de él. Soñamos que algún día va a venir a rescatarnos y que nos demostrará su amor. Y eso lo proyectamos luego sobre nuestras parejas, deseamos en el fondo de nuestro ser que se convierta en ese padre o madre ausente.


La tercera vertiente es la realidad, y es la más dura de aceptar y de ver. Tiene que ver con “la mirada sistémica”, en donde yo como adulto acepto y respeto lo que pasó con mis padres…los miro a cada uno inmerso dentro de su propio sistema y sus condicionantes. En donde en lugar de procurar idealizar o buscar respuestas, simplemente miro con humildad aceptando todo tal como es. En donde ya no requiero idealizar o satanizar a ninguno de mis padres. Si no que reconozco que vengo de los dos y son los perfectos para mí.






¿Cómo aceptar la realidad del abandono?



Haciéndose cargo del niño interno, dentro de nosotros siempre llevaremos la herida del abandono, por lo tanto es hacer necesario ahora prestarle atención a ese niño, haciéndole comprender que no hay nada malo en él. Que aunque sufrió el abandono no es su responsabilidad lo pasado…que ahora no puede abandonarse a sí mismo.

Ocupar mi lugar, comprender que ante mis padres siempre seré el pequeño, cuando les reclamo estoy colocándome en una posición superior. Cuando soy capaz de mirarles sin buscar explicaciones me empodero de mi propia vida y ocupo mi lugar.

No buscar al padre ausente en el exterior, el querer buscarle es muchas veces el deseo infantil de la búsqueda de explicación…en el otro implica una profunda culpa y al no saber responder a ella, puede abrir una herida mucho más profunda.

Buscar al padre ausente dentro de nosotros mismos, la mitad de nuestro ser está formada por ese padre y en la medida que nos conocemos a nosotros mismos…en esa misma medida lo conocemos a él. En nuestro interior siempre permanecerá por siempre.



Fuente: http://ordenesdelamor.org

22 de diciembre de 2013

EL DOLOR ES COMO LA LLUVIA



La lluvia no cae toda de una sola vez. La lluvia golpea el suelo, no como una entidad llamada "lluvia", sino gota a gota, momento a momento precioso, impersonal y libre. Splish, splash.

El pensamiento recuerda la última gota y anticipa la siguiente. Así es como se crea el sufrimiento.
...
Recordar la última gota y las muchas anteriores a ella agrega la pesadez de mi "doloroso y atiborrado pasado" a la gota de este momento.

Recordar la ausencia de lluvia de ayer, la sequía de ayer, aún el dichoso sol de ayer, añade el dolor del anhelo y del pesar a la gota de este momento.

Soñar con la próxima gota, y con las muchas que están por venir, proyectando un aguacero futuro, agrega la ansiedad de "mi doloroso y pesado futuro" a la gota de este momento.

Pero en realidad, sin una historia, y sin sueños acerca del futuro, sólo hay esta gota presente, esta nueva y fresca gota. Y ya sea que la presente gota de dolor sea grande o intensa o suave y amorosa, siempre está surgiendo Ahora, y siempre estamos a salvo de los estragos del "tiempo".

La lluvia no cae toda de una sola vez.

Jeff Foster
(Traducido por Tarsila Murguía)

¡Ya eres lo que buscas!


Eso que anhelas, eso que añoras, es eso que está siempre presente. Eso es quien tú realmente eres.

Cuando digo tú no me estoy refiriendo a tu cuerpo. Tu cuerpo está dentro de eso. No me estoy refiriendo a tus pensamientos. Tus pensamientos están dentro de eso. No me estoy refiriendo a tus emociones. Tus emociones aparecen y desaparecen dentro de eso. No estoy hablando de tus circunstancias. Las circunstancias también aparecen y desaparecen dentro de eso.

Los cuerpos, los pensamientos, las emociones y las circunstancias cambian. Aparecen y desaparecen. Pueden ser buenos o malos. Pueden ser agradables o desagradables. La verdad de quien tú eres es permanente e inamovible. La gran buena nueva es que, sea como sea que te imagines a ti mismo, puedes reconocer quien verdaderamente eres. Independientemente de la experiencia de ti mismo como un cuerpo o como el pensamiento "yo soy este cuerpo", tú puedes recibir de tu propio ser la transmisión directa de la verdad. Esa transmisión es satsang. El satsang confirma tu verdadera identidad como conciencia pura, libre de todo aquello que es percibido como una limitación.

Cuando se escucha esta buena nueva, cuando realmente se la escucha, se produce una apertura sin medidas. Nadie ha descrito jamás una finalización de la autorrealización. Lo que sí tiene un fin es la preocupación de imaginarte que eres una entidad separada de la conciencia sin límites.

La autorrealización no es algo que pueda ser capturado en palabras. Aunque usaremos palabras, ninguna ha sido capaz de expresar o tocar la gloria del verdadero ser. Yo estoy aquí para indicarte eso, para celebrarlo y para reírme de la endeble excusa de que eso podría realmente ser obstruido por cualquier cosa.

Yo no tengo nada que enseñarles. La autorrealización no tiene nada que ver con aprender. No te estoy pidiendo que recuerdes nada. No te estoy pidiendo que hagas nada o que obtengas nada nuevo. No se necesita nada nuevo. Te estoy pidiendo que te des cuenta de que ya eres eso que quieres. Y estoy simplemente sugiriendo, como mi maestro lo sugirió a mí, y como su maestro se le sugirió a él, que te tomes un instante, una milésima de segundo, para permitir que la actividad de la mente se detenga. En esa milésima de segundo, ¡qué descubrimiento se produce! En esa milésima de segundo recibes la invitación a entregarte a lo que se revela cuando la atención no está centrada en el cuerpo, el pensamiento, la emoción o la circunstancia. ¡Este es un instante de suma importancia! En este instante, el cuerpo desaparece. En este instante de silencio perfecto descubres lo que está permanentemente presente, lo que siempre estuvo aquí, lo que tú eres permanentemente. Este instante de silencio es la invitación al verdadero refugio, al verdadero retiro, a la verdadera paz, independientemente de todo lo que va y viene.

¡Qué instante es este! En este instante no estás viviendo en el pasado, no estás especulando sobre el futuro y no estás analizando el presente con relación al pasado o al futuro. En este instante, no hay ninguna preocupación mental, no hay existencia condicionada. Solamente hay conciencia, pura y prístina. En este instante estás en satsang.

De alguna manera, por pura buena suerte, tu conciencia individual ha sido llamada a satsang. Has escuchado las palabras que dicen que tú eres la verdad personificada. Ahora eres libre para descubrirte a ti mismo como la verdad. Eres libre para descansar en esa verdad. Eres libre para ser feliz, independientemente del cuerpo, de los pensamientos, las emociones o las circunstancias. Eres libre para ser quien verdaderamente eres.

Bienvenido a satsang. Gangaji, 2002

EJERCICIO DE AUTOCONOCIMIENTO


Piensa en alguna temporada en que te sentiste rechazado, desatendido o humillado. A ver si consigues comprender la situación con realismo, mirándola con sinceridad, en profundidad; y puedes descubrir que, si tú no te dieras por ofendido, no existiría rechazo ni humillación alguna. Quizá encuentres que haya existido una actitud de rechazo o de desaprobación, pero ¿qué tiene que ver la actitud del otro con tu ser?.

Tú eres lo que eres, independientemente de lo que digan o piensen los demás. Las formas, las actitudes, los pensamientos y los sentimientos cambian y tú sigues siendo tú, y de la misma forma cambian los pensamientos, actitudes y sentimientos de las otras personas, mientras ellas siguen siendo lo que son.

Entonces, ¿qué es lo que te ofende, la persona o sus formas? Las formas no te pueden ofender, porque son cosas cambiables que no existen. Los juicios que las personas hacen de ti nos expresan mucho más de sus formas, de su programación, que de ti. No tiene sentido que te ofendas. Y si no, acuérdate de Buda, al que una vez insultaron y él no se inmutó, y dijo que no podía afectarlo; y explicó que si alguien le traía un regalo y él no lo aceptaba, ¿de quién era el regalo? De la persona que lo trajo, ¿verdad? “Pues si no quieres enfadarte, no aceptes el insulto ni el regalo”.

El enfado, ¿qué es? Que tú no te conformas con las exigencias de mi programación. Que no te gusta mi forma de actuar. No tiene lógica. Puede que tengas buena intención, pero no puedes hacer al otro según tu buena voluntad. Resulta que, mirado claramente, lo que está ocurriendo es que, porque uno se porta mal, al otro le sube la presión. El entender esto bien, sin identificaciones, es una liberación.

En la violencia del místico no entra nada personal. No hay en él violencia que venga del miedo, ni del desprecio, ni de exigencia alguna. Puede violentarse con el otro para defenderse del mal del otro, pero lo hará sin emociones, aunque estará lleno de amor.

Solemos reaccionar ante las imágenes que nos reflejan los otros. Vemos en el otro lo que estamos deseando ver (lo idealizamos), o ponemos en él nuestros miedos (lo rechazamos), y así nos impedimos conocer al otro en su realidad.

¿Qué es el pecado? Cuanto más libre albedrío tengas, menos posibilidad de pecar. El pecado es una enfermedad de la esclavitud; pecas si eres esclavo de la ley; pero si eres consciente de que Cristo te liberó, eres libre, y la libertad de la que habla Jesucristo es la de estar despierto.

Antes de cambiar a los demás, cambia tú. Limpia tu ventana para ver mejor. Pon la atención en la causa negativa que te ha hecho sufrir, no en el que te ha ofendido. La causa es la programación. Esa programación te la metieron desde niño, tú no tienes la culpa de ello, como tampoco la tiene el otro.

Al llegar a este estado, verás que todo lo que te sucede es bueno. Como el agricultor que tiene pozos de agua y está tranquilo, porque ya no depende de que llueva o no. Todo lo verás bien y con sosiego. Si no sabes el origen de tu enfermedad, no la curas, sino que la reprimes y siempre estarás sufriendo por ella. Si sabes su origen, ya tienes su curación a mano.

Todo cambio auténtico se efectúa sin esfuerzo alguno. La persona humana tiene unas energías fabulosas en reserva, para cuando necesita ponerlas en marcha. Lo importante es descubrir lo que está ocurriendo en ti y a tu alrededor, para saber lo que anda mal y sus causas. Importa el estar despierto.

El ir al templo no te va a cambiar, ni el hacer novenas a los santos. Eres tú el que ha de cambiar. Recuerda que no sirve el decir ¡Señor, Señor!, sino hacer la voluntad del Padre. Y la voluntad del Padre es que seamos fieles a la verdad, porque sólo la verdad nos hará libres.

Hace falta despertar. El miedo sólo se te quita buscando el origen del miedo. El que se porta bien en base al miedo, es que lo ha domesticado, pero no ha cambiado el origen de sus problemas: está dormido.

Anthony de Mello

LA CANCIÒN DEL ALMA






No soy ni el Ego ni la Razón.
No soy la mente ni el pensamiento.
No puedo ser escuchada ni descrita en palabras ni
puedo ser captada por vía del olfato o de la vista.
No puedo ser encontrada en la luz ni en el viento, ni
Tampoco en la Tierra o en el Cielo.
Soy Conciencia y alegría encarnadas, Gloria de los Bienaventurados, yo soy.

No tengo nombre ni tengo vida, no respiro aire vital.
No he sido moldeada por los elementos, ninguna
cubierta corpórea es mi hogar.
No tengo discurso, no tengo manos ni pies,ni medios
para evolucionar.
Soy Conciencia y alegría, Bienaventuranza en la disolución.

Dejo a un lado el odio y la pasión, he vencido
la desilusión y la avaricia.
Ningún indicio de orgullo me acaricia, por lo cual la
envidia no alimento.
Más allá de todas las creencias religiosas, por encima de la fortuna,
por encima de la libertad, por encima del deseo,
Soy conciencia y alegría, la Suprema felicidad es mi atuendo.


Ni la virtud ni el vicio, ni el placer ni el dolor son mi herencia.
Ni los textos sagrados, ni las ofrendas, ni las oraciones,
ni los peregrinajes.
No soy alimento ni el acto de comer ni el que se alimenta.
Soy Conciencia y alegría encarnada,
Gloria de los Bienaventurados yo soy.

No soy pasible de muerte, no estoy dividida en
Castas ni razas.
Ningún padre me ha llamado Hijo,
Ninguna atadura de nacimiento me aprisiona.
No soy discipulo ni maestro, no tengo compinches ni amigos.
Soy Conciencia y alegría, sumergirme en la Gloria es mi destino.

No soy ni lo conocido, ni el conocimiento o
El conocedor, sin forma es mi forma.
Habito en los sentidos, pero ellos no son mi hogar.
Serena y en equilibrio, no soy ni libre ni esclava.
Soy Conciencia y Alegría y en la Gloria soy hallada.


Sri Shankaracharya.

20 de diciembre de 2013

La molécula del amor hace que los hombres vean más atractivas a sus parejas


La oxitocina fomenta los lazos románticos y la fidelidad masculinas, revela un nuevo estudio sobre esta hormona.


Investigadores de la Universidad de Bonn han descubierto que la “molécula del amor” (la oxitocina) hace que los hombres vean más atractivas a sus mujeres. Este hecho sugiere que esta hormona contribuye a reforzar los lazos románticos y la fidelidad masculina. Estudios previos ya habían demostrado que la oxitocina también incrementa la capacidad empática de los hombres.
 
 Por Marta Lorenzo.

Investigadores de la Universidad de Bonn (Alemania) han analizado en 20 parejas heterosexuales la respuesta de los hombres al visualizar fotografías de mujeres desconocidas o de su pareja tras haber inhalado oxitocina, una hormona ‎ llamada informalmente por algunos "molécula del amor” que se ha relacionado con los patrones sexuales y con la conducta maternal y paternal, y que actúa también como neurotransmisor en el cerebro.

Además, tiene otras funciones: desempeña un papel fundamental en el desencadenamiento del parto y en la lactancia, y está implicada en la formación de las relaciones sociales.

Los resultados de la investigación, publicados en la revista PNAS, revelan que se produce una mayor actividad en las regiones de recompensa del cerebro al ver la cara de su pareja. Es más, calificaron a sus compañeras como más atractivas que las mujeres no familiares.

Para los autores, esto sugiere que la oxitocina puede contribuir a reforzar los lazos románticos de unión en los hombres, haciéndolos percibir a su pareja femenina como más atractiva y valiosa que otras mujeres.

Oxitocina y monogamia

La monogamia sexual es potencialmente ‘costosa’ para los hombres; de hecho, pocos mamíferos la mantienen.
“Dado que la recompensa es una motivación clave que subyace a la conducta humana, es muy probable que los mecanismos que conducen a la monogamia se acoplen al sistema de recompensas humano”, ha explicado a SINC René Hurlemann, uno de los autores del trabajo.

Además, los expertos encontraron que en el núcleo accumbens (NACC) izquierdo, la oxitocina incluso aumentó la respuesta neuronal hacia la pareja en comparación con una mujer conocida, lo que indica que este hallazgo es específico para los lazos de pareja, no de familiaridad (por ejemplo, como resultado de pasar mucho tiempo juntos en el trabajo).

La hormona hipotalámica de la oxitocina (OXT, por sus siglas en inglés) ha sido utilizada en la mediación de vínculos de pareja en varias especies, incluyendo ratones de campo, pero se sabe poco sobre cómo puede actuar para promover la fidelidad, sobre todo en los hombres.

Esta acción de la OXT en el sistema de recompensa podría explicar por qué los hombres se sienten motivados a permanecer en una relación monógama a pesar de su coste.

“Esto es importante ya que protege a la descendencia indefensa de crecer sin un padre comprometido, lo que –desde una perspectiva evolutiva– debe ser evitado, ya que pone a la familia en peligro contra otros humanos hostiles, animales y desastres naturales”, explica Hurlemann.


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Adictos al amor

Los autores sostienen que esta gestión del sistema de recompensa para promover la monogamia es quizás ‘similar’ a cómo las drogas crean dependencia o adicción, y puede estar detrás del anhelo que sienten muchas personas después de una relación rota.

Este deseo, y quizás también la depresión que algunas personas desarrollan, podrían ser debido a que la OXT no interviene en el sistema de recompensa.

“Es difícil decir si la oxitocina podría ayudar en esta situación o hacer que las cosas vayan aún peor, por eso es fundamental continuar investigando”, concluye.

También lealtad y empatía

Los resultados de este estudio se complementan con los de una investigación de 2012, también llevada a cabo por Hurlemann y sus colaboradores, en la que se reveló que hombres comprometidos en relaciones estables a los que se les suministró oxitocina mantenían mayor distancia con mujeres desconocidas que les parecían atractivas, en comparación con hombres a los que, en la misma situación, se les suministró un placebo.

En 2010, Hurlemann demostró además que la oxitocina, suministrada a un grupo de hombres usando un spray nasal, aumentó los niveles de empatía emocional de los participantes.

Entonces, los científicos señalaron que este hallazgo podría propiciar el desarrollo de medicamentos para ciertos trastornos psiquiátricos, como la esquizofrenia, que se han relacionado con la incapacidad para socializar normalmente.

En todos estos experimentos se aplicó la oxitocina a través de un spray nasal porque esta hormona se destruye en el tracto gastrointestinal, y por tanto debe administrarse por esa vía o en forma de inyección (así se suministra para provocar los partos, por ejemplo). Sin embargo, la producción de oxitocina también se puede incrementar con métodos naturales, como las caricias o la voz.

¿Soy Adicto al amor? Necesito estár siempre enamorad@ sino la vida no tiene sentido ...





Aunque la psicología ha avanzado en el tema de las adicciones, a las sustancias, juego, trastornos de la alimentación... el tema de la ADICCION AFECTIVA no ha sido igualmente tratado. Y sin embargo un gran porcentaje de pacientes psicológicos consultan por problemas derivados de una dependencia afectiva extrema que les impide establecer relaciones amorosas adecuadas. El exceso de afecto, las adicciones afectivas pueden resultar tan impactantes en nuestra vida como la falta de amor, el abandono. La adicción afectiva es otra mas de las adicciones que padecemos frecuentemente.

El apego es adicción 

Depender de la persona que se ama es una manera de despilfarrar la propia vida donde son regalados irracionalmente nuestro amor propio, el respeto por nosotros mismos e incluso nuestra esencia.
Entregarse al otro es un acto de cariño desinteresado, pero si en esa entrega está presente el apego, no es mas que una manera de rendirse por el miedo a perder lo bueno que tiene la relación. Siempre necesitamos a quien amamos, pero si esa necesidad se convierte en algo inhumano, en algo enfermizo, nos hace esclavos de ella, nos convertimos en un apéndice de la persona amada, no en un verdadero compañero.
Cuantas veces nos hemos escuchado a nosotros mismos decir frases como: "Mi existencia no tiene sentido sin ti". " Vivo para el" "Ella lo es todo para mi" " Si me faltaras me moriría" "Que haría yo sin ti" "Te necesito"...... declaraciones de amor que han brotado de nuestro corazón palpitante por comunicar afecto. Realmente no son muestras de amor verdadero. El amor no debe estar contaminado de adicción.
En muchos casos las personas son incapaces de poner fin a una relación perjudicial. En otros el freno es la sensación de perdida o de abandono. No se resignan a la ruptura, permanecen inexplicablemente en una relación absurda. Muchas otras personas se aferran a que aun le aman. Y mi consejo es que una persona no debe esperar a desenamorarse para terminar la relación. Las personas adictas necesitan aprender autocontrol para que aun necesitando la droga, sean capaces de luchar con la urgencia. Lo mismo ocurre tanto con la adicción afectiva, la comida, el sexo o las sustancias. Hay que alejarse de ese placer momentáneo para disfrutar a medio plazo de una satisfacción mayor, liberarse de esa esclavitud. Cuando uno comienza a independizarse, descubre que lo que lo que sentías por el no era amor, sino una forma de adicción psicológica. Hay que liberarse de el o de ella sintiendo que lo quiere, pero que no le conviene.
Algunas personas sufren la necesidad de tener la seguridad de tener a alguien, así fuera una compañía espantosa.


El deseo no es apego 

Querer algo con todas las fuerzas no es malo, convertirlo en imprescindible, sí lo es. Tener deseo no es estar apegado. Pero cuando no puedes dejar de tener lo que deseas, el sexo, el amor de tu pareja, la adulación o admiración de la misma, entonces no lo tienes bajo control, es adicción.
Una persona apegada nunca estará preparada para la perdida, no entiende la vida sin su fuente de seguridad o placer. Si hay síndrome de abstinencia, hay apego.
Y detrás de todo apego está el miedo. Y el miedo esta originado por algo mas que aun está detrás. Si tienes miedo a deprimirte cuando te quedas solo, estarás apegado a quien te haga compañía.

Ser desapegado, no es ser indiferente
El Desapego no es amor, sino una manera sana de relacionarse con independencia, no posesividad y sin adicción. La persona no apegada es capaz de controlar sus temores al abandono, no considera que deba destruir la propia identidad en nombre del amor, pero tampoco promociona el egoísmo o la frialdad. Desapegarse no es salir corriendo a buscar un sustituto afectivo, volverse un ser carente de toda ética. Una relación libre da paso a la ternura, deshaciéndose de la posesividad, de los celos y de cualquier emoción egoísta. No podemos vivir sin afecto, pero sí podemos amar sin esclavizarnos. Una cosa es defender el lazo afectivo y otra ahorcarse con el. El Desapego es la forma de amar sin miedo, sin miedo a estar solos, a que nos abandonen, a que nos engañen, a no poder tirar solos.....

A que puede uno estar apegado en su relación de pareja

El placer y el sentido de comodidad se mezclan para crear una súper droga de alta adicción que puede aparecer como bienestar, tranquilidad, diversión, engrandecimiento del ego a través de la pareja, confianza, compañía, soporte, apoyo emocional o simplemente presencia física.

1. Apego a la seguridad/protección. "No soy capaz de hacerme cargo de mi mismo", estas personas necesitan alguien que se haga responsable de ellas. De ellas obtienen seguridad para enfrentar una realidad percibida como amenazante. Este es el apego mas resistente, se experimenta como cuestión de vida o muerte. Aquí se busca la supervivencia en estado puro, ni siquiera se busca el amor, ternura o sexo. Se busca la calma, se busca estar a salvo. Este tipo de apego tiene su origen en la sobreprotección de los padres en la niñez.
2. Apego a la estabilidad. Este es el miedo al abandono. Prefieren mal matrimonio que una buena separación. Su único objetivo es mantener la unión afectiva a cualquier costo. Buscan confiar en que el otro no los abandonará y están dispuestos a pasar por alto temas como la infidelidad o el mal trato.

3. Apego a los mimos y arrumacos, a las manifestaciones de afecto. Este es el terreno de los dependientes con baja autoestima. El objetivo es sentirse amado. Prefiero una separación con amor, a un matrimonio sin afecto. A todos nos gusta recibir amor, lo necesitamos, pero es distinto quedarse colgado a las manifestaciones de afecto, estar siempre pendiente de cuanto cariño nos prodigan para verificar si somos dignos de ser amados. Esto ocurre cuando alguien no se quiere a si mismo. El miedo a no ser amado se transforma en necesidad de ser amado. También entre las personas con baja autoestima, necesitan sentirse deseadas sexualmente por lo que enfatizan el cuidado personal o la estética. Para ellos funciona: Si soy deseable, soy querible.

4. Apego a las manifestaciones de admiración. Cuando estas personas no se sienten valiosas, si alguien que les parece poderoso o seductor les demuestra admiración, el apego no tarda en llegar. Concretamente, una de las mayores causas de infidelidad es la búsqueda de admiración. Es muy habitual las parejas formadas por el, narcisista y maltratador que primero adula y aprecia las cualidades de su mujer atándola a si, para luego despreciarla y dañarla con agresiones físicas o verbales. Ella dice que sabe que es una pareja ideal pero que tiene brotes de mal humor. El proceso continua cuando el se arrepiente, vuelve a admirarla y a adular su ego para continuar la rueda de maltrato y desprecio.

5. Apego al bienestar: sexo, tranquilidad o compañerismo. Este apego no es reconocido por la sociedad y por las personas como una adicción. Esta forma de dependencia es vista como normal por la cultura e incluso por la psicología. La utilización frecuente de estos estimulantes que nos aportan paz y camaradería diaria los convierte en potencialmente tóxicos. Hay cuatro formas de bienestar que pueden generar apego:

· Apego sexual. Encantador y fascinante para unos, angustiante, preocupante y desgarrador para otros.
· Apego a los mimos. El apego a los mimos, puede estar libre de todo apego sexual. La hipersensibilidad a los arrumacos pone en marcha una catarata de reacciones placenteras químicas en todo nuestro cuerpo que es difícil no quedar atrapados por los besos, los abrazos, la sonrisa y otras manifestaciones de afecto.
· Apego al compañerismo. Son personas sumamente apegadas cuyo principal enganche es la coincidencia de gustos e inclinaciones. La buena compañía los mantiene íntimamente unidos. No es fácil ser compañero, confidente y cómplice de la pareja pero si esto ocurre, la unión adquiere una solidez notable. Cuando una pareja apegada por la camaradería intenta separarse, el intento no suele prosperar porque hallar un sustituto afín es muy difícil.
· Apego a la convivencia tranquila y en paz, es de los mas apetecidos, sobre todo después de los cuarenta años. Hay una época en la vida en que estamos dispuestos a cambiar pasión por tranquilidad. Aunque si obtener la apreciada tranquilidad implica renunciar a los demás placeres y alegrías que el AMOR SANO me puede ofrecer, pensaría seriamente en revisar mi concepto de paz.

LA ADICCION AL AMOR

Un adicto al amor es alguien que depende o se encuentra "enredado" con otra persona, o compulsivamente centrado en cuidar de ella. También denominado codependencia, no todos los codependientes son adictos al amor (existe una codependecia sana). En lugar de desarrollar una intimidad madura, estos seres buscan enredarse, fundirse, permanecer completamente conectados con su pareja, buscan situaciones de intensidad emocional que les mantengan vinculados.
La codependencia es una enfermedad de inmadurez causada por un trauma infantil, que nos incapacita para mantener una relación saludable con nosotros mismos, protegernos de los demás, amarnos a nosotros mismos y en definitiva saber compartirlo con los otros. Un codependiente tiene grandes dificultades para ser una persona madura, responsable e independiente tanto en el plano emocional como en el material, siente que por si mismo no podría con la vida.
Los codependientes, o bien tratan de controlar a los demás diciéndoles como deberían ser para complacerles y confortarles, o bien permiten que sea el otro quien les controle.
Solo que este control provoca respuestas negativas en el otro. Si quien controla, termina sintiendo su abandono y quien es controlado el agobio, brotan sentimientos de rencor, cólera. Este es el modo que tenemos de liberar el abuso que estamos viviendo. La salida a esta situación de enredo emocional no pasa por dejarse conducir por este tipo sentimientos negativos de rabia, reproche, abandono, escapismo....., sino mas bien en desengancharse de esa adicción, primero reconociéndola, después con la firme actitud de realizar unos cambios, estar dispuesto a sufrir el dolor de la abstinencia del ser del que dependemos para finalmente llegar a sanar esa relación o establecer otras alternativas.
Nuestra capacidad para afrontar la realidad se halla directamente relacionada con nuestra capacidad para tener una relación saludable con nosotros mismos, lo que significa amarse a si mismo, protegerse, identificarse consigo mismo, cuidar de uno mismo y moderarse. Vivir a partir de esa relación saludable y centrada, nos permite afrontar la realidad de quienes somos, quienes son los otros y cual es la realidad de nuestra situación actual. Desarrollar esas capacidades y percepciones constituye el núcleo de la recuperación de la codependencia.
Es notable comprobar que las personas codependientes tienen a la vez otras adicciones añadidas: al sexo, a la comida o a la anorexia, a derrochar dinero, comprar, al juego, alcohol, tabaco, drogas, pastillas.... En el fondo de todas ellas se encuentra la adicción al amor.
Abordar la adicción al amor puede ser emocionalmente muy desestabilizadora debido a la resistencia y la negación a admitir el engaño que rodean este estado de dependencia.
Es frecuente observar la relación adictiva entablada entre una persona centrada en la pareja y en la relación, mientras que la otra trata de evitar la conexión intima dentro de la relación, habitualmente a través de alguna clase de adicción. El primero es el adicto a amor y al segundo adicto a la evitación.
Encontramos entre las mujeres, mas adictas al amor que entre los hombres, que suelen ser adictos a la evitación, pero esto puede ser intercambiable, e incluso aplicable no solo a relaciones románticas (hetero o no), sino padres hijos, compañeros, amistad....
Un adicto al amor presta demasiada atención al otro de manera obsesiva. Además sus expectativas con respecto al otro son irreales, idealizan. Y con tanta atención exterior, olvidan su propia necesidad, pero sobre todo olvidan valorarse a si mismos, se han descuidado por completo. El adicto al amor trae de la infancia una experiencia de abandono en el que no sintieron suficiente intimidad, de modo que no saben como ser ellos mismo íntimos. A su vez buscan llenar ese hueco y se aferran a un ser que consideran mas poderoso que ellos, y del que finalmente dependen por terror a resultar abandonados por el. Al principio e la relación, los adictos al amor se sientes bien, admiran a su pareja, lo idealizan y esperan ser rescatados por el. A medida que los adictos al amor hacen esfuerzos cada vez mayores por manipular a la otra persona, de modo que sea el ideal que ellos esperan, experimentan repetidas decepciones porque absolutamente nadie puede llegar a satisfacer esos deseos insaciables. Entonces empiezan a sentirse mal en la relación hasta que su dolor les hace darse cuenta de que son incapaces de vivir sin su pareja o con ella. La tragedia es que los adictos al amor se sienten habitualmente atraídos hacia los adictos a la evitación, que tratan de evitar el compromiso y la intimidad saludable, y que centran su atención en adicciones exteriores. A veces estas adicciones exteriores terminan por dominar la vida del evitador y es ahí cuando entra su pareja, una adicta al amor, a cuidarle. Puesto que no pueden tolerar la idea de quedarse solas, permanecen en la relación y se ocupan de las cosas pero su rabia les hace convertirse en personas muy controladoras o abusivas. No pueden marcharse porque sienten el abandono, pero tampoco pueden quedarse y sentirse bien ya que así no son rescatadas sino que son ellas las cuidadoras. Porque lo que ella espera al establecer esta relación de dependencia con alguien que considera mas poderoso, es ser cuidadas por el.
A menudo personas que se ven incapaces de realizar ciertas tareas que delegan en el otro, cuando están solas son perfectamente capaces de ocuparse de su vida con total independencia, tanto de asuntos financieros, como materiales o sociales. Pero mientras se hallan inmersas en la relación, su autoestima disminuye al punto de sentirse incapaces de hacer su vida sin su apoyo.

LOS CICLOS EMOCIONALES DEL ADICTO AL AMOR

Al principio de la relación, el adicto al amor conoce a alguien atractivo, alguien que parece valérselas muy bien con sus cosas, que parece tener una gran valía (realmente no lo es, es alguien carenciado también). Cuando alguien dice que ha sido amor a primera vista o flechazo, no dudes de que se ha dado la química entre dos personas adictas al amor.
Cuando el adicto al amor empieza a desarrollar una relación con su adicto a la evitación, sus fantasías se disparan. El primero cree haber encontrado a su caballero de brillante armadura y éste fantasea con haber encontrado esa súper mujer que muestra sentimientos amorosos hacia el. Ninguno ve en realidad al otro sino una imagen que se han creado desde niños. También llamada adicción romántica. La excitación es magnifica, al creer haber conseguido al ser de sus sueños. Entonces se produce el alivio de su dolor por no ser querido, ahora se siente valorado y lleno.

En cierta fase de la relación, el adicto al amor se da cuenta que el otro no resulta ser tan maravilloso como creía (nadie podría serlo), su decepción es grande. De nuevo siente la vieja compulsión de "enredar" al otro en busca de intensidad emocional que le vuelva a vincular con el, discusiones, reproches, escenas dramáticas, intentos de suicidio...Tal vez agudice en este momento su obsesión por controlar al otro, saber donde se encuentra en todo momento, puede ponerse histérico al verse abandonado, hablar con la familia.... controlar indirectamente, ponerse seductora, organiza viajes con su pareja, tiene relaciones extramatrimoniales. La relación se va haciendo cada vez mas toxica. Todo eso es un comportamiento ofensivo que finalmente agota y termina por hacer fracasar la relación.

Ante tal comportamiento exagerado y agobiante, el adicto a la evitación agudiza su respuesta de huida, alejándose mas rápidamente y dando señales mas claras de que únicamente trata de distanciarse del adicto al amor.
En este punto, cuando el adicto al amor se da cuenta de que hay algo o alguien que es mas importante para el otro que la relación de pareja, la fantasía se transforma en una pesadilla. Ahora acude a su mente la imagen de la persona que le abandono o maltrató en la infancia.
Finalmente el adicto al amor acepta la realidad de que está abandonado de nuevo, entrando en un periodo en el que prescinde de que el otro le rescate, entrando en un periodo de abstinencia que puede ser muy intenso hasta que se produzca la recuperación.
Muchos regresarán a sus mecanismos de negación al sentirse tan desbordados por el dolor de prescindir del ser al que son adictos. Pero si continúan con su proceso de abstención, entraran a continuación en una fase de obsesión sobre como conseguir que el adicto a la evitación regrese o como desquitarse incluso elaborando minuciosos planes y poniéndolos en acción. En ese estado, se siente maltratado por su pareja y a la vez se muestra abusivo con ella, ve todo lo que hace el otro con una luz negativa. Se obsesiona con una revancha, pero no llega a ver su comportamiento como ofensivo.

EL ADICTO A LA EVITACION

Un adicto al amor y un adicto a la evitación se sienten mutua e inexorablemente atraídos el uno hacia el otro. Esta atracción resulta increíble para un adicto al amor (¿quien mejor que un evitativo puede hacerte sentir abandonado?), pero se justifica en el sentido de que busca alguien con características similares al progenitor con el que estaba enredado en su infancia y del que no obtuvieron el amor que necesitaban, con la inocente pretensión de conquistar "esta vez" su cariño y aprobación y no su abandono o su maltrato.
Que los padres atiendan emocionalmente al hijo, es un flujo apropiado de la energía. Pero cuando la experiencia es la contraria, es decir que el hijo alimenta emocionalmente a alguno de sus padres, esa es una relación de "enredo". A esos niños "enredados" o cogidos en la trampa se les agobia y son utilizados por la necesidad de mamá o de papá de tener compañía, atención y amor, los niños que se han visto envueltos en relaciones "enredadas" con un padre, son los que con mayor frecuencia se convierten en adictos a la evitación. El adicto al amor no fue utilizado de este modo aliviador, sino que fue abandonado y dejado a solas. En el proceso de ser usado por quienes debieron atenderlo, el adicto a la evitación, también se vio abandonado, ya que mientras se ocupaba de cuidar de sus padres, no había allí nadie que se ocupara de cuidarlo a el.

Características del adicto a la evitacion
1- Se evaden intensamente en la relación, al crear intensidad en otras actividades, habitualmente fuera de la relación (suele tratarse de adicciones)
2- Evitan el ser conocidos en la relación con objeto de protegerse a si mismos de la absorción y control por parte de la otra persona.
3- Evitan el contacto íntimo con su pareja, para lo cual utilizan una variedad de técnicas de distanciamiento.

Los adictos a la evitacion temen la intimidad porque están convencidos que se aprovecharán de ellos y se verían absorbidos y controlados por ella. Fueron absorbidos y controlados por la necesidad del otro, por la realidad del otro, por la existencia del otro y no desean pasar de nuevo por esa misma experiencia de la niñez que ahora les lleva a sentir que mayor intimidad traería mayor sufrimiento, para lo que se basan tanto en la experiencia con las personas que le cuidaron de niños como con sus parejas adictas amorosas.
Al mismo tiempo los adictos a la evitacion temen verse abandonados.
Puesto que no tuvo en su infancia contacto en su niñez con otro ser que aliviara su dolor, temor y vacío de abandono, no aprendió que una relación puede aliviar una experiencia de abandono. El temor al abandono del adicto al amor, atrae al adicto a la evitacion. (Un ser tan necesitado, no me abandonará fácilmente.)
Ambos tienen los mismos temores: intimidad y abandono.
El adicto a la evitacion intenta mantener el nivel de intensidad en la pareja al mínimo, La intensidad de las relaciones la percibe como agobiante, así que evita la intimidad. poniendo su atención en distracciones, cosas ajenas a la relación, cualquier adicción le sirve, así no está disponible. En realidad lo que hace es abandonar al adicto al amor.
El adicto a la evitacion no experimenta sensación de energía o vitalidad dentro de su pareja porque la mantiene a muy baja intensidad. Esta sensación de falta de energía dentro de su pareja no hace sino intensificar su sensación de abandono. Buscará fuera de la relación esa falta de intensidad que él mismo ha provocado.
Evita ser conocido por el otro por su temor a ser usado, controlado o manipulado como lo fue en su infancia. Se reserva informar, dar todos los datos, descubrirse por completo llegando incluso a falsificar o manipular la información que da, le hace parecer poco transparente o tramposo.
El evitador levanta muros que obstaculizan la relación:
Muros de cólera y temor, utilizan emociones fuertes para mantener a los demás a distancia. Muros de silencio, lo que le permite hablar lo mínimo. Muros de "madurez emocional", lo que le permite no mostrar nunca sus emociones. Muros de amabilidad, hasta el punto de retener información sobre las dificultades en la relación.
¿Qué le impide a un evitador marcharse y convertirse en un ermitaño aislado?
Se lo impide el temor al abandono, unido a la adoración y admiración que recibe del adicto al amor, que le hace sentir a salvo y deseado. El adicto a la evitacion desea y necesita mantenerse en la relación y sentirse conectado, pero de una forma protegida, debido al miedo que tiene a ser controlado y absorbido por el otro, por lo que intenta mantener el control con sus alejamientos, con el control del poder de decisión o con el dinero de la pareja. Esa necesidad de mantener el control para no resultar invadido, llega hasta hacerles trabajar duro para tener supremacía económica, también a evitar discusiones para no afrontar la lógica de las cosas o en otros casos también utilizan el poder físico, dando paso al maltrato.
Los ciclos emocionales del adicto a la evitación.
1- Se siente atraído por la necesidad y vulnerabilidad del adicto al amor.
2- Conecta con el adicto al amor por medio de la seducción.
3- Se siente animado con la adulación del adicto al amor
4- Se siente absorbido y controlado por la necesidad del otro.
5- Abandona la relación por una adicción para aliviar el temor a ser absorbido.
6- Ante el temor a sentirse abandonado o ante la culpabilidad, regresa a la relación o encuentra una nueva pareja.

LA FASE DE RECUPERACIÓN

Existe un proceso de recuperación de las relaciones coadictivas. Lo mejor es que ambos miembros de la pareja participen en el proceso, pero si tan solo es uno quien lo hace, tendrá beneficios de todos modos para el otro. Cuando la relación se vuelve tan tóxica que resulta insostenible, cuando alguien empieza a afrontar que las cosas no van bien, es el momento de entrar en este periodo de recuperación.
Reconocerse a uno mismo como adicto emocional no es agradable porque surge el dolor de la perdida. Prescindir de la conexión con alguien, por dolorosa que sea, prescindir de los momentos emocionales intensos, del entusiasmo, del alivio a una realidad intolerable, es algo doloroso. Además de prescindir de tu adicción emocional a la otra persona, también debes afrontar la supresión del resto de adicciones que pretendes te eliminen tu miedo al abandono. Lograr superar al principio del proceso de recuperación alguna de esas adicciones complementarias, dará estabilidad para afrontar el proceso mas difícil de adicción que es la codependencia y estar preparado para experimentar la abstinencia.



DISTANCIARSE DE LA RELACION

Durante este periodo de abstinencia en el que enfrentas cualquier adicción, es necesario distanciarse del otro, desengancharse emocionalmente hasta que se sienta cierta recuperación de su dependencia. El adicto a la evitacion necesita desengancharse de los arranques de intensidad que le surgen en su pareja cuando no está ausente y evadido en el resto de sus adicciones. Distanciarse de la relación no significa necesariamente separarse o pedir el divorcio, aunque algunas parejas necesitan de una verdadera separación física. Tampoco significa que los miembros de la pareja elimine cualquier contacto entre sí. Lo que deben eliminar es cualquier contacto que conduzca a un enfrentamiento, a la intensidad, a los sentimientos dolorosos o a tratar de afrontar los temas de la relación con el otro. Se procura mantener al mínimo las criticas, las bombitas de intensidad emocional, o la resolución de los grandes problemas de la casa o de la familia.
Utilice un muro de amabilidad. Tratarse el uno al otro de forma muy agradable y dedicarse cada uno a sus propios asuntos, a su propio proceso y no criticar o tratar de mejorar el camino del otro. Alejarse de esos momentos de intensidad que sabe que se encuentran fuera de los limites permitidos. Si el otro miembro de la pareja reanuda las hostilidades, no responda directamente, ni siquiera para comentar que no debieran abordar cosas de este tipo. No discuta sobre nada que sea irritante.

1. Bájese Vd. de la chepa del otro, ocúpese de sus asuntos, deje de mirar hacia él.
2. Evite los bombardeos de intensidad emocional como cólera, seducción, olvidos, silencios, haciéndose la victima, el desvalido o el protector, o lanzando cebo que puede enganchar al otro en discusiones y con la intención volver a conectar con el.
3. Observe lo que le está sucediendo al otro para entender como el también esta inmerso en esta adicción.
4. Obsérvese a si mismo y a su necesidad de volver a conectarse con el otro mediante apasionamiento y su necesidad de responder a sus ataques o ironías.
5. No responda a ningún bombardeo emocional.

UNA RELACION SALUDABLE

Después de haberse distanciado de alguien a quien ha sido adicto y haber pasado por su recuperación de la codependencia, ha alcanzado un grado de madurez del que no disponía antes. Esta nueva madurez le permite vivir su vida de un modo diferente. Sobre todo está mejorando su relación consigo mismo. En una relación aceptablemente sana:
1-Cada miembro de la pareja ve al otro de una forma realista y se muestra ante el otro tal cual es, presta atención, dice la verdad, pide lo que necesita y desea y se desprende del apego al resultado. Cada uno sabe que el otro no es perfecto y cometerá errores. Habrá situaciones injustas o abusivas, discusiones o tonos inapropiados pero lo afrontarán sin crear demasiada tensión, pudiendo reconciliarse de esas violaciones de los limites, sin sentimiento alguno de humillación.
2-Cada miembro de la pareja asume la responsabilidad de su propio crecimiento personal. La recuperación aun continua y ninguno exigirá al otro como debe hacerlo o si lo esta haciendo mal, sino dejar que sea uno mismo quien determine su manera y ritmo.
3-Cada miembro de la pareja asume la responsabilidad por permanecer en un estado adulto del ego. No se permiten caer en su viejo vicio infantil, el otro no es responsable de su carencia infantil. Si pide ayuda al otro no se haga la victima ni espere ser rescatado.
4-Cada miembro de la pareja puede centrarse en encontrar soluciones a los problemas. Ambos se hacen cargo de los problemas que surjan, buscando una solución y acordando como actuar. Luego cada cual debe hacerse responsable de cumplir lo acordado. Lo peor que se puede hacer es utilizar un problema para sacar todas las quejas acumuladas y crear situaciones emocionales que son sean funcionales y practicas.
5-Cada miembro de la pareja puede ser intimo con el otro y apoyarlo pero sin hacer el trabajo que debe hacer el otro, ni sacrificar las propias necesidades.

Fuente: Psikologia.com



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