21 de septiembre de 2014

"El verdadero amor"


-Bondad incondicional o benevolencia. Capacidad de dar alegría y felicidad a la persona que amas. Aprender a observar a quién amamos porque si no la comprendemos no la podremos amar. La comprensión es la esencia del amor. Dedicar tiempo a estar presente y atento y observar profundamente. A eso se le llama comprensión.
-Compasión. Deseo y capacidad de aliviar el sufrimiento de otra persona. Para conocer la naturaleza de su sufrimiento y ayudarla a cambiar, también hay que observarla profundamente. Para eso es necesaria la meditación. Meditar es observar a fondo la esencia de las cosas.
-Alegría. Si en el amor no hay alegría, no se trata de verdadero amor. Si estamos sufriendo y llorando todo el tiempo o si se hace llorar a la persona que amamos, eso significa que no se trata de un verdadero amor, incluso puede llegar a ser lo opuesto a él. Si en la relación de pareja no hay alegría, seguro que no es un verdadero amor.
-Ecuanimidad y libertad. El verdadero amor hace alcanzar la libertad. Cuando se ama de verdad se le da al otro una absoluta libertad. Si no es así, no se trata de un verdadero amor. El otro debe sentirse libre, no solo por fuera, no también por dentro.


EL APEGO NO ES AMOR

Es muy fácil confundirse. Lo que entendemos por amor con frecuencia tiene más elementos de no-amor que de lo que compone el amor verdadero. Es sorprendente la paradoja: películas, canciones, telenovelas para masas ávidas de romances dolorosos y de conflictos, revistas de farándula y nuestro mismo entorno utilizan hasta el desgaste la palabra amor para denominar todo aquello que es incompatible con el amor. Por ejemplo, pretenden que es amor celar a la pareja, vivir pegados a ella, satisfacer todos sus deseos y demandas, lo que son sólo distorsiones y enajenamiento. En el amor auténtico se da la tolerancia, la aceptación y la falta de resistencia.

El apego es una falsa apariencia del amor y la gran responsable del fin violento de muchas historias que parecían románticas. Se trata de un concepto capital en la filosofía budista y puede estar asociado a cosas, situaciones o personas. Para el budismo, el apego constituye la causa más importante del sufrimiento humano.

En el ámbito de la pareja, el apego es muy dañino porque el mismo ímpetu que parece acercar es la causa del mayor sufrimiento y del final de la relación. Es fácil dejarse engañar por el apego porque en muchos aspectos superficiales se asemeja al amor de verdad.

El sentirse apegado a las personas, objetos o situaciones es parte del condicionamiento de todo ser humano hasta que este empieza a ser consciente de sus necesidades y temores. En el momento que se da cuenta de que lo que creía amor tenía que ver más con su necesidad es posible que esté preparado para pasar del apego al amor, o a la autonomía disolviendo el falso vínculo que lo subyugaba.

TRANSFORMAR EL APEGO EN AMOR

Observarnos a nosotros mismos para darnos cuenta de las ataduras que nos unen a la pareja. La clave para darnos cuenta de eso es la presencia de dolor. Por ejemplo podemos observar cómo reaccionamos, si tenemos expectativas demasiado altas, si ya no tratamos a nuestra pareja como a un amigo respetado. Podemos percibir nuestras motivaciones para decir lo que decimos y advertir si es el miedo el que nos impulsa.
Intentar aprender a soltar la ligazón. A veces esto puede producir soledad y tristeza dentro de la relación. Implica sentir el dolor de modo individual, sin adjudicar la culpa al otro ni hacerlo responsable de nuestra pena. Volverse hacia el interior para calmarnos e identificar nuestro sentir (ser conscientes). No exigirle al otro que remedie nuestro malestar. Lo mismo se aplica para el otro, habría que dejarlo que sienta su rabia y su dolor sin intentar salvarlo por no sentirnos mal.

No reaccionar. Esto se lleva a cabo ignorando las voces de nuestra mente que nos taladran alimentando el miedo y lo que percibimos como amenazas.

Responsabilizarnos de nuestras decisiones en lugar de sentirnos víctimas. Sentirnos dueños de nuestra propia felicidad. Sentirnos menos "importantes" al focalizar con humildad en nuestro interior en lugar de hacer al compañero objeto de atención y crítica constantes.

Saber estar presentes ante nosotros mismos, atentos a nuestra rabia, miedo, dolor, expectativas y exigencias. Con esto podemos llegar a sentirnos libres, vitales y espontáneos en nuestra relación apreciando al compañero sin imágenes, ilusiones y expectativas. Con esto las relaciones no serán fuente de sufrimiento.

EL AMOR COMO MANIFESTACIÓN ESPIRITUAL

Deepak Chopra, médico indio radicado en California inspirado en la sabiduría de los textos védicos de la India, alienta a alimentar el amor en la espiritualidad para infundir a nuestras relaciones una mayor profundidad y significado. El aspecto espiritual del amor es el que sostiene las relaciones basadas en el verdadero amor y les permite expandirse y crecer ("El camino hacia el amor", 1997).

En una sociedad laica como la nuestra, cuya idea de espiritualidad está unida a las religiones organizadas dominantes, el concepto de espiritualidad causa desconfianza. No obstante, es imposible entender lo que es el amor sin entender la espiritualidad en su sentido amplio. En palabras de Osho en su libro "Vida, amor y risa.": "El estado de amor más elevado no es, en absoluto, el de la relación afectiva. El amor es una característica del ser: de la misma forma que los árboles con verdes, el que es amoroso, ama. El árbol no se pone verde para ti. La flor continúa desprendiendo su fragancia tanto si alguien se le acerca como si no, tanto si alguien la aprecia como si no. El amor es una cualidad del ser."

Aprender a amar es transformarse en un ser amoroso que transmite amor. El amor no es un bien escaso cuando se transforma en actitud. Tendríamos que sustituir el sustantivo por el verbo y pensar en el amor como acción. De este modo es imposible sentir soledad, ya que el amor hace posible estar unido íntimamente a todo lo que nos rodea, experimentar la verdadera felicidad, y atraer magnéticamente el amor de otros seres que aman de igual modo.

Desapegarnos no quiere decir que nada nos importe:
Significa que aprendemos a amar, a preocuparnos y a involucrarnos sin volvernos locos. Dejamos de crear un caos en nuestra mente y en nuestro medio ambiente. Cuando no nos hallamos reaccionando de un modo ansioso y compulsorio, nos volvemos capaces de tomar buenas decisiones acerca de cómo amar a la gente y de cómo solucionar nuestros problemas. Nos liberamos para comprometernos y para amar de modo que podamos ayudar a los demás sin lastimarnos a nosotros mismos.



Thich Nhat Hanh,




18 de septiembre de 2014

Las cinco condiciones para el bienestar de una pareja


 

Te has preguntado alguna vez que hace que una pareja funcione y otra no , en este extracto del libro de Joan garriga tienes la clave . Recomiendo adquirir el libro y leerlo , no tiene desperdicio .Esto es sólo un pequeño extracto .

No hay esquemas preestablecidos, pero sí condiciones que facilitan o dificultan la relación de pareja. Hay criterios que nos permiten reconocer si nos estamos juntando con la persona adecuada o no, si estamos más cerca o más lejos de que el amor se logre.
Arnaud Desjardins, discípulo del sabio hindú Swami Prajnanpad, nos habla de los cinco criterios que su maestro le enseñó para reconocer el valor profundo de una pareja. Cuando éstos se cumplen, la pareja vive en armonía, y sus asuntos son alegres y serenos.

1.- La primera condición es que sea fácil, que fluya sin demasiado esfuerzo. Que las cosas sean cómodas, que no tengamos que malgastar grandes cantidades de energía en emociones ni se nos obligue a luchar contra éstas.
Cuando esta condición se da, existe una comunión real, una comodidad que no es rutinaria, en la que no hay dramas ni tragedias, sino mayormente bienestar. Todo se desenvuelve con naturalidad, y las cosas resultan fáciles y gráciles.
A veces nos juntamos con personas con las que, inexplicablemente, todo chirría, todo es complicado y se avanza con pesadez y esfuerzo. Con otras, sin embargo, todo resulta sencillo y se desliza con provecho. Ayuda, sin duda, el tener estilos afectivos parecidos o que engarcen bien.
Es cierto que podemos modificar un poco las pautas afectivas y de relación que hemos aprendido, resolver asuntos emocionales pendientes que nos han construido en nuestra niñez y que forman parte de nuestra identidad, pero no debemos hacerlo radical y completamente, y tampoco es siempre necesario. Podemos cambiar un poco, pero vale la pena juntarnos con personas cuyos estilos afectivos encajen bien con el nuestro. Es fácil saber cuándo los estilos y las pautas favoritas de relación de cada uno son compatibles: cuando apenas hay discusiones, cuando las emociones fluyen sin grandes altibajos y cuando la relación es nutritiva para ambos.Cuando uno más uno suman más que dos, y no menos que dos.

2.- La segunda condición de Swami Prajnanpad es: que se trate de dos naturalezas no demasiado diferentes. Que la comprensión del otro no esté más allá de nuestras capacidades. A menudo, la fascinación amorosa ignora con soberbia la incompatibilidad de dos naturalezas, y las personas creen amarse de buena fe pero carecen de la posibilidad de una comprensión verdadera. La compatibilidad del hombre y la mujer, o de cualquier pareja, descansa sobre la diferencia pero también sobre la posibilidad de asociación, imbricación y complicidad.
Esto es fácil de entender: si a ella le gusta mucho subir a pie a las montañas y comerse un bocadillo sentada en una roca y a él le gustan mucho los coches glamurosos y los restaurantes de lujo de la ciudad, se trata de naturalezas ciertamente diferentes; o si ella es judía y él musulmán o católico, se trata de naturalezas incompatibles, y esta diferencia deberá ser encarada, integrada y gestionada en la relación. De igual modo, si él viene de una familia muy rica y ella de una familia muy pobre, esto generará un diferencial en la dignidad, el respeto y la igualdad que deberá tratarse.
No siempre es imposible salvar las diferencias, pero sí es imprescindible concienciarlas y afrontarlas para gestionarlas bien.

3.- La tercera condición es que los miembros de la pareja sean verdaderos compañeros, que se sientan como tales, acompañados, ya que el otro es también un amigo y la amistad no se desgasta con el curso de los años. Que puedan compartir sus peculiaridades, gustos, intereses, diferencias, complicidades. Que tengan a alguien al que entienden y que los entiende. Esto pone el acento en que la relación de pareja también es una relación de acompañamiento en un camino común. Ambos se acompañan en los asuntos y vicisitudes del vivir, porque tienen propósitos en común, porque juntos pueden mirar a lugares comunes, porque juntos miran todo aquello que es importante para uno y para el otro, y todo aquello que es importante para los dos en los recovecos de sus almas.

4.- La cuarta condición que enseña Swami Prajnanpad es: tener fe y confianza plena en el otro.Que no sea necesario temer, desconfiar o protegerse para poder reencontrar un corazón inocente. Que el otro nos inspire una completa confianza sobre la cual se pueda cimentar un amor duradero, susceptible de crecimiento. Que tengamos la convicción de que el otro no nos va a dañar.
Ahora bien, ¿qué significa confianza? Cuando decimos confianza plena no se trata de una actitud infantil controladora hacia tu pareja, a la que reclamas sinceridad e infalibilidad absoluta. Sería más bien algo así como la confianza inocente que un niño pequeño siente hacia su madre, pero en el corazón y el cuerpo de un adulto.
Confianza, por tanto, es tener la certeza de que el otro quiere nuestro bien y no nos va a dañar. Esto es importante, porque si vivimos con alguien y no estamos seguros de que quiere nuestro bien empezaremos a tener miedo y tensarnos, y el miedo es el peor enemigo del amor y de la apertura de corazón. De manera que es importante sentir que el otro es bueno y quiere nuestro bien y que podemos confiar en él. También tenemos que saber que cualquier vínculo de intimidad importante trae sus dolores y nos hace recordar antiguas traiciones o indefensiones, de manera que también nuestra pareja en algún momento puede dañarnos, o nosotros a ella. Confianza significa esperar que el otro cumpla sus compromisos y procure nuestro bien, pero también debemos ser conscientes de que en algún momento tal vez no lo haga, y aceptarlo teniendo la certeza de que podremos resistirlo y sobreponernos a ello. La confianza, por definición, no exige garantías.

5.- La quinta y última de las condiciones es, si cabe, la más difícil de cumplir: el deseo espontáneo de que el otro esté bien, lo cual quiere decir, el deseo de que esté bien por encima de nuestros miedos o carencias. Digo que es difícil de cumplir porque en los tiempos actuales, en los que se vive la pareja más al servicio del yo que del tú o del nosotros, es más común que uno tenga el impulso espontáneo de que el otro lo haga feliz, y no de hacer feliz al otro. La palabra «espontáneo» es el epicentro de esta cuestión, y se trata de un sentimiento que no se puede fabricar artificialmente. Se da o no se da. Lo sentimos o no lo sentimos. Consiste en ver al otro con la inteligencia del corazón y no sólo a través de nuestras proyecciones y anhelos, y así lo amamos como es y le damos lo que necesita y espera recibir. Se trata de encontrar la propia felicidad con la plenitud del otro.
Es muy común que los padres sientan hacia los hijos el deseo espontáneo de que sean felices, y que estén dispuestos a dar mucho y hacer muchas cosas para su bienestar, pero eso no es tan común en la pareja. Muchos de nosotros, como niños egoístas, a veces anteponemos nuestro bien al deseo del bien del otro. Por eso, la pareja nos invita inequívocamente a desarrollar generosidad y verdadera consideración hacia el otro. Cuando lo logramos, cuando nos alegramos espontáneamente del bienestar del otro y hacemos lo que está en nuestras manos para que se produzca, sentimos una alegría redoblada.


Joan Garriga
Del libro EL BUEN AMOR EN LA PAREJA.
Cuando uno y uno suman más que dos.

EN BUSCA DE LA VERDAD :EL PODER DEL AUTOENGAÑO



  Érase una vez un hombre que buscaba la verdad. 


Un buen día llegó a un lugar en donde ardía una innumerable cantidad de velas de aceite. Éstas se concentraban cuidadas por un anciano que, ante la curiosidad de este individuo respondió que ése era el lugar de la verdad absoluta.

Aquel le preguntó que significaban sus palabras, a lo cual respondió que cada vela reflejaba la vida de cada individuo sobre la tierra: "a medida que se consume el aceite, menos tiempo de vida le queda."

El hombre le preguntó si le podía indicar cuál era la de él.

Al descubrir que la llama estaba flaqueando, a punto de extinguirse, aprovechó un instante de distracción del anciano y tomó la vela de al lado para verter un poco de ésta en la suya.
Cuando estaba a punto de alzar la vela, su mano fue detenida por el anciano diciendo: "creí que buscabas la verdad." 





6 de septiembre de 2014

¿Se puede confiar en los demás ?


Hacia tiempo que tenía ganas de escribir sobre está cuestión tan importante  , un articulo que recien leí me dió las alas y la inspiración ya que aunque lo veía bastante acertado aún tenía esos tintes de confusión que me acompañaron hasta que pude comprender .Cuando comprendemos nuestra vida se transforma y es el claro signo de que por ahí es por donde se va ; no hay mayor brújula que la paz interior . Mis relaciones personales desde que estoy creciendo y ando en esta aventura son mucho menos numerosas pero mucho más autenticas y placenteras , la clave es la propia autoconfianza , ahora siento que nada ni nadie puede engañarme y que puedo irme cuando algo dentro de mi lo grita desde lo profundo , un grito que nada tiene que ver con el miedo sino más bien con un lúcido y pacífico : Ya está Sori, esto llegó a su fin....
Reconozco que cuando uno crece el tema de la confianza hacia los demás se torna confuso y te debates entre ese deseo de ser Amor , lo que realmente eres y la necesidad de cuidar de uno mismo .
Ahora todo esto me parece muy claro pero antes programaciones internas me impedían verlo así , era una lucha constante entre cuidar de mi o cuidar de los demás .Ahora sé que  amarme es el camino para amar a otros , que si no confío en mi no puedo confiar en los otros  y que si nada de esto sucede no estoy viva sino sobreviviendo.

Es frecuente para mi que tanto en mi entorno inmediato como en mi consulta se trate el tema de la confianza en los demás ¿Se puede confiar en los otros ¿¿ Hay personas en las que sí se puede confiar y en otras mejor estar alerta? ¡ Es un@ un estúpid@ porque confía demasiado y siempre cae en la misma trampa?
Para muchos hoy día es difícil confiar no faltarán referencias especialmente de nuestros mayores sobre cuestiones relativas al honor y a tiempos pretéritos:” En época de Franco podías dejar las puertas abiertas y nadie hacia nada” , “En mis tiempos la palabra de un hombre era suficiente para quedarte tranquilo hoy día no vale nada”
En conclusión hoy día parece resultar casi imposible confiar en nadie desde la perspectiva social  y programada de un mundo cada día más amenazante y potencialmente peligroso.
Hay que ser inteligente, avispado, listo si no quieres ser engañado, sólo los estúpidos son engañados… Esa parece ser la creencia que subyace a toda esta artimaña de defensa y control en pos del mantenimiento y defensa de nuestra propia seguridad y autoestima

Hay algo que no estamos teniendo en cuenta cuando asumimos esta creencia como verdadera y la defendemos con ahínco y vehemencia: No es lo mismo confiar que ser engañado igual que tampoco lo es desconfiar que dejarse engañar
Podemos ser confiados y cuidar de nosotros mismos… a esta actitud de autocuidado se le llama prudencia y no supone desconfianza sino amor propio y deseo de cuidar de nuestros intereses y bienestar.


 Según un estudio realizado en la Universidad de Oxford las personas que confían en los demás son personas más felices y saludables. Además, son más propensas a emprender nuevos proyectos y a crear grupos exitosos ya que tienen una mayor Inteligencia Emocional.

La razón fundamental de que esto ocurra es porque las personas que no confían en los demás viven continuamente obsesionadas con no ser engañadas , controlando cada situación e interacción que viven en su día a día Y sufren considerablemente más cuando son estafados , engañados , robados ya que su propio auto diálogo interior se torna aún más crítico consigo mismos , de tal forma que consideran que podría haber hecho algo , que fueron muy estúpidos por dejarse engañar o por no haberse imaginado que aquello sucedería .
Se vuelven así entrando en ese círculo mucho más acorazadas e hipervigilantes, sufriendo un gran desgaste emocional y físico que deriva en depresiones, estrés y problemas de tipo físico como dolores en cuellos y demás…

Pierden de este modo oportunidades realmente valiosas al no abrirse a los demás , se tornan mucho menos creativos , más infelices , sus proyectos se estancan debido a la falta de aportación externa y navegan sólo en las limitadas posibilidades que su mente asustadiza y controladora les proporciona .
Además cuando te dedicas a desconfiar de los demás estos lo notan y se vuelven también desconfiados en torno a ti y cuentan mucho menos contigo para cualquier cosa así entramos en un círculo sin fin de insatisfacción, relaciones superficiales y miedo.

Realmente como estamos  viendo la confianza en los demás es un claro signo de la autoconfianza propia .NO confio en mis recursos para enfrentar lo que puede suceder ni en mi capacidad de cuidar de mí mism@ y lo expreso fuera .
Todo esto responde a una sutil programación que recibimos de niños, nos decían que el mundo era malo y que nosotr@s no éramos lo suficientemente listos para cuidar de nosotros.
Pero eso no es real, cuando uno vive conectado a sí mismo descubre que la confianza es un asunto propio, que nada  ni nadie te puede dañar si tu no quieres en lo más íntimo, que al final como señalaba Víctor Frank tú decides la actitud con la que te tomarás lo que suceda ya que en realidad los sucesos son neutros y es la mente humana quien los interpretar o juzga en términos de malo o bueno

SI saltamos un paso más y  nos dejamos empapar por  nuestra propia espiritualidad, en un sentido metafísico se hace cierta la frase de que Dios escribe recto con renglones torcidos. Para la persona que está creciendo a nivel personal y espiritual, es decir de un modo integral ningún suceso es casual sino está enmarcado por decirlo de aún modo en un plan general donde todo lo que sucede es para un bien mayor que tal vez en ese momento no podemos ver pero con el tiempo y siempre que estemos aventurados en un camino de autoconocimiento podemos reconocer
La verdadera confianza en resumen no es la que se deposita en los demás… los demás como yo tienen su programación que les determina… la verdadera confianza ha de ser depositida entonces no en los otros sino  en la perfección del universo…
YO juego la partida que me toca; cuido con prudencia  y amor de mí y me abro a los demás  con amor y con cuidado hacia el otro  y el universo hace el resto para que yo me experimente con lo que toque.


Soraya Founty

Psicóloga y Terapeuta Integral 

www.mundotranspersonal.com


5 de septiembre de 2014

Presentación de la novela :EL CANTO DE DIOS De Vicente Goyanes



“Hay dos corrientes entre los humanos: la corriente inconsciente (de las personas) que desde hace miles de años ha sido la dominante y que cada vez se vuelve más demente y creando más destrucción”... "Pero está emergiendo la corriente de la consciencia nueva, no condicionada, espiritual”... “De continuar como hasta ahora sin duda va a tener un efecto cada vez más destructivo. Puede que el planeta no tolere un proceso de aprendizaje tan largo para la humanidad”. E. Tolle


“La polución del planeta no es más que un reflejo exterior de la polución psíquica interna: millones de individuos inconscientes que no se hacen responsables de su espacio interior”. E. Tolle



“El canto de Dios” describe el mundo que espera a la generación que inicia ahora su andadura, como la hija del autor, de 3 años, a quien dedica el libro. Se anticipan aquí los estertores del capitalismo y los efectos del cambio climático entre 2056 y 2064, en una narración dinámica donde se contraponen por un lado la visión serena de un maestro de Aikido y de la Filosofía Perenne, y por otro las argucias de la tecnología controlada por multinacionales. Y en este sentido las soluciones que previsiblemente adelantarán tanto la ciencia como el misticismo, deberán ir necesariamente de la mano, pues como dijo André Malraux: “El siglo XXI será espiritual o no será”.

“Mi nombre es Sara Neiss. Soy ingeniero molecular en Berkeley, donde dirijo un programa de geo-remediación. Convencida de nuestra autodestrucción como especie, he venido centrando todos mis esfuerzos en salvar a Gaia, nuestro querido planeta. Pero sucedió hace ahora cinco años que toda mi vida dio un vuelco total en tan solo siete días. Mi abuela Emilia, al fallecer, me hizo un extraño legado cuya realización ha ido enseñándome a ver la vida desde una perspectiva nueva, a contactar con los seguidores de Tolle y otras líneas de misticismo práctico, a no perder la paz y la esperanza, a contemplar la salvación del planeta siguiendo un enfoque diferente”.

“El canto de Dios” es una novela espiritual de anticipación con un desenlace totalmente inesperado.

Disponible en formato digital:

www.amazon.com

Goyanes, Vicente

Doctor en Medicina, investigador y profesor universitario en España y Estados Unidos, ahora retirado. Fue miembro de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias y de la Academia de Ciencias de Nueva York. Su experiencia en meditación, autoayuda y psicología transpersonal procede de sus estudios durante 32 años sobre filosofía Advaita, Zen, Meditación de Atención Plena y Gestalt en España, Francia, Estados Unidos, India y Bután. Es autor de la novela Bhairava, la voz del silencio (2008), así como en digital El Monasterio Cuántico y Sacul el inmortal.



2 de septiembre de 2014

Los problemas de cuello y su raíz emocional


Viendo que muchas personas se acercan a nosotros con problemas de cervicales y de cuello en general, hemos creído importante tratar aquí este tema de forma sencilla y gráfica. Teniendo en cuenta siempre que las relaciones entre enfermedades y comportamientos no son algo que se pueda utilizar como norma, sino más bien como indicador para seguir investigando, vamos a adentrarnos un poco en las relaciones que pueden traer aparejadas las dolencias cervicales, con ciertas emociones, pensamientos y actitudes. 

El cuello es el “pilar” que sustenta la cabeza y que la une con el resto del cuerpo. Como ya venimos haciendo, buscamos, en principio, la función biológica del órgano que queremos investigar. En un interesante artículo del kinesiólogo Ariel Joselowsky, que podemos encontrar completo en esta dirección: http://www.arieljoselovsky.es/index.php/dolores-corporales/35-capitulo-6-vertigo-y-mareo.html encontramos lo siguiente:

“cuando una persona se halla emocionalmente ansiosa tiende a contraer los músculos que unen la cabeza con los hombros y tensiona toda la musculatura que va desde la nuca hasta la parte más elevada de los hombros. Esta es una clara actitud de agresividad (igual que la de algunos animales que erizan el pelo de su lomo para intimidar en forma agresiva a su posible rival), por supuesto contenida en el hombre moderno. Este gesto que hacemos los seres humanos de acercar los hombros a la cabeza y pensionar la nuca, es un resabio del gesto que usaba el hombre primitivo durante sus actos de caza. La tensión de los hombros y nuca servía en aquel entonces para dar punto de apoyo a su pedrosa mandíbula que estaba mucho más desarrollada que la que poseemos hoy que se constituía en su principal arma.”

Esta zona, pues, suele recibir gran tensión en los momentos en los que contenemos nuestra agresividad. En el Diccionario de Biodescodificación “El Código secreto del sintoma”, de Enric Corbera y Rafael Marañón, encontramos que las vértebras cervicales están relacionadas con la comunicación verbal. De esta forma podemos sentir dolencias en esta zona cuando sentimos impotencia ante un sentimiento, o ante una situación, o bien por “tener que bajar la cabeza” frente a algo, o alguien. En cuanto a esta última causa, añadimos también otra apreciación de Joselowsky que nos clarifica aún más el asunto:

“Desde el punto de vista de la transmisión cultural, la idea de bajar la cabeza significa humillación o humildad, mientras que la idea de levantarla comunica dignidad. Todas las religiones proponen bajar la cabeza ante Dios como muestra de humildad y así reconocerlo como un ser superior. Desde que el poder existe entre los hombres, bajar la cabeza ante el que lo sustenta, ha sido un signo de dominio y humillación; por el contrario, mantener la cabeza firme y erguida como los soldados en su formación, es un signo de dignidad. “Esconder la cabeza” o “llevar la frente bien alta” son dos conceptos que han tenido un claro sentido y vigencia desde siempre.
Sin querer, la cultura popular ha dado un trabajo extra a los músculos cervicales y fundamentalmente a los de la nuca. En nuestros días, donde priva el individualismo, un cuello rígido a pesar de ser causante de dolor, es un símbolo de éxito, y una cabeza caída es una expresión de fracaso. Claro que esto no es casualidad; los primeros músculos que aprendemos a mover en forma voluntaria son precisamente los músculos del cuello, y esto ocurre generalmente en los tres primeros meses de vida. Pero ya de adultos siguen siendo los músculos del cuello los responsables de mostrar nuestra voluntad ante la  sociedad.”

Por último, también nos ha parecido interesante añadir la visión que Brigitte Champetier de Ribes expone en su libro “Constelar la enfermedad desde las comprensiones de Hellinger y Hamer”. Según su visión, los conflictos en las cervicales suelen ser conflictos de fidelidad al clan familiar. En este caso, se trata de algo más concreto, aunque en definitiva  el tema de la agresividad contenida y de la dificultad de comunicación, está también implícito en los problemas de ámbito familiar. 

De todos modos, la cuestión es investigar qué situaciones tenemos en nuestro entorno que nos provocan conflicto (trabajo, familia, pareja...etc). Todos estos factores pueden ser determinantes a la hora de encontrar un motivo profundo y raíz en nuestras dolencias en el cuello. Esto no quiere decir que uno no tenga que visitar al fisioterapeuta o al especialista que elija, ni mucho menos; de hecho, lo que sucede cuando uno resuelve el asunto emocional que le oprime, es que la visita al terapeuta correspondiente se verá grandemente mejorada y será mucho más productiva, puesto que los músculos, o las vértebras se encontrarán en mejor disposición para que vuelvan a su ser natural. 

Como siempre, os invitamos a escuchar a vuestro cuerpo con la disposición de entender que la naturaleza es pura inteligencia, y que cuando una dolencia se presenta, no es otra cosa que el cuerpo hablando. 

Fuente :www.unkido.com

EL VALOR DE LA AUTOCONFIANZA:EL CALIFA QUE APOSTO SU CONFIANZA


Cuentan que hace muchos años vivía un califa avaro y cruel que sentía verdadera pasión por las apuestas. Se decía que sólo apostaba cuando tenía la certeza absoluta que iba a ganar. Y para ello imponía las condiciones de la apuesta para asegurarse que siempre la victoria.

Una mañana, al salir a uno de los patios, vió una enorme pila de ladrillos. Al instante gritó: “¿Quien quiere apostar conmigo?”. Niguna de las personas que estaban en el patio respondió dado que conocían sus temibles condiciones a la hora de apostar.

El califa enfadado por el silencio de las personas ante su ofrecimiento, volvió a decir: ” Apuesto a que nadie es capaz de transportar esta pila de ladrillos con sus manos de un lado al otro del patio antes de que el sol se ponga”.

Un joven albañil que se encontraba ahí, le preguntó :”¿Cuál sería la apuesta?”

“Diez tinajas de oro si lo consigues”, le respondió el califa.

“¿ Y si no lo consigo?”, le preguntó el joven albañil.

“Entonces te cortaré la cabeza”, le contestó el califa.

El joven albañil, tras dudar unos minutos, le contestó: “Acepto la apuesta con una condición:podrás detener el juego en cualquier momento y, si lo haces, sólo me darás una tinaja de oro”.

El califa, sorprendido por la condición impuesta por el joven y tras meditarlo para tratar de encontrar donde estaba la trampa, aceptó la condición solicitada por el joven albañil. Y la apuesta empezó.

El joven empezó a transportar los ladrillos con sus manos y tras una hora de trabajo, sólo había transportado una pequeñísima parte de los ladrillos.Y sin embargo, sonreía.

“¿Por qué sonries?”, le preguntó el califa. “Está claro que vas a perder la apuesta. Nunca lo conseguirás”.

” Te equivocas”, le contestó el joven albañil.“Estoy seguro de que voy a ganar”

“¿Cómo es eso posible?”, le preguntó el califa sorprendido.

“Porque te has olvidado de algo muy sencillo y por eso sonrio”, contestó el joven albañil y siguió transportando los ladrillos.

Ante esa respuesta, el califa empezó a inquietarse. ¿se habría olvidado de algo? la condición parecía sencilla y era imposible poder transportar los ladrillos en el día. Harían falta varios hombres más.

Al cabo de varias horas, el califa le volvió a preguntar al joven albañil si seguía convencido de ganar. La respuesta fue la misma acompañado de una gran sonrisa.

El califa se sentía cada vez más agitado. ¿Cómo era posible que fuese a ganar?. Empezó a sudar ante la posibilidad de perder la apuesta y 10 tinajas de oro. Consultó con varios matemáticos, astrólogos y todos le dieron la misma respuesta: es imposible que un sólo hombre pueda cumplir la apuesta.

A medida que iba pasando el día, el califa se sentía cada vez más turbado, pese a que la pila de ladrillos estaba casi entera. Estaba claro que no iba a ganar la apuesta, entonces ¿por qué sonreía?.

” ¿Por qué sonries?“, le preguntó nuevamente el califa cuando quedaba ya unas pocas horas para que se escondiese el sol.

El joven albañil, pese al cansancio, le respondió: “Sonrio porque voy a ganar un tesoro”

“Eso es imposible”, le dijo el califa. “El sol está en la segunda mitad del cielo y la pila de ladrillos es muy alta todavía”.

“Has olvidado algo muy sencillo”, le contestó nuevamente el joven albañil.

“¿Qué me he olvidado?, le preguntó el califa consumido por la posibilidad de perder.

“¿Quieres detener el juego, entonces?”, le contestó el joven. “Eso significará que habré ganado la apuesta y habrás perdido una tinaja de oro”.

“¡Sí, si!, ¡díme qué me he olvidado!. ¿Es algo sencillo?”, le preguntó el califa.

“No has prestado la suficiente atención a la condición que puse”, le dijo el albañil.

“Pero si no he hecho otra cosa que pensar en ello”,protestó el califa.

“Sí, pero sin comprender que para mí una tinaja de oro es un inestimable tesoro. Desde el principio sabía que no podía ganar la apuesta pero yo sólo quería una tinaja. Y tu te jugabas 1o tinajas “, le dijo el joven.

“Te has olvidado de lo más sencillo”, prosiguió el joven. “Te has olvidado de que podías perder la confianza en ti mismo”.
 
 
En la vida nos encontraremos muchos retos no será necesaria la presencia de ningún califa para ser consciente de que continuamente la vida nos ayuda a avanzar gracias a eventos que si bien parecen casuales se presentan con un fin mayor del que tu limitada mente puede vislumbrar.Muchos hemos tenido la suficiente lucidez, tras un trabajo personal, para darnos cuenta de que la clave de cualquier reto es la propia confianza ; una confianza que va más allá de la limitada identidad ego y  que se abre a un universo infinito de posibilidades donde nuestra fortaleza y habilidades son algunas de las bazas con las que contamos .Es evidente que el universo entero conspira ante una mente sosegada y confiada abriendo una abanico de puertas por donde podemos abrirnos a la vida.La clave está en asumir esos retos desde nuestro centro , no desde los personajes que se desaniman , quieren competir o tienen una visión pesimista de la realidad .
¿ En qué se diferenciaban la actitud del albañil de la del califa ? Confianza , una confianza cuya ausencia perturbaba al uno pero hacia sonreir al otro ...

Henry Ford decía :

«Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estás en lo cierto».
 

Es así puede que lo consigas o puede que no pero tu actitud desde luego determinará en gran medida los resultados  ya que depende de ti que todos tus recursos internos sean invocados o no ...
 
Una mente que no tiene más que un martillo en la frente no podrá ver más que clavos por doquier... te corresponde sanar tu ego , reprogramarte para poder ver más allá de esos clavos que te impiden lograr lo que deseas y ya eres .


Soraya Founty 
www.mundotranspersonal.com