28 de marzo de 2014

HAY QUE TENER UN AMANTE



Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:”Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.

¿Y qué es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista… de la vida. Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

“Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida”.

Jorge Bucay

27 de marzo de 2014

¿Y si la persona que yo amo no me quiere qué puedo hacer ?




26 de marzo de 2014

La Negatividad del Pensamiento Positivo


"El incesante optimismo acerca del futuro sólo genera un mayor shock cuando las cosas salen mal; a través de luchar por mantener sólo creencias positivas acerca del futuro, el pensador positivo está menos preparado, y suele angustiarse más cuando aquello que sucede no puede convencerlo de que se trata de algo bueno."
- Oliver Burkeman


Es hora de que la humanidad despierte del trance de lo positivo-negativo. El pensamiento positivo es sólo la versión psicológica de la cirugía plástica del cuerpo. A largo plazo simplemente no funciona, y sólo crea más sufrimiento.
El pensamiento positivo es realmente un pensamiento completamente obsesionado con la negatividad, enfocado en la negatividad, en guerra con la negatividad... lo que resulta bastante negativo, si lo pensamos bien.

El pensamiento positivo es la mejor manera de distraernos y desconectarnos de nosotros mismos, de los defectos, de las imperfecciones, de las peculiaridades, de las singularidades que percibimos en nosotros, y de los oscuros rincones que intentamos ocultar con tanto esfuerzo. Luchamos por esconder los aspectos 'malos' de nuestra experiencia sin convivir realmente con ellos, sin enfrentarlos, sin abrazarlos, sin sanarlos, sin amarlos. Dejamos de ver la belleza, y tal vez incluso el increíble potencial que contiene lo 'negativo'. Rechazamos una mitad de la vida, y no es de extrañar que nos sintamos incompletos.

Lo 'negativo' es sólo un aspecto de nosotros mismos buscando desesperadamente amor, no rechazo ni más sofocación. Podríamos sentirnos mejor momentáneamente a través de distraernos de lo 'negativo', pero en realidad, no hay ninguna fuente externa de felicidad.

Todo gira en torno a un malentendido primordial. La división positivo/negativo es tan sólo una creación de la mente dual. El pensamiento divide la luz de la oscuridad, la vida de la muerte, el bien del mal, lo santo de lo profano, y después hace el intento de sanar esas heridas auto-impuestas a través de más división, más guerra, más actividad dual. Pero no importa a qué tanta cirugía plástica mental o física te sometas, seguirás sintiéndote incompleto y lejos de Casa. La guerra no puede terminar con la guerra. La oscuridad no puede terminar con la oscuridad. La luz es el único poder.

¿Qué pasaría si tú no fueras la mente? ¿Qué pasaría si el pensamiento no pudiera definirte? ¿Qué pasaría si ambos aspectos de la vida, lo positivo y lo negativo fueran admitidos en la inmensidad que eres, como nubes en el cielo, como olas en el océano? ¿Qué pasaría si ninguna cantidad de cirugía plástica, si ningún 'cuerpo perfecto', si ninguna 'mente perfecta', pudiera conducirte hacia tu verdadera naturaleza, la cual está brillando en medio de toda la aparente imperfección, iluminando de igual manera tanto lo bueno como lo malo?

El pensamiento positivo no sana realmente en el sentido más profundo de la palabra, el pensamiento positivo crea el pensamiento negativo, y después, se opone a él. En esto puedes estar positivamente seguro.

Jeff Foster

25 de marzo de 2014

EL FIN DEL CONFLICTO



Aquí es donde empieza el mayor conflicto dentro de las relaciones: compartes algo conmigo y eso me hiere hasta cierto punto. Compartes cómo te sientes, cómo me percibes; compartes tu punto de vista, tu perspectiva, aquello que crees. Y eso me lastima. Me asusta o me enoja o simplemente me hace sentir incómodo. Inmediatamente siento que debo mostrarte que estás cometiendo un error con el fin de que dejes de pensar y sentir aquello que estás pensando y sintiendo, para que corrijas tu experiencia, para que pueda yo cambiarte y controlarte. Si me siento lo suficiente lastimado por aquello que dijiste, incluso puedo empezar a sentir el deseo de atacarte, de lastimarte como tú has hecho conmigo. Me sentí lastimado por ti y yo trato de lastimarte — tal vez en una forma muy sutil e ingeniosa para que así dé la apariencia de que mi intención no es lastimarte.

Existe la tentación de huir de la sensación de dolor, de no permitirme sentir, y de actuar inmediatamente para defenderme, ya sea evitándote o atacándote de algún modo. Me siento amenazado por aquello que me estás diciendo, en otras palabras, surge la amenaza de una pérdida. De esta manera, yo me apresuro para invalidar tu experiencia, para neutralizar la amenaza. Tus pensamientos acerca de mí están completamente equivocados. Tus sentimientos no son válidos. Decimos: "¡No puedo creer que estés pensando eso!" "¡No puedo creer que estés sintiendo eso!" "¡Cómo te atreves!". En la desesperación por defendernos, terminamos cerrándonos o retrayéndonos de alguna manera. La defensa es el primer acto de guerra, como dijo Byron Katie.

La verdad es que, te guste o no, estés o no de acuerdo con ella, la otra persona piensa y siente de la forma en que lo está haciendo ahora, en este momento. Puede ser que no te agrade, sin embargo, ese es su presente, esa es su experiencia de este momento. Podría no sentirse así mañana, podría no sentirse así por varias semanas. Pero en este momento sí. ¿Sería correcto que esta persona experimentara aquello que está sintiendo en el momento? ¿Podría ser correcto que, tan sólo por un momento, trataras de no corregirla o hacerle pensar que está equivocada? Empezar a honrar la experiencia presente de los demás es cuando el ciclo de la violencia puede encontrar su fin. ¿Qué significa honrar la experiencia de los demás?

¿Puedo permitir profundamente que pienses lo que piensas y sientas lo que sientes en este momento? ¿Puedo permitir que expreses tu experiencia con libertad y apertura hacia mí? ¿Hasta qué punto te hago creer que aquello que piensas, dices y sientes, no está bien? ¿Hasta qué punto propicio una guerra contigo?

Este cuerpo viejo indefenso no conoce realmente la diferencia entre una amenaza real (un tigre acechándolo, enseñando sus dientes, preparándose para atacar físicamente) y una amenaza psicológica (una metáfora, la imagen de un tigre que viene a devorarme, con ansias de devorar mis propias imágenes de mí mismo). La amenaza de una muerte física y la amenaza de una muerte de identidad. A veces resulta muy difícil establecer la diferencia. Huimos físicamente del tigre que amenaza nuestros cuerpos, y mentalmente huimos de aquello que amenaza las imágenes de nosotros mismos. ¿Cuál es la diferencia? Atacamos al tigre físicamente, y atacamos la imagen que el tigre metafórico tiene acerca de sí mismo, tratando de derribarlo. ¿Cuál es la diferencia real?

La mayoría de nosotros somos raramente atacados físicamente. La mayor parte de nuestro sufrimiento surge cuando nuestras identidades son atacadas, lastimadas, amenazadas, o heridas de alguna manera y también surge en nuestra respuesta a esos ataques. Actuamos como si nos hubieran atacado físicamente. En defensa de las imágenes, salimos a la guerra con otras imágenes.

La pregunta es, cuando te sientes herido por lo que alguien te ha dicho, ¿por qué te duele? ¿Por qué te enojas tanto? ¿Qué es lo que estás tratando de defender? ¿Qué imagen de ti mismo se siente amenazada? ¿Qué pensamientos y sentimientos indeseables aparecen en el espacio que eres? Observa con qué urgencia surge el deseo de no sentir esas olas que aparecen, junto con la urgencia de defenderte o atacar.

Al calor del momento, en lugar de correr a defender una imagen de mí mismo que se esté viendo amenazada, ¿podría yo encontrar ese sitio en donde todo aquello que está apareciendo ahora sea profundamente aceptado? ¿Podría simplemente ver este momento como una enorme invitación a la aceptación profunda? Ante aquellos sentimientos de no ser amado, la posibilidad de que el otro esté en lo correcto, así como también aquello que se dice de mí; ante el temor de que me estén rechazando, incluso el miedo de que esto sea el fin de la relación, ¿podría todo esto simplemente estar aquí, en este momento? ¿Podrían ser permitidas todas estas olas de experiencia, ser profundamente permitidas, en este momento? Olvídate de poder permitirlas el día de mañana, olvídate de si fuiste capaz de aceptarlas el día de ayer. ¿Podrían estar permitidas ahora? El ahora es lo único que importa.

¿Podría permitirme sentirme herido, sentir dolor, tristeza, ira, no amado, indefenso e impotente ante tu presencia y no hacer nada al respecto, tan sólo por un momento? ¿Podría admitir ese gran dolor en mí mismo, sólo por un momento? ¿Puedo encontrar ese lugar en donde ese dolor ya esté permitido?

Cuando nos permitimos sentir completamente el dolor —por mucho que la admisión de esto vaya en contra de nuestro sentido común y que amenace nuestro orgullo— dejamos de ser lastimados. En otras palabras, el dolor, aceptado profundamente, destruye la historia de yo soy "el lastimado", y destruye la historia de que tú eres "aquel que me lastima", y esta profunda aceptación del momento, es el comienzo del fin del conflicto con aquellos que amamos...



por Jeff Foster

Traducción de Tarsila Murguía Extracto de: The Deepest Acceptance: Radical Awakening in Ordinary Life, Sounds True (November 2012)


23 de marzo de 2014

LA MENTE QUE LUCHA CON LA MENTE ESTÁ CIEGA



Cuando me doy cuenta de que soy Nada,esto es sabiduría,cuando veo que soy todo,esto es AMOR,y entre estos dos mi vida se mueve.

 Nissargadata Maharaj
 



No has de ser nada ,ni esto ,ni eso ni aquello sólo basta con ser ,dejar a la conciencia experimentar lo que sucede ,sin juicios,sin control...entonces aparece la paz y la felicidad.
Obsérvate en este preciso momento : mira como tu mente te dice que es imposible dejar que lo que sucede afuera ocurra tal cual... tu mente encontrará mil y una historias por las cuales esta afirmación no es cierta ...
Te has preguntado alguna vez de donde procede la paz de sabios , místicos ? Pues de aquí de la plena aceptación de esta verdad... si aún tu mente sigue rechistando invítala , desafiala a seguir leyendo ,encamínala hacia la búsqueda , a ella le gusta este concepto Búsqueda , es una forma de no soltar el control ...
Acaso te has preguntado alguna vez si hay algo que buscar.
La búsqueda te dirige hacia el interior después de angustiosos fracasos en la búsqueda externa .
Viajar hacia nuestro interior es arriesgado sin embargo y desde luego es un viaje para valientes , personas que decidimos a pesar del miedo incluso pánico que seguiríamos adelante pasara lo que pasara porque intuimos que hay algo más que lo que nuestro ojos y nuestra limitada percepción nos indicaba ...
Es un viaje doloroso y arriesgado que poco tiene que ver con bypasses espirituales , donde todo sin indagar en nosotros es paz amor y conexión de energías....
Salgamos del engaño yo no puedo nacer sin un parto previo ....De ahí que el verdadero proceso de viaje hacia mi interior implique tocar si o si el inconsciente y esto produce en ocasiones un dolor agudo : el parto se hace en el dolor
Viajar hacia lo desconocido , aventurarse en uno mismo conlleva tener que tomar conciencia de la realidad , de las creencias , de los juicios y de mi propia sombra...
Esto nos llevará a cuestionarnos , a cuestionar , nos llevara al CONFLICTO , y es desde el conflicto que el cambio , la transformación es posible... Este conflicto o conflictos generados en mi interior como resultado de mi investigación producirán dolor , el dolor de la crisalida que se despega....
Por ello toda crisis bien llevada y acompañada puede suponer un momento fuerte de crecimiento.
En el inicio y en las primeras etapas de este proceso es necesario un acompañamiento personal que ayude en el camino y en el ritmo a seguir. Es importante que alguien sea testigo del proceso, para evitar ilusiones y autoengaños, para educar la sensibilidad en valores espirituales, para evitar que la soledad y el vació ahogue ...
Una persona que ya ha recorrido el camino puede convertirse en nuestro hilo de Ariadne para salir victoriosos de la cueva del minotauro tras lograr cumplir nuestra misión
La interioridad exige tiempo y paciencia ... viajar hacia mi mismo es como un baile , cada nota , cada pulso exige un paso .. no eres tú quien decide cómo y cuando bailar ...El exceso de trabajo de hecho atenta contra la interioridad. .
Personas ansiosas por despertar por avanzar en su camino espiritual sumergidas en un sonrisa yogica continua de la boca en realidad no es la virtud quien les dirige sino más bien la dificultad para el encuentro con otros y consigo ...
En realidad quien ya tiene una cierta experiencia en este proceso sabe que ni decide ni resuelve ...es su sí mismo profundo quien le guia , quien marca el ritmo , el asunto y el modo de resolver....
Podemos mantener la interioridad con una actividad fuerte, con tal de controlarla con una disciplina constante. Sin embargo si la mariposa quiere posarse se posará ... por lo cual es mucho más inteligente y sabio dejarse fluir ... con lo que llegue sea una necesidad de mantener el orden y esforzarse para ello , lo cual en mi humilde opinión obstaculiza en según que personas el proceso... o simplemente dejar que tu interior marque el ritmo .

La interioridad no ocupa espacio, pero exige tiempo.
La calma de la vida, a pesar del trabajo, es necesaria para la vida interior.Tener nuestros momentos de retiro , en nosotros no importa el cómo sino el hacer... en esta cuestión: he descubierto que hay personas que son capaces de sumergirse en si a traves de la música , de la meditación , visualizando películas etc...
Tenemos mucho que aprender de oriente para pacificar nuestro espíritu, relantizar activamente nuestra vida, desarrollar la interioridad y el sentido trascendente.
El que quiere saca tiempo: es cuestión de valoraciones.
Vivimos ansiosos de ruido exterior, y no sólo buscamos ese ruido sino que lo producimos constantemente en nuestro interior.Orientados a la moda, publicidad, ejemplos de personas que han tenido éxito...etc.
EL paso hacia nuestro interior , descender a nuestro self interno resulta de esta manera costoso , aplazado durante mucho tiempo... hasta que un día esa presión hace estallar nuestro interior y ese silencio al que temíamos se hace realidad en voz de lo que parece un demonio que no se calla ... o eso en principio creemos . En realidad es un susurrar del sí mismo profundo que te invita a cambios en tu vida ...que te invita a ser tu mismo ... que te invita a la transformación .. y tú con ayuda de tu médico y como fruto del ruido volvéis a acallar con pastillitas mágicas durante algunos años el silencio interior ... sin posibilidad de poder escuchar el canto de tu alma ...
Crees que vas a alcanzar la felicidad y la paz cuando logres este o aquel deseo ,ser así o asa ,nada mas alejado de la realidad ,aparecerá otro y otro más cuando lo logres y el circulo sera eterno y eterna la insatisfacción,la verdad no esta en cambiar nada ya que todo cambia ,la verdad esta en fluir
Dejar de resistirse a lo que sucede y SER,dejar a la conciencia ser y observar.
Tratar de que la mente viva en el presente , tratar de que tu mente fluya es seguir luchando .. es parte de la mente ser así , nunca lograrás que sea de otra manera , no lo ves? es más lucha , sigue siendo resistencia ...sólo puedes soltar el control cuando te entrenas para ello... y sólo hay un camino para ello la autoobservación consciente de tu propia mente y de tus identificaciones...al final de la observación y la desidentificación surge la respuesta la lo que realmente soy ...
La claves es el recordar , el ancla de la conciencia testigo.. ella es la via que te hará cruzar el puente ... la mente sólo construye el puente y es el corazón quien lo cruza....

Al final surge lo que es , aquello que no necesita ser preguntado ni respondido ; tu verdadera esencia , YO SOY .

Soraya Founty 



20 de marzo de 2014

¿Cuál es la diferencia entre psicosis y emergencia espiritual?


Antes de tratar de diferenciar entre psicosis y emergencia espiritual, debemos reconocer que algunos estados alterados de conciencia pueden ser causados por condiciones médicas, tales como tumores o infecciones cerebrales, enfermedades de otros órganos, o desequilibrio electrolítico. Se recomiendan exámenes médicos para descartar causas biológicas antes de que pueda ser formado un diagnóstico de emergencia espiritual.

Es importante entender que etiquetas psiquiátricas como por ejemplo “esquizofrenia”, “maniaco depresivo”, y “paranoia” son formas de categorizar síntomas particulares que en general no tienen evidencia de causas biológicas. En palabras de Christina y Stanislav Grof (1990):
“Como la psiquiatría tradicional no hace distinción entre reacciones psicóticas y estados místicos, no solo crisis de apertura espiritual sino también experiencias transpersonales des complicadas terminan muchas veces recibiendo una etiqueta patológica…
“Bajo ciertas circunstancias, el uso de etiquetas de diagnóstico obscurecen los problemas e interfieren con el potencial curativo del proceso. En adición a la estigmatización social y los efectos psicológicamente dañinos, crean una falsa impresión de que el desorden es una enfermedad precisamente identificada y sirve como una justificación para el uso de medicación supresiva como una aproximación científicamente indicada.
Aunque los síntomas de psicosis y emergencia espiritual pueden parecer idénticos, la actitud de la persona hacia la experiencia puede ser la que determina la distinción y el resultado. Emma Bragdon (1988) Expone que: “flexibilidad para adaptarse y acomodarse a nuevas áreas de experiencia es parte del proceso de emergencia espiritual- en contraste a la inflexibilidad, que caracteriza a la psicosis profundamente arraigada.”
Christina y Stan Grof han desarrollado guías para ayudar a distinguir entre psicosis y emergencia espiritual, aunque también manifiestan que: “No hay manera de establecer criterios absolutamente claros para diferenciar entre emergencia espiritual y psicosis o enfermedad mental, ya que esos términos en sí carecen de validez científica.” La tabla de los Grof presentada más abajo, muestra algunas guías de distinción bastante útiles.
Muchas personas han intentado definir criterios que distingan a la psicosis de la emergencia espiritual. Otros se cuestionan si es apropiado o no tratar de distinguir entre los dos. A veces estos llamados “estados psicóticos” pueden convertirse en experiencias místicas. A veces emergencias espirituales pueden deslizarse hacia adentro y hacia afuera de la psicosis. Algunas personas sugieren que estos términos pertenecen a dos paradigmas separados, o formas de ver el mundo. El paradigma medico occidental etiqueta a cualquiera que demuestre comportamiento severamente fuera de lo común, como psicótico. Muchas culturas tribales y teóricos modernos verían el mismo comportamiento como un importante proceso de despertar espiritual.

El problema continúa siendo que las personas experimentando estos estados extremos usualmente tienen severa dificultad para relacionarse con los confines culturales de la sociedad. También pueden quedarse atorados en intensos periodos de angustia extrema. Pueden perderse en realidades que no les son familiares sin tener un mapa de regreso a casa. En éstas instancias necesitamos tratar de encontrar en dónde están, qué les está pasando, y dar el mayor apoyo y asistencia posible.

Antes de generar un diagnóstico de emergencia espiritual, y de decidir si usar estrategias de psicoterapia transpersonal, un buen examen médico es recomendado. Es importante no perder de vista condiciones que pueden ser diagnosticadas por técnicas clínicas y de laboratorio y que requieren asistencia médica, como puede ser el caso de infecciones, tumores, o enfermedades circulatorias del cerebro.

Características del proceso que indican la necesidad de un acercamiento médico al problema: 

  • El examen clínico y los tests de laboratorio detectan una enfermedad física que causa cambios psicológicos.
  • El examen clínico y los tests de laboratorio detectan un proceso de enfermedad cerebral que causa cambios psicológicos (reflejos neurológicos, fluido cerebroespinal, rayos x, etc.)
  • Tests psicológicos específicos indican un deterioro cerebral.
  • Deterioro del intelecto y la memoria, conciencia confusa, problemas básicos de orientación, (nombre, tiempo lugar), coordinación pobre.
  • Confusión, desorganización funcionamiento intelectual defectuoso que interfieren con la comunicación y la cooperación.
  • La historia personal delata serias dificultades en las relaciones interpersonales desde la niñez, incapacidad de establecer amistades y tener relaciones sexuales, adaptación social pobre, larga historia de problemas psiquiátricos.
  • Contenido del proceso mal organizado y definido, cambios emocionales y de conducta, desorganización inespecífica de las funciones psicológicas, falta de sentido, sin indicación de dirección del desarrollo, asociaciones flojas, incoherencia.
  • Alejamiento autista, agresividad, o control y comportamiento manipulador que interfiere con buenas relaciones laborales y hace imposible la coordinación.
  • Incapacidad de ver al proceso como algo interno, confusión entre las experiencias interiores y el mundo exterior, excesiva proyección y recriminación. “Externalizar”
  • Desconfianza básica, percepción del mundo y la gente como) hostiles, delirios persecutorios, alucinaciones acústicas de enemigos (voces) de contenido desagradable.
  • Violación de reglas básicas de terapia (“no lastimarse ni a sí mismo ni a nadie más, no dañar la propiedad ajena”), impulsos destructivos y autodestructivos (de suicidio o automutilación) y la tendencia a llevarlos a cabo sin aviso previo.
  • Conductas que ponen en peligro la salud y causan una grave preocupación (negarse a comer o a beber durante largos períodos de tiempo, negligencia en normas higiénicas básicas).

Características del proceso que sugieren que una estrategia vía emergencia espiritual podría funcionar: 

  • Funcionamiento adecuado anterior al episodio, demostrado por habilidades interpersonales, cierto éxito en la escuela y la vocación, red de amigos, capacidad para tener relaciones sexuales, sin una historia psiquiátrica grave.
  • Secuencias de recuerdos biográficos, temas de nacimiento y muerte, experiencias transpersonales, posible comprensión de la naturaleza curativa o espiritual del proceso, cambio y desarrollo de temas, progresión definible, incidencia de reales sincronías (evidente para los demás).
  • Capacidad de relacionarse y cooperar aun en episodios de experiencias dramáticas que se dan espontáneamente o en el curso del trabajo psicoterapéutico.
  • Percepción de la naturaleza interna del proceso, capacidad satisfactoria para distinguir entre lo interno y lo externo, el proceso se acepta como propio, capacidad para mantenerlo internalizado
  • Suficiente confianza como para aceptar la ayuda y cooperar, ausencia de voces y delirios persecutorios.
  • Capacidad de respetar las reglas básicas de la terapia, ausencia de ideas destructivas o autodestructivas o tendencias de este tipo, capacidad de hablar sobre ellas y aceptar medidas de precaución.
  • Buena cooperación en lo relacionado con la salud física, mantención básica de normas de higiene.

De "La Tormentosa Búsqueda del Ser" por Stanislav y Christina Grof





Desencadenantes de una crisis espiritual


  Los factores desencadenantes de la emergencia espiritual ​en algunos casos pueden ser de naturaleza física, como una enfermedad, un accidente, o una operación. En otros casos, esfuerzo físico extremo o una prolongada falta de sueño puede parecer el factor desencadenante más inmediato. En mujeres puede ser dar a luz, o tener un aborto


En otros casos la crisis psicoespiritual comienza a partir de una experiencia emocional traumática. Puede ser la perdida de una relación importante, como la muerte de un hijo u otro familiar cercano, un divorcio, o el final de una relación amorosa. Similarmente, una serie de fracasos, la pérdida del trabajo, o perdida de propiedades, pueden haber precedido inmediatamente el comienzo de una emergencia espiritual. En individuos predispuestos, la “gota que colma el vaso” puede ser una experiencia con sustancias psicodélicas o una sesión de psicoterapia experiencial.

Uno de los catalizadores más importantes de las emergencias espirituales parece ser una profunda participación en varias formas de meditación y práctica espiritual. Esto no debería ser una sorpresa pues estos métodos fueron diseñados específicamente para facilitar experiencias espirituales.


 La gran gama de factores desencadenantes de emergencia espiritual claramente sugiere que la preparación para la transformación interior del individuo juega un papel mucho más importante que cualquier tipo de estímulo externo. Cuando buscamos un común denominador de las situaciones descritas arriba, encontramos que todas involucran un cambio radical en el balance entre los procesos conscientes e inconscientes. Debilitamiento de las defensas psicológicas, o al contrario, incremento en la carga energética de dinámicas inconscientes, hace posible que el material inconsciente (y superconsciente) emerja en la consciencia.​
www.emergenciasespirituales.com 




10 consejos para sobrevivir a una crisis espiritual



1. Un proceso natural: Recuerda que los estados alterados de consciencia y las experiencias psíquicas o espirituales son aspectos naturales de ser humanos. Los estados en los que las fronteras de los mundos internos y externos se vuelven más delgadas pueden proveer valiosas oportunidades de crecimiento.
2. Miedo y Pánico: Estos sentimientos son comunes en momentos de crisis. Intenta relajarte y mantener bajos los niveles de estrés. Haz exhalaciones largas y recuerda que este estado va a pasMantente concentrado: Los estados en los que estamos menos concentrados en el mundo cotidiano te dejaran más abierto a experiencias inusuales. Este es un momento para dejar a un lado la meditación intensiva o la práctica espiritual.
 3. . ¡Tómatelo con calma!
4. Comida: Si comer es difícil, asegúrate de tener fluidos y barras nutritivas regularmente para mantener los niveles de glucosa altos.
5. Sueño: Este puede ser difícil o trastornado. No te asustes. Descansar es casi tan bueno cómo dormir. Reduce la cafeína y otros estimulantes para asegurarte que descanses lo que más puedas. No te preocupes, esta fase pasará.
6. Aislamiento: Mantén el contacto con las personas a tu alrededor aunque no sientas ganas. El aislamiento te puede llevar más adentro hacia la realidad no-compartida y las experiencias bizarras (aunque ten cuidado con las personas críticas y sentenciosas pues relaciones e interacciones tóxicas pueden empeorar todo).
7. Mantén los pies en la tierra: Es fácil perdernos en la cabeza. Regresa al momento presente- observa lo que experimentas en éste momento – tu cuerpo, tu respiración, lo que puedes ver y oír. Concéntrate en las tareas del presente.
8. Decisiones precipitadas: Tómatelas con calma por ahora. Nuestro juicio nos puede fallar en estos momentos, así que este puede que no sea el momento para terminar esa significante relación o hacer esa importante decisión financiera.
9. Comunicación: Cuida lo que dices y a quien se lo dices. Es fácil alarmar a otras personas sin querer, generando desastrosas consecuencias. Si no estás seguro, mantenlo para ti mismo.
10. Encontrando un significado: No te preocupes si todo esto suena confuso por ahora. Será más fácil encontrarle un significado a todo una vez que pase la crisis. Habrá un significado ahí en alguna parte pero encontrarlo puede tomar tiempo y tú necesitaras ser pacientear.


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 www.emergenciasespirituales.com


18 de marzo de 2014

ESTOY EN CRISIS ¿Y QUÉ HAGO AHORA CON MI VIDA?






PENSAR como un científico  , SENTIR como  un artista,REFLEXIONAR como un  filósofo.ACTUAR como  un sabio.VIVIR como  un santo,,,

Aqui santo no se utiliza en sentido religioso , santo sería aquella persona comprometida con una ampliación de su conciencia ... y por tanto cercana o en la iluminación , una persona que ha comprendido que lo realmente importante es aquello que nos une , y eso que nos use es el Amor universal.

Sabio es una persona que se conoce así misma .. o que busca conocerse para conocer el universo y por tanto darse cuenta de que no hay nada fuera de si que no este dentro ...

Un filósofo es una persona que vive entre la mente y el espiritu en la búsqueda del alma , siempre dispuesta a crear puentes de comprensión.

Un artista es un ser que experimenta la vida , buscando formas varias de vivirla ,experimentarla através de la CREA-TI-VIDA-D

Un cientifico es aquel ser que busca la verdad en el restringido ambito de la mente... ya se sabe la mente crea el puente pero es el corazón el que lo cruza.

Aclaración:

Alma:VERDAD , AMOR , BELLEZA (las grandes virtudes). LO QUE SOMOS
Espíritu: ENERGÍA . PROPÓSITO VITAL ... LO QUE SOMOS

Mente : PROGRAMAS CONDICIONADOS , PERCEPCIÓN , IDEAS , CREENCIAS ... LO QUE NO SOMOS PERO CREEMOS SER.

¿Qué  bien suena todo esto y por dónde comienzo ? Abandona las preguntas salvo una ... ¡ QUIÉN SOY YO? ... No dejes de preguntarte sobre esta cuestión hasta que no queden respuestas que dar entonces lo lograrás ....

Verás como ninguna idea de tu mente realmente es sólida y cierta para identificarte , puedes comenzar con el personaje del dni .... seguir por tus titulos familiares ( hija , madre, esposa, hermana...) ... hasta llegar a todas tus creencias y emociones.... Si te das cuenta  todo cambia... o puede cambiar ... Tú no puedes ser eso que cambia.... si cambia entonces no eres tú ... no eras tú ...

Lectura recomendada : "Yo soy eso..." Nisargadatta Maharaj ( puedes encontrarlo en internet para descargar )




Soraya FountY

16 de marzo de 2014

"La vida es como una obra de teatro" - Sergi Torres

 


Dios en todas las cosas



Y esperando, he conseguido para ti un final:la presencia de Dios en todas las cosas.
— Goethe

Existe una poderosa quietud de la que brotan todas las cosas. Es una quietud que está más allá de las palabras. Sin embargo, a lo largo del tiempo, las personas han intentado nombrar lo innombrable. A esta quietud la han llamado Dios, el Tao, la Mente búdica, pero la quietud no es nada de todo eso. Desde siempre, las palabras no son más que meras indicaciones que apuntan hacia aquello de lo que es imposible hablar.

Por alguna razón, nos aterroriza esta quietud y nos pasamos buena parte de nuestra vida andando de puntillas para evitarla. La quietud es la vacuidad que lo devora todo: toda identidad, el pasado y el futuro, la esperanza, el miedo, el placer y el dolor. Sencillamente nos aterroriza perder nuestra humanidad y hundirnos en esta divinidad, aunque, ahí adentro, se encuentra nuestra salvación: morir, literalmente, en Dios —que es morir en todas las cosas porque todas las cosas son Dios.

Los árboles, los pájaros, las carreteras, los coches, la polución, la gente haciendo sus cosas todos los días, todo eso es Dios. El sufrimiento en los rostros de la gente, eso también es Dios. La sonrisa de la gente cuando se encuentra, las lágrimas cuando los seres queridos se separan, la rabia, la violencia, el miedo o el anhelo de deshacerse de todo eso, todo eso también es Dios. No existe nada —literalmente— que no sea Dios.

Por tanto, dividir a Dios con religiones, doctrinas e ideologías, y condensarlo en trozos del tamaño de las creencias sólo es idolatría. En cambio, esa división nunca es considerada idolatría sino «el camino hacia Dios». Todo camino hacia Dios implica que Dios no está ya aquí, ahora, y eso es negar al Dios que te está mirando directamente a los ojos en este preciso instante.

Mira a tu alrededor: ¿acaso no es esto Dios? Si no lo es, ¿dónde se Le puede encontrar? ¿Cuándo Lo vas a encontrar?

En vano buscas a Dios porque Lo tienes delante de ti, dentro de y siendo las cosas de este mundo. Alarga tu mano: ahí está la mano de Dios. Mira tus piernas: son las piernas de la divinidad. Ese pájaro que se acaba de posar en esa rama, ¿de verdad crees que eso no es una manifestación de Dios?

¡Mira! ¡Mira a tu alrededor! ¡Dios está en todo! Un Dios que no esté en todo es un Dios pequeño, un Dios de la mente, un Dios de creencias, religiones, pensamientos. ¿Acaso eso no se llama idolatría? ¿Acaso no se trata de un mero ídolo fabricado por la mente, fabricado por el hombre?

¡Deshazte de todo eso! Deshazte de todas las religiones, regresa a este momento y contempla al Dios que llevas buscando toda tu vida. Regresar al Ahora constituye la verdadera adoración, la verdadera oración, la verdadera meditación, la verdadera fe, porque sólo a Dios se Le puede ver, sentir, oír y experimentar ahora. ¿Sientes cómo respiras? ¿No es Dios el que respira a través de ti? ¿Sientes cómo te palpita el corazón dentro del pecho? ¿No es eso obra de Dios? ¿De verdad necesitas un futuro para poder encontrarlo? ¿No está contigo ahora mismo? ¿No te está mirando directamente a los ojos?


Dios me es más íntimo que yo mismo.
 
— San Agustín Fuente: Jeff Foster. La vida sin centro (Editorial Trompa de Elefante, Madrid 2009)

LA ACEPTACIÓN PROFUNDA

 

Así que cuando hablo de aceptación, lo hago desde un punto de vista diferente, tal vez, a como estuvimos acostumbrados a utilizar la palabra. Entonces, aceptación no se trata de yo (llevando a cabo) la aceptación: “tengo que aceptar este momento, tengo que aceptar mi miedo o tengo que aceptar este dolor”. Se podría decir que en un nivel mucho más profundo, ese océano que eres ya ha aceptado o permitido desde un principio esas olas. Cualquier ola que surja en el océano de ti ha sido, en cierto modo, ya aceptada. Ya ha sido aceptada porque está apareciendo, porque está aquí. Entonces, si está apareciendo un pensamiento, significa a nivel más profundo, que el océano que eres, ya aceptó ese pensamiento.

Si hay una sensación apareciendo en este momento, significa que el océano que ya eres está aceptando esa sensación. Está permitiendo ese sentimiento. Está permitiendo esta tristeza. Está permitiendo este dolor. Está permitiendo esta alegría. Si está surgiendo una ola en ti, significa, básicamente, que aquello que tú eres le ha dado el Si en cierto sentido. Y en cierto sentido, lo que tú eres ha dicho Si a este momento, exactamente como es. Así que esos pensamientos, esas sensaciones, esos sentimientos, incluso esa duda o esa confusión o ese dolor que aparece en este momento —a un nivel más profundo, lo que tú eres, ya lo está permitiendo, lo que tú eres ya lo está aceptando, lo que eres ya ha dicho que Si a ello. Entonces, aunque a un nivel superficial, algo parezca inaceptable para ti, para la mente, para el pensamiento, tu pensamiento podría decir: “esta tristeza no debería estar aquí” o podría decir, “esto es demasiada tristeza.” O un pensamiento incluso podría decir, “esta tristeza no es suficiente”, porque el pensamiento siempre está comparando y en el fondo, ese océano que eres ya está permitiendo esa tristeza.

Esa tristeza ya ha sido bienvenida en ti, por eso está ahí. Claro, en cierto modo, esto está en contra de nuestro sentido común por como fuimos enseñados y podría parecer, sobre todo cuando se escucha por primera vez, podría parecer una locura o sonar muy confuso. Pero realmente, no es algo que tú crees, es algo que empiezas a notar dentro de tu propia experiencia. Es como cuando la vida se convierte en una meditación constante, y te das cuenta de los pensamientos, de las sensaciones, de los sentimientos y empiezas también a notar a un nivel más profundo, que cualquier cosa que surja en este momento, incluso si se trata de algo muy intenso, que básicamente no es tu enemigo.

Pienso que este es el punto más importante, que si la tristeza está surgiendo en ti, aunque sea demasiado intensa, no se trata de un enemigo. Ninguna ola puede estar en contra del océano. Eso ya ha sido aceptado en ti. Entonces, lo que diría es que la vida es esa constante invitación a recordar esta naturaleza ya aceptada de experiencia presente. Así es como vemos que la aceptación no es algo que tú haces. No se trata de “ya acepté este momento” o “no acepto este momento”. Es notar a un nivel más profundo que este momento ya ha sido aceptado. A eso es a lo que me refiero cuando hablo de aceptación profunda. Es una aceptación que va más allá del “yo acepto” y del “yo no acepto”.

En cierto modo, es rendirse completamente a la vida. Es una total rendición. Es como reconocer tu total humildad ante la vida. Pero no es un sitio de impotencia ni pasividad. Diría yo que es completamente lo opuesto, porque se trata de descubrir ese “Si” de la vida que incluye todo. Es un “Si” a cada momento, pero no como algo por lo que tienes que luchar para lograr. No se trata de luchar para lograr decir “Si”, porque eso resultaría muy cansado, pienso, tratar de aceptar este momento aunque el momento sea muy difícil. Tratamos y tratamos y tratamos de aceptarlo. Puede resultar exhaustivo, tratar de aceptar este momento.

Pero incluso ese estar exhausto es parte de la invitación, darte cuenta, darte por vencido en ese intento de aceptar e identificar que en el fondo este momento ya fue permitido. Esos pensamientos, esas sensaciones, esos sentimientos, esas olas de experiencia ya han llegado, entonces, es demasiado tarde como para luchar contra ellos. Es demasiado tarde para aceptarlos y es ya demasiado tarde para evitarlos porque ya están aquí.



Transcripción de una entrevista con Jeff Foster, Noviembre de 2012
Traducción de Tarsila Murguia
Fuente: http://www.advaitainfo.com/entrevistas/jeff-foster-2012a.html
Documento completo de la entrevista en pdf

14 de marzo de 2014

LA PEQUEÑA LUCIÉRNAGA

 


 Había una vez una comunidad de luciérnagas que habitaba el interior de un gigantesco lampati, uno de los árboles más majestuosos y antiguos de Tailandia. Cada noche, cuando todo se volvía oscuro y apenas se escuchaba ...el leve murmurar de un cercano río, todas las luciérnagas salían del árbol para mostrar al mundo sus maravillosos destellos. Jugaban a hacer figuras con sus luces, bailando al son de una música inventada para crear un sinfín de centelleos luminosos más resplandeciente que cualquier espectáculo de fuegos artificiales.

Pero entre todas las luciérnagas del lampati había una muy pequeñita a la que no le gustaba salir a volar.

- No, hoy tampoco quiero salir a volar -decía todos los días la pequeña luciérnaga-. Id vosotros que yo estoy muy bien aquí en casita.

Tanto sus padres como sus abuelos, hermanos y amigos esperaban con ilusión la llegada del anochecer para salir de casa y brillar en la oscuridad. Se divertían tanto que no comprendían por qué la pequeña luciérnaga no les quería acompañar. Le insistían una y otra vez, pero no había manera de convencerla. La pequeña luciérnaga siempre se negaba.

-¡Que no quiero salir afuera! -repetía una y otra vez-. ¡Mira que sois pesados!
Toda la colonia de luciérnagas estaba muy preocupada por su pequeña compañera.
-Tenemos que hacer algo -se quejaba su madre-. No puede ser que siempre se quede sola en casa sin salir con nosotros.

-No te preocupes, mujer -la consolaba el padre-. Ya verás como cualquier día de estos sale a volar con nosotros.

Pero los días pasaban y pasaban y la pequeña luciérnaga seguía encerrada en su cuarto.

Una noche, cuando todas las luciérnagas habían salido a volar, la abuela de la pequeña se le acercó y le preguntó con mucha delicadeza:
-¿Qué es lo que ocurre, mi pequeña? ¿Por qué no quieres venir nunca con nosotros a brillar en la oscuridad?

-Es que no me gusta volar-, respondió la pequeña luciérnaga.
-Pero, ¿por qué no te gusta volar ni mostrar tu maravillosa luz? -insistió la abuela luciérnaga.

-Pues… -explicó al fin la pequeña luciérnaga-. Es que para qué voy a salir si nunca podré brillar tanto como la luna. La luna es grande, y muy brillante, y yo a su lado no soy nada. Soy tan diminuta que en comparación parezco una simple chispita. Por eso siempre me quedo en casa, porque nunca podré brillar tanto como la luna.

La abuela había escuchado con atención las razones de su nieta, y le contestó:
-¡Ay, mi niña! hay una cosa de la luna que debería saber y, visto lo visto, desconoces. Si al menos salieras de vez en cuando, lo habrías descubierto, pero como siempre te quedas en el árbol, pues no lo sabes.

-¿Qué es lo que he de saber y no sé? -preguntó con impaciencia la pequeña luciérnaga.
-Tienes que saber que la luna no tiene la misma luz todas las noches -le contestó la abuela-. La luna es tan variable que cada día es diferente. Hay días en los que es grande y majestuosa como una pelota, y brilla sin cesar en el cielo. Pero hay otros días en los que se esconde, su brillo desaparece y el mundo se queda completamente a oscuras.

-¿De veras hay noches en las que la luna no sale? -preguntó sorprendida la pequeña luciérnaga.

-Así es -le confirmó la abuela. La luna es muy cambiante. A veces crece y a veces se hace pequeñita. Hay noches en las que es grande y roja y otras en las que desaparece detrás de las nubes. En cambio tú, mi niña, siempre brillarás con la misma fuerza y siempre lo harás con tu propia luz.

La pequeña luciérnaga estaba asombrada ante tal descubrimiento. Nunca se había imaginado que la luna pudiese cambiar y que brillase o se escondiese según los días.

Y a partir de aquel día, la pequeña luciérnaga decidió salir a volar y a bailar con su familia y sus amigos. Así fue como nuestra pequeña amiguita aprendió que cada uno tiene sus cualidades y por tanto, cada uno debe brillar con su propia luz.
 
 

VIVIR COMO LAS FLORES



Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferente s. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

-... ¡Pues, vive como las flores! Advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores? Preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son suyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera.

Esto, es vivir como las flores.

(DESCONOCIDO)

9 de marzo de 2014

LA TORMENTOSA BUSQUEDA DEL SER :CÓMO COMPRENDER Y SOBRELLEVAR UNA EMERGENCIA ESPIRITUAL.



Grof Stanislav

Psicólogo, psiquiatra, médico y psiconauta, narrador de experiencias psicodélicas y cartógrafo de la mente humana. Todo esto y un poco más es este autor.
Nacido en el corazón de Europa, en la ciudad de Praga, cursó estudios de medicina al ...conocer de forma subterránea los tratados de psicología de Freud. Después de un tiempo de práctica en el psicoanálisis pensó en abandonar la profesión, debido a la infructuosidad de la técnica... pero en esos momentos cayó en sus manos una dosis de LSD. Se trataba de una muestra enviada desde los mismos laboratorios suizos de la Sandoz, donde trabajaba Albert Hofmann, y la ofrecían por aquel entonces a hospitales psiquiátricos para que investigaran su utilidad en el tratamiento de los desordenes psíquicos. Grof se ofreció como conejillo de indias, ingiriendo la LSD combinando la experiencia con las luces estroboscópicas de un calidoscopio. Desde aquel día Grof supo que detrás de esa sustancia se escondía algo más que un juego de luces y paranoias. La LSD permitía volver a revivir episodios traumáticos que habían quedado ocultos en el trastero de la mente, en el inconsciente. Al poder sacarlos del olvido, y experimentarlos de nuevo como si se tratara de una vuelta al presente de un pasado olvidado, el paciente tenía la oportunidad de poder atravesar e integrar esa experiencia que le había dejado inválido para la vida cotidiana, para la relación con los demás o consigo mismo. Y de aquí, de la biografía, las experiencias se ampliaban al reino de lo que en occidente había sido conocido como mística: el conocimiento del fluir espiritual del cosmos.

En cierta manera puede considerarse que Grof, junto a Ken Wilber, es uno de los paradigmas de la Psicología Transpersonal.


CÓMO COMPRENDER Y SOBRELLEVAR UNA EMERGENCIA ESPIRITUAL.


Las emergencias espirituales pueden darse como estados alterados de conciencia acompañados de emociones intensas, pensamientos extraños, visiones y otros cambios sensoriales, así como también en la forma de diversas manifestaciones físicas.

Estos episodios a menudo se relacionan con temas espirituales, incluyendo secuencias de muerte y renacimiento psicológico, experiencias de vidas pasadas, sensaciones de unidad con el universo, encuentros con seres mitológicos y motivos similares. Tales aperturas espirituales llenas de dramatismo entrañan la limpieza definitiva de viejos recuerdos traumáticos y fijaciones de diverso origen. Tanto es el material psicológico que sale a la superficie, que colisiona con las actividades diarias de la persona. Sin embargo, este proceso es, por su misma naturaleza, potencialmente transformador. Los conflictos internos asociados a una emergencia espiritual no siempre son síntomas de una enfermedad, sino que pueden ser la manifestación de un movimiento interior que es curativo e impulsa a la evolución.

En las mujeres, una crisis de transformación puede ser desencadenada por la combinación del estrés físico y emocional durante el parto. Ya que dar a luz es una situación en la que existe el peligro de perder la propia vida, hay un elemento de muerte en cada nacimiento; esta experiencia lleva así a la madre a las fronteras mismas de la existencia individual: su comienzo y su fin. Esta es también la zona intermedia entre lo personal y lo transpersonal.
A veces una transformación psicoespiritual puede comenzar durante relaciones amorosas intensas y emocionalmente desbordantes. El sexo también tiene una dimensión transpersonal importante: por un lado, es un vehículo para trascender la mortalidad biológica porque es capaz de producir una nueva vida; por el otro, nene una profunda conexión con la muerte.

De hecho, los franceses llaman ‘ pequeña muerte” al orgasmo. Una unión sexual que se da en el contexto de un lazo emocional poderoso puede convertirse en una profunda experiencia mística: todas las fronteras individuales parecen disolverse y la pareja se siente reconectada con su origen divino.

   Además de ser la unión biológica de dos seres huma nos, una situación de este tipo puede ser experimentada como la unión de los principios femenino y masculino, y alcanzar dimensiones divinas.

En otros casos, el comienzo de una emergencia espiritual puede rastrearse hasta hallar una experiencia emocional muy fuerte, en especial una implique una gran pérdida, tal vez el fin de una relación amorosa importante, un divorcio, la muerte de un hijo, un padre u otro pariente cercano.

Pero si buscamos un común denominador o un camino final en las situaciones desencadenantes, encontraremos que todas estas situaciones conllevan un cambio radical en el equilibrio entre los procesos conscientes e inconscientes. Algo ocurre que favorece el funcionamiento del inconsciente al extremo de que éste supera las percepciones comunes.


Para alguien en una emergencia espiritual, ya sea suave o más dramática, la tarea de vivir su día o funcionar de una

manera conocida puede convertirse en un desafío. Las actividades normales y aparentemente simples que forman parte de la da cotidiana quizás se vean de golpe como problemáticas, o parezcan más le lo que uno es capaz de soportar. Con frecuencia, las personas en crisis viven experiencias internas tan llenas de emoción, poder visual y fuerza energética que tienen dificultad para separar este vivido mundo interior de lo que ocurre en el mundo exterior Puede que se sientan frustradas al encontrar que su nivel de atención es difícil de mantener, y es también posible que los cambios tan rápidos y frecuentes de su mente les causen pánico.

”Entre los componentes más problemáticos y alarmantes con los que se enfrentan quienes viven una emergencia espiritual, se encuentran el miedo, la soledad, las experiencias de locura y la preocupación por la muerte. Aunque estos procesos son una parte intrínseca y pivotal del proceso curativo, pueden volverse atemorizantes y abrumadores, en particular si no se cuenta con un apoyo humano. Al abrirse las puertas del inconsciente, una amplia gama de emociones y recuerdos reprimidos puede pasar a la percepción consciente. Elementos de miedo, soledad, locura y muerte aparecerán a veces al mismo tiempo cuando uno enfrenta recuerdos específicos o experiencias de los dominios personales o transpersonales.



ENFRENTARSE CON EL MIEDO


El miedo es una pieza natural en el mosaico del cambio. Algún tipo de miedo siempre acompaña a una emergencia espiritual, ya sea sólo la preocupación por los sucesos de todos los días o un terror enorme que flota libremente sin estar atado a ninguno de los aspectos normales de la existencia. Es común sentir algún grado de ansiedad en una situación así: no sólo se desmorona el sistema conocido de creencias sino que, además, se está especialmente sensible. El cuerpo parece deshacerse con molestias físicas desconocidas y dolores perturbadores.

COMPORTAMIENTOS QUE AÍSLAN

Tal vez una persona, en medio de una emergencia espiritual, parezca ser “diferente” por un tiempo. En una cultura de normas establecidas y expectativas rígidas, quien comienza a cambiar interiormente parecerá fuera de lugar. Quizás aparezca un día en el trabajo o a la hora de la cena con ganas de hablar sobre sus nuevas ideas y percepciones: lo que siente hacia la muerte, preguntas sobre su nacimiento, recuerdos familiares olvidados hace tiempo, perspectivas insólitas sobre los problemas del mundo o la naturaleza básica del universo. El planteo intenso de conceptos extraños puede provocar que colegas y familiares se alejen y que la sensación ya presente de soledad de la persona en crisis se magnifique. Los valores e intereses cambian, y es muy probable que uno ya no tenga ganas de participar en ciertas actividades.

Durante una emergencia espiritual, a menudo la mente lógica se ve sobrepasada por el colorido y rico mundo de la intuición, la inspiración la imaginación. La razón se vuelve restrictiva, y la verdadera percepción lo lleva a uno más allá del intelecto. Para algunas personas, esta excursión a las regiones de lo visionario será espontánea y creativa, aunque es más frecuente que, por implicar estados de conciencia que no se consideran normales, mucha gente de por sentado que se está volviendo loca. Cuando ocurre, la disolución de la racionalidad como parte del desarrollo espiritual en muchas ocasiones trae aparejada la muerte de viejas restricciones y prejuicios mentales, lo que a veces es inevitable para que una nueva y expandida comprensión y una mayor inspiración puedan abrirse paso. Lo que en realidad desaparece no es nuestra capacidad de razonar, aunque así parezca por un tiempo, sino las limitaciones cognitivas que a uno lo mantienen constreñido y sin posibilidad de cambio.

Mientras esto ocurre a veces el pensamiento lineal se hace imposible, y la persona siente una agitación mental al ser bombardeada su conciencia por el material inconsciente que ha sido desbloqueado. Aparecen emociones extrañas y perturbadoras, y la racionalidad familiar de antes es incapaz de explicarlas. Este puede ser un momento muy atemorizante del desarrollo espiritual. No obstante, si una persona está realmente compro metida en un proceso de apertura espiritual, es solamente transitorio y será un paso muy importante en la transformación.



El filósofo griego Platón describe la locura divina como un don de los dioses: Las más grandes bendiciones vienen por medio de la locura, en ver dad una locura enviada por el ciclo. Fue cuando estaban dementes que las profetizas de Delfos y las sacerdotisas de Dodona lograron tanto de lo cual los estados y las personas de Grecia están agradecidos; cuando cuerdas, hacían poco o nada... la locura (es) un don divino, cuando es dispensado por los dioses. En la cultura Okinawa tal estado era conocido corno kamidari. Es un periodo en el cual el espíritu de la persona sufre, una época de prueba durante la cual no puede funcionar racionalmente. La comunidad apoya a tales individuos, reconociendo que el estado de desvarío es un signo de que esa persona está cerca de Dios. Con posterioridad, tal persona es considerada alguien con una misión divina, quizás la de curar o enseñar.

 
El poeta T. S. Elliot escribió:
Para poseer lo que no posees. Debes recorrer el camino de la entrega. Para llegar a lo que no eres. Debes recorrer el camino del no- ser. El apego, o el aterrarse al mundo material, es considerado por el budismo como la raíz de todo sufrimicnto, y desprenderse de él es la clave de la liberación espiritual

 
Estas líneas de la poesía Fénix, de D. H. Lawrence, reflejan este proceso devastador pero transformador a la vez. ¿Estás dispuesto a ser lavado, horrado, cancelado, hasta la nada? ¿Estás dispuesto a ser hecho nada? ¿A sumergirte en el olvido? Si no, jamás cambiarás realmente. Cuando una persona está inmersa en el proceso de la muerte del ego, a menudo se siente arrasada y devastada, como si todo lo que es o fue alguna vez se derrumbara sin ninguna esperanza de renovación. Como la identidad de una persona así parece estar desintegrándose, ya no está segura de cuál es su lugar en el mundo, ni de la validez de su paternidad, de su empleo, o de su humanidad. Exteriormente, los viejos intereses ya no importan, cambian los sistemas éticos y los amigos, y se pierde con fianza en la capacidad para funcionar en el mundo de todos los días. Por dentro, se puede llegar a experimentar una pérdida gradual de la identidad: se siente que el ser físico, emocional y espiritual está siendo destruido con fuerza e inesperadamente. Hasta se sentirá que se muere de ve ras, y de golpe uno se verá obligado a enfrentar temores más profundos.



El poeta americano Henry David Thoreau escribe: Oigo más allá del alcance del sonido, Veo más allá del alcance de la vista, Nuevas tierras y cielos y mares alrededor mío, Y en mi día, sí, el sol empalidece su luz.



El psicólogo norteamericano Abraham Maslow describió una categoría de experiencias místicas caracterizadas por la disolución de las fronteras personales y la sensación de ser uno con otras personas, con la naturaleza, con todo el universo y con Dios; acuñó para ellas el término “experiencias cumbre”. En sus escritos, Maslow critica duramente a la posición tradicional de la psiquiatría occidental, la que sostiene que estas experiencias son síntoma de la enfermedad mental. Maslow demostró sin lugar a dudas que las experiencias cumbre ocurren en personas normales y bien adaptadas. También observó que si se les permite completarse natural mente es común que resulten en un mejor funcionamiento en el mundo y que conduzcan a lo que él llama “la autorrealización”: una mayor capacidad para expresar el propio potencial creativo.

Considerando que las experiencias cumbres son positivas y están llenas de posibilidades, puede resultar desconcertante que se conviertan en un motivo de crisis espiritual. La razón principal para tales complicaciones es que la cultura occidental en realidad no tiene una comprensión cabal de los estados alterados de conciencia. Como consecuencia, somos incapaces de reconocer el valor de estas experiencias, de aceptarlas y de contener a quienes las viven. La actitud que predomina en la psiquiatría tradicional y en el público en general es que cualquier desviación de la percepción y la comprensión común de la realidad es patológica. En estas circunstancias, un occidental promedio que atraviesa un estado místico tenderá a cuestionar su salud mental y a resistir lo que experimenta. Los parientes y amigos probablemente apoyarán tal actitud y sugerirán que se recurra a la ayuda psiquiátrica. Mucha gente en el medio de una experiencia cumbre ha sido enviada a un psiquiatra, que le diagnosticó una patología, interrumpió la experiencia con medicación supresiva y tranquilizantes y le adjudicó el rol de paciente psiquiátrico de por vida.



EL DESPERTAR DE KUNDALLNI



Se hallan descripciones de esta variante de emergencia espiritual en la antigua literatura de la India; sus manifestaciones se atribuyen a la activación o al despertar de una forma sutil de energía llamada “el poder de la serpiente”, o Kundalini. De acuerdo a los yoguis, Kundalini (literalmente “el que se enrosca”) es la energía que crea y sustenta al cosmos. En el cuerpo humano, reside en forma latente en la base de la espina dorsal. Tiene el potencial para purificar y curar a la mente y al cuerpo mediante la apertura espiritual y así elevarnos a un nivel más alto de conciencia.

La energía Kundalini, activada, adquiere su forma ígnea, o Shakti, y sube por la columna, fluyendo a través de los conductos del cuerpo sutil, un campo incorpóreo de energía que, los yoguis dicen, penetra y rodea al cuerpo físico. Al limpiar los efectos de viejos traumas, abre los siete centros espirituales llamados chakras, que se localizan en el cuerpo sutil a lo largo de un eje que se corresponde con la espina dorsal. Además de varias experiencias difíciles asociadas a este proceso de limpieza, quienes viven el despertar de Kundalini suelen hablar de estados extáticos relacionados con alcanzar un nivel más alto de conciencia. Entre éstos, merece ser mencionado el samadhi, o unión con lo Divino, que ocurre cuando el proceso llega al séptimo centro, el de la “corona” (Sahasrara). Este pro ceso, aunque los yoguis lo consideren deseable y benéfico, no deja de tener sus peligros. Lo ideal seria que aquellos que atraviesan un despertar intenso de Kundalini contaran con la guía de un maestro espiritual con experiencia. La energía Shakti que se mueve a través del cuerpo trae a la conciencia una amplia gama de elementos anteriormente inconscientes: recuerdos de traumas psicológicos y físicos, secuencias perinatales y distintas imágenes arquetípicas. Cuando esto ocurre, la gente que atraviesa este tipo de crisis experimenta un rico muestrario de manifestaciones emocionales o corporales llamadas kriyas. Sienten una intensa energía y un calor que les recorre la columna en dirección ascendente, y a menudo sus cuerpos se sacuden y hacen movimientos espasmódicos y torsiones. Es probable que su psique se vea inundada por profundas oleadas de emociones tales como la ansiedad, la ira, la tristeza, y también la alegría y el éxtasis. Un desbordante miedo a la muerte, a la pérdida del control y a la locura son formas concomitantes de las manifestaciones más extremas del despertar de Kundalini. Tal vez estas personas encuentren difícil controlar su comportamiento; durante las oleadas de la energía Kundalini puede que emitan sonidos involuntarios y que sus cuerpos se muevan de forma extraña e inesperada. Las manifestaciones más comunes en este caso son llorar o reír sin motivo, hablar en lenguas extrañas, cantar canciones antes desconocidas y cánticos espirituales, tomar posturas y gestos del yoga, e imitar una variedad de sonidos y movimientos de animales. Las manifestaciones sensoriales de Kundalini son de una gran variedad y riqueza. Suelen describirse visiones coloridas de hermosos diseños geométricos, luces brillantes de una belleza sobrenatural y complejas escenas de deidades, demonios y santos. Se experimentan sonidos internos que van desde zumbidos y cantos de grillos hasta música celestial y coros de voces humanas. En ocasiones se huelen perfumes y bálsamos exquisitos; hay quienes hablan de la fragancia increíblemente dulce de un néctar divino. Son especialmente comunes la excitación sexual y la sensación del orgasmo, que pueden ser tanto placenteras como dolorosas. La profunda conexión entre Kundalini y la energía sexual es la base de una práctica yogui llamada Tantra, donde la unión sexual ritual es utilizada como un vehículo para inducir experiencias espirituales. Un estudio cuidadoso de las manifestaciones del despertar de Kundalini confirma que, aunque intenso y devastador, este proceso es en esencia curativo. En conexión con experiencias de este tipo, hemos observado en repetidas ocasiones el alivio o la limpieza total de un amplio espectro de problemas físicos, incluyendo la depresión, distintas fobias, jaquecas y asma. No obstante, en el curso del despertar de Kundalini, distintos síntomas antiguos pueden intensificarse temporariamente, y también manifestarse los que estaban latentes. En ocasiones parecerán problemas médicos y psiquiátricos y hasta serán mal diagnosticados como tales. A pesar de que en las escrituras de la India se encuentra la expresión más sofisticada y elaborada de la idea de Kundalini, existen importantes paralelos en muchas culturas y religiones en todo el mundo.



EL DESPERTAR DE LA PERCEPCION EXTRASENSORIAL

(APERTURA PSIQUICA)

Entonces miré de nuevo. Algo andaba mal. Esta pared no tenía ventanas, ni muebles contra ella, ni puertas. No era una pared de mi habitación. Y sin embargo, me resultaba conocida. La identifiqué al instante. No era una pared, era el cielo raso. Estaba flotando de cara al cielo raso, balanceándome con suavidad con cada movimiento que realizaba. Di vueltas en el aire, asombradísimo, y miré hacia abajo. Allí, en la luz tenue debajo mío, estaba la cama. Había dos personas en ella. A la derecha estaba mi esposa. Junto a ella había alguien más. Ambos parecían dormidos. ¿A quién iba yo a soñar durmiendo junto a mi mujer? Miré más de cerca) y el shock fue enorme. ¡Yo era quien estaba en la cama! Robert Monroe, Journeys Out of the Body.



Muchas tradiciones espirituales y escuelas místicas describen el surgimiento de varias habilidades paranormales como un estadio natural pero potencialmente peligroso en el desarrollo de la conciencia. La fascinación y la obsesión con los fenómenos psíquicos son consideradas como trampas peligrosas para el ego del buscador, y una distracción desafortunada de las metas espirituales genuinas. En los estadios más avanzados que le siguen a sobreponerse a este obstáculo, un aumento de la intuición y las habilidades psíquicas tal vez se conviertan en una parte integral de la vida. En ese momento, ya están integradas a la nueva cosmovisión mística y no presentan problemas. Por lo tanto, no debe sorprendernos que un aumento considerable en la capacidad intuitiva y en los sucesos de tipo paranormal suelan resultar concomitantes a varios tipos de emergencia espiritual. Prácticamente cualquier tipo de experiencia transpersonal puede, bajo ciertas circunstancias, proveer de sorprendente información, que seguramente el individuo no podría haber adquirido de forma convencional y que parece poseer un origen paranormal. Además de esto, muchas personas en crisis de transformación cuentan acerca de instancias específicas de percepción extrasensorial, como la visión de lugares remotos, la precognición, la telepatía y otros fenómenos paranormales.



Otro fenómeno extrasensorial que a menudo se da en las personas que experimentan una dramática apertura psíquica es la capacidad de sintonizar tan profundamente con los estados internos de otros que llegan a la telepatía. Sus percepciones resultarán llamativamente exactas y puede que inclusive toquen ciertas áreas que la gente normalmente prefiere ocultar. En una crisis, mucha gente tiende a verbalizar sin ninguna discriminación todo lo que percibe telepáticamente, lo que ofende e irrita a quienes las percepciones tocan y agrava aún más una situación ya de por sí tensa.



. A veces se ven acontecimientos que están prontos a ocurrir; otras, se trata de lo que ocurrirá en un futuro remoto. Puede que también sepan lo que está ocurriendo en otros lugares del mundo, en particular si se trata de sitios donde hay seres queridos. La frecuencia y la acumulación de tales eventos paranormales tal vez resulten muy atemorizantes y perturbadoras, ya que socavan la noción de realidad que prevalece en las sociedades industriales. Otra experiencia que suele provocar serios problemas es la pérdida ocasional de la propia identidad y la identificación canalizadora con otras personas. Tal vez se asuman la imagen corporal de la otra persona, sus posturas, sus gestos, la expresión de su cara, sus emociones y hasta sus procesos de pensamiento. Los chamanes experimentados, los canalizadores y los curadores espirituales son capaces de entrar en tales estados a voluntad y utilizarlos para adquirir un conocimiento sobre los problemas de otras personas, diagnosticar y curar varias enfermedades.



A menudo esta gente cuenta que sus vidas están llenas de extraordinarias coincidencias que conectan los elementos de su realidad interna, como sueños y visiones, con acontecimientos de la vida cotidiana. El primero en reconocer este fenómeno fue C. G. Jung, quien lo llamó sincronicidad. El definió a la sincronicidad como un principio acausal de conexión que explica coincidencias significativas que relacionan a individuos y a situaciones distantes en el tiempo o en el espacio. Una extraordinaria sincronicidad acompaña a varias formas de emergencia espiritual, pero ésta parece ser especialmente común en las crisis de apertura psíquica. La psiquiatría convencional insiste en explicaciones estrictamente causales, y aún no ha aceptado el fenómeno de la sincronicidad. Los psiquíatras a menudo desestiman cualquier alusión a coincidencias significativas como una percepción distorsionada y una mala interpretación de los hechos a causa de un proceso patológico. 




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 Fuente:http://sciencenergy.over-blog.es/