26 de noviembre de 2014

Enseñemos a nuestro niño interior



10 estimulantes reglas que podemos enseñar a nuestro niño interior para crezca y se realice por fin como lo que es.Estas nuevas reglas dan permiso al niño interno para que rompa las viejas.

1.-Está bien sentir lo que sientes
Los sentimientos no son buenos o malos, son. No hay nadie que pueda decirte lo que deberías sentir. Es bueno y necesario hablar de lo que sientes.
2.-Está bien querer lo que quieres
No hay nada que debas o no querer. Si eres consecuente de tu energía, querrás expandirte y crecer. Está bien y es necesario conseguir que se satisfagan tus necesidades. Es bueno pedir lo que quieres.
3.-Está bien ver y oír lo que ves y oyes
Todo lo que hayas visto u oído es lo que has visto y oído.
4.-Está bien y es necesario tener diversiones y juegos
Está bien divertirse con juegos sexuales.
5.-Es importante decir siempre la verdad
Esto atenuará el sufrimiento. Mentir distorsiona la realidad. Todas las formas de pensamiento distorsionado deben corregirse.
6.-Es importante conocer nuestros límites y retardar el premio
Así sufriremos menos en la vida.
7.-Es crucial desarrollar un sentido de la responsabilidad equilibrado
Esto significa aceptar las consecuencias de lo que haces y no asumir las consecuencias de lo que hacen los demás.
8.-Se pueden cometer errores
Los errores son nuestros profesores: nos enseñan a aprender.
9.-Se deben respetar y valorar los sentimientos, necesidades y deseos de los demás
Quebrantarlos conduce a la culpa.
10.-Está bien tener problemas
Hay que resolverlos. Está bien estar en conflicto. El niño debe entender que en la vida hay problemas, aceptarlo y entrenarse en resolverlos. Es mejor que quejarse por lo injusta que es la vida.
Debemos dar permiso al niño interno para ser él mismo y para que abandone el guión que le impuso su árbol genealógico escrito a fin de equilibrar el sistema familiar y para sentir que importaba. Ese falso yo estaba lleno de reglas neuróticas. Empecemos a enseñarle reglas sanas que le guíen en el camino de la realización.

 John Bradshaw

El Helecho y el Bambú:Cuándo los frutos se demoran...


Un día decidí darme por vencido...renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque para hablar con un anciano que decían era muy sabio.

-¿Podría darme una buena razón para no darme por vencido? Le pregunté.

-Mira a tu alrededor, me respondió, ¿ves el helecho y el bambú?

-Sí, respondí.

-Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy bien. El helecho rápidamente creció. Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla de bambú. Sin embargo no renuncié al bambú.

-En el segundo año el helecho creció más brillante y abundante y nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.

-En el tercer año, aún nada brotó de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.

-En el cuarto año, nuevamente, nada salió de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.

-En el quinto año un pequeño brote de bambú se asomó en la tierra. En comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño e insignificante.

-El sexto año, el bambú creció más de 20 metros de altura. Se había pasado cinco años echando raíces que lo sostuvieran. Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para sobrevivir.

-¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces? Le dijo el anciano y continuó...

-El bambú tiene un propósito diferente al del helecho, sin embargo, ambos son necesarios y hacen del bosque un lugar hermoso.

-Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los buenos días te dan felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son esenciales para la vida, le dijo el anciano y continuó...

-La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante...

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá sólo estés echando raíces...

La casi trágica historia de un duende bondadoso...: Olvidar lo que somos




Érase una vez un duendecillo bondadoso. Era un duende muy feliz. Era brillante y curioso y conocía los secretos de la vida. Por ejemplo, sabía que el amor era una alternativa; que el amor requería mucho esfuerzo; y que el amor era el único camino. Sabía que podía hacer cosas mágicas y que su única forma de magia se llamaba creatividad. El pequeño duende sabía que mientras siguiera creando no habría violencia. Y conocía el mayor secreto de todos: que él era algo en vez de nada. Sabía que estaba SIENDO y que SER lo ERA TODO. Esto se llamaba el secreto del YO. El creador de todos los duendes era el GRAN YO SOY. El gran yo soy siempre fue y siempre será. Nadie sabe como o por qué esto era así. El gran yo soy amaba y creaba sobre todas las cosas.
Otro de los secretos más importantes era el secreto del equilibrio. Este secreto significaba que la vida entera es una unión de contrarios. No hay vida sin muerte, alegría sin pena, placer sin dolor, luz sin oscuridad, sonido sin silencio, bueno sin malo. La verdadera salud es una forma de creatividad, era equilibrar una energía creativa impetuosa con una forma que permitiera existir esa energía.

Un día a nuestro duende, que por cierto se llamaba Joni, le revelaron otro gran secreto. Al principio le asustó un poco. El secreto era que tenía una misión que cumplir antes de que pudiese crear nada más. Tenía que compartir sus secretos con una tribu feroz de no duendes. Como ves, la vida de los duendes era tan buena y maravillosa que era necesario compartir el secreto de tal maravilla con aquellos que no sabían nada de la admiración y lo maravilloso. La bondad siempre quiere compartirse. A cada duende se le asignó una familia de la tribu feroz de los no duendes. La tribu se llamaba Snamuh y no sabía secretos. A menudo malgastaban sus SERES. Trabajaban sin descanso y parecían que se sentían vivos sólo cuando estaban haciendo algo.m algunos duendes se referían a ellos como los HACEDORES. También se mataban entre ellos y entablaban guerras. A veces, en acontecimientos deportivos y en conciertos de música, se pisoteaban unos a otros hasta la muerte.

Joni ingreso a la familia Snamuh el 29 de junio de 1933,a las 3:05 am. No tenía ni idea de lo que le esperaba. No sabía que tendría que usar cada onza de su creatividad para contar sus secretos.

Cuando nació, la familia Snamuh le puso el nombre de Farquhar. Su madre era una princesa de diecinueve años muy guapa que estaba embrujada por la necesidad de actuar. Tenía sobre ella una extraña maldición. La maldición era una bombilla de neón en medio de la frente. Siempre que intentaba jugar, divertirse o simplemente estar, la bombilla parpadeaba y una voz decía: haz tu trabajo. Nunca podía sólo estar y no hacer nada. El padre de Farquhar era un rey bajito pero guapo. También portaba una maldición. Fue cazado por su madre, Harriet! Una bruja malvada, que vivía sobre su hombro izquierdo. Siempre que intentaba sencillamente ESTAR, ella gritaba y chillaba. Harriet siempre le estaba pidiendo HACER algo.

Para que Farquhar pudiera contar sus secretos a sus padres y a los demás, necesitaba que estuviesen quietos, y parasen de HACER el tiempo suficiente para poder verlo y oírlo. Esto no lo podían hacer. Mama por su bombilla y papa por culpa de Harriet. Desde el momento en que nació, Farquhar estaba completamente sólo. Como tenía el cuerpo de un Snamuh, tenía también sus sentimientos y, al verse abandonado, se sentía furioso, frustrado y herido.

Y aquí estaba el dulce duende que sabía los secretos de la YOICIDAD y nadie le escuchaba. Lo que tenía que decir era vivificante, pero sus padres estaban muy ocupados con sus obligaciones y no podían aprender de él. De hecho, sus padres estaban tan confundidos que pensaban que su labor era enseñar a Farquhar a cumplir con su obligación. Cada vez que fracasaba en hacer lo que ellos pensaban era su obligación, le castigaban. A veces lo ignoraban castigándolo en su habitación; otras, le pegaban o le gritaban. Lo que más odiaba eran los gritos. Podía soportar el aislamiento y los golpes se acababan en seguida, pero los gritos y el andar diciéndole continuamente lo que tenía que hacer le llegaban tan adentro que incluso amenazaban su alma de duende. No se puede matar el alma de un duende porque es parte del GRAN YO SOY, pero puede herirse de tal modo que parece como si hubiese desaparecido. Esto es lo que le sucedió a Farquhar? Para sobrevivir, dejo de intentar enseñar sus secretos a sus padres y, en lugar de eso, los complacía actuando y haciendo lo que se le decía.

Su madre y su padre eran unos Snamuhs muy infelices. (En realidad, todos los Snamuhs eran infelices a no ser que aprendiesen el secreto de los duendes). El padre de Farquhar estaba tan atormentado por Harriet que utilizaba toda su energía en encontrar una poción mágica que borrara todos sus sentimientos. PEro la poción mágica no era la. Creatividad, en realidad se llevo toda su creatividad y su padre se volvió algo así como un"cadáver andante". Después de un tiempo, dejo incluso de ir por casa. El corazón de Farquhar estaba deshecho. Como ves, cada Snamuh necesita el amor de los dos, de su padre y de su madre, para dejar que el duende que lleva dentro cuente sus secretos.

Farquhar estaba hundido por el abandono de su padre. Además! Como su padre ya no ayudaba a su madre, la bombilla de neón no paraba de parpadear, se le gritaba y regañaba aún más. Cuando cumplió los doce años, había olvidado que era un duende. Unos años más tarde, conoció la poción mágica que usaba su padre para matar la voz de Harriet. A los catorce empezó a usarla a menudo y a los treinta tuvieron que llevarlo a un hospital Snamuh. Mientras estuvo en el hospital oyó una voz interior que le instaba a levantarse. Esa voz era la voz del SER del alma de su duende. NO IMPORTA LO MALO QUE LLEGUE A SER, LA VOZ DEL DUENDE SIEMPRE LLAMARA A UN SNAMUH PARA CELEBRAR SU SER. Joni nunca abandono, nunca dejo de intentar salvar a Farquhar. Si eres un Snamuh y estas leyendo esto, por favor recuerda: TIENES EL ALMA DE UN DUENDE DENTRO DE TI QUE ESTA SIEMPRE INTENTANDO LLAMARTE A QUE SEAS.

Cuando Farquhar yacía en el hospital oyó al fin la voz de Joni. Eso lo cambio todo. Y es el principio de otra historia diferente, mejor...

John Bradshaw

23 de noviembre de 2014

POR FAVOR, TÓCAME.





"Si soy tu bebé, tócame. Necesito tanto que me toques. No te limites a lavarme, cambiarme los pañales y alimentarme. Acúname cerca de tu cuerpo, besa mi carita y acaricia mi cuerpo.Tu caricia relajante y suave expresa seguridad y amor.

Si soy tu niño, tócame. Aunque yo me resista y te aleje persiste, encuentra la manera de satisfacer mis necesidades.El abrazo que me das por las noches, ilumina mis sueños.Las formas en que me tocas durante el día, me dicen como te sientes.

Si soy tu adolescente, tócame. No creas que, porque sea casi adulto, no necesito saber que aún me cuidas. Necesito tus brazos cariñosos y tu voz llena de ternura.Cuando el camino se vuelve duro, el niño que hay en mí te necesita.

Si soy tu amigo, tócame.No hay nada que me comunique mejor tu cariño que un abrazo tierno. Una caricia curativa cuando estoy deprimido me asegura que me quieres, y me informa que no estoy solo.Tu contacto pudiera ser el único que logre.

Si soy tu compañero sexual, tócame.Podrías creer que basta la pasión, pero sólo tus brazos rechazan mis temores.Necesito tu toque de ternura que me da fe,y me recuerda que soy amado, porque soy como soy.

Si soy tu hijo adulto, tócame. Aunque tenga mi propia familia para tocaraún necesito que me abracen mamá y papá, cuando me siento triste. Como padre yo mismo, mi visión ha cambiado y los valoro aún más.

Si soy tu padre anciano, tócame.Como me acariciaban cuando era pequeño. Coge mi mano, siéntate cerca de mí, dame tu fuerza y calienta mi cuerpo cansado con tu proximidad. Mi piel está arrugada, pero goza cuando es acariciada.

No tengas temor. Sólo tócame."

Extracto del libro “El poder del Tacto. El contacto físico en las relaciones humanas” de Phyllis K. Davis.

18 de noviembre de 2014

CUENTO EL GRAN VIAJE: SOLTAR EXPECTATIVAS Y EXPERIMENTAR LA VIDA



EL GRAN VIAJE

Tras muchos años de estudio, Ibrahím era capaz de hablar y discutir sobre cualquier tema que estuviese relacionado con el sentido de la vida. Conocía las últimas teorías científicas acerca del comportamiento de la materia y, además dominaba las verdades reveladas de las diferentes religiones del planeta.
En cualquier reunión en donde Ibrahím se encontrase, todos los presentes comprobaban admirados que dominaba perfectamente el arte de analizar cualquier asunto; sobre todo, si éste se refería a los interrogantes más comunes de la humanidad, que él solía definir como:
¿A dónde vamos?
¿De dónde venimos?
¿Quiénes somos?
Sin embargo, Ibrahím sentía que no había encontrado lo que realmente buscaba. No tenía paz interior y por más libros que leía, sabía que algo sutil e importante faltaba para calmar la sed que su corazón padecía.
Muchas veces se preguntaba: ¿”De qué me sirve haber repasado las bibliotecas más prestigiosas y haber escuchado a los sabios más renombrados, si no me siento conectado con la paz profunda de la que hablan todos los textos”?
Llego un día en el que Ibrahím se dijo: "Iré en busca del Maestro Interior de quien también se dice que se halla en lo más recóndito de mi Ser, para lo cual iniciaré un largo viaje y, a lo largo de las experiencias no casuales que espero vivir en el transcurso del mismo, se revelará lo que busco”.
Así que sin pensárselo más, partió hacia el Este en un despejado amanecer de primavera.
A los tres días de viaje, se encontró con un monje derviche que caminaba como él en la misma dirección. Al poco, éste habló y dijo:
¿”Quién eres y adónde te diriges”?
“Yo soy Ibrahím y soy un peregrino que busca el Maestro Interior”
A lo que el derviche contestó “Yo soy El-Faith y caminaré contigo”
“Pero... ¿Puedes tú ayudarme a encontrar el maestro Interior”? dijo Ibrahim.
A lo que el derviche respondió: “En muchos casos, el encuentro con el Maestro Interior depende de como se transforme el conocimiento teórico en experiencia, y, eso es algo que, a veces y, en parte, puede ser señalado por un compañero”.
Al rato llegaron junto a un roble que se balanceaba de manera algo extraña. El derviche se detuvo y a los pocos instantes dijo:
“Mira ese árbol. Parece estar diciendo: Algo me está lastimando, ¡Deteneos un rato y quitadlo de mi costado de manera que pueda encontrar reposo!"
"Bah, tenemos prisa", dijo Ibrahím con cierto desdén. "Además, ¿desde cuando los árboles se comunican con los hombres?"
A las pocas horas de camino, el derviche dijo: "Cuando nos encontrábamos cerca del roble creí haber olfateado miel. Puede que la causa de tal olor sea un panal de abejas salvajes construido en un costado del árbol."
"Si eso fuera cierto", dijo Ibrahím. "Volvamos de prisa para recoger toda la miel que podamos, tal delicioso alimento no sólo servirá para saciar nuestro apetito, sino que también podremos vender parte y paliar los gastos del camino".
Cuando llegaron nuevamente hasta el roble, vieron que otros viajeros habían ya descubierto el panal y estaban gozosos de haber encontrado cantidad tal, como para asegurar largo tiempo de marcha.
Ibrahín refunfuñó confuso y frustrado, pero en vista de lo cual, siguió adelante en el camino
Al poco tiempo, los dos hombres llegaron a una montaña en cuya ladera se escuchaba un zumbido. El derviche aproximó la oreja al suelo, y tras hacer una pausa, dijo:

"Debajo de nosotros hay millones de hormigas construyendo una colonia. Ese zumbido es un pedido colectivo de ayuda. En el idioma de las hormigas significa”: “¡Ayudadnos!, ¡Ayudadnos!, Estamos excavando y nos hemos tropezado con rocas extrañas que detienen nuestro avance. ¡Ayudadnos a quitarlas de ahí!".
El derviche continuó y dijo: "¿Deberíamos detenernos a ayudar o tal vez prefieres que sigamos adelante? .
"Hormigas y rocas no son asunto nuestro hermano, tenemos objetivos más importantes, pues yo por mi parte estoy buscando al Maestro Interior." Contestó Ibrahím.
"Como quieras", dijo el derviche... "aunque se dice que todas las cosas están relacionadas y supongo que esto no debe ser ajeno a nuestras vidas".
Ibrahím no prestó atención a lo que aquel viejo que le acompañaba decía ente dientes, así que siguieron el camino.
Pasadas unas horas, de pronto Ibrahím se dio cuenta de que había perdido su cuchillo.
"Debe habérseme caído cuando me agaché cerca del hormiguero", dijo.
Así que volvieron sobre sus pasos buscando el cuchillo. Al llegar nuevamente al hormiguero no encontraron ni rastro del mismo, pero lo que sí encontraron fue a un grupo de personas, descansando junto a una enorme pila de monedas de oro que exclamaban con júbilo:
"¡Mirad este tesoro que acabamos de desenterrar! Estábamos descansando en este lugar del camino cuando de repente, un anciano derviche, por cierto muy parecido al que te acompaña, nos dijo: Cavad en este lugar y encontraréis aquello que es roca para unos y oro para otros."

Ibrahím maldijo su suerte. "Si hubiéramos apartado la piedra del hormiguero, tú y yo habríamos sido ricos “¡Maldita sea!”
A los pocos días de travesía, llegaron a orillas de un río. El derviche se detuvo y mientras se hallaban sentados esperando a la balsa que se disponía a cruzarlos, un pez emergió varias veces, boqueando en dirección hacia ellos.
"Este pez", dijo el derviche, "nos está enviando un mensaje que dice: Me he tragado una piedra, agarradme y dadme de comer aquella hierba”, dijo el derviche señalando unas matas, “así podré vomitarla y encontrar alivio. ¡Caminantes tened piedad!"
En ese instante apareció la balsa que se disponía a cruzarlos e Ibrahím, impaciente por seguir adelante, empujó al derviche dentro de ella diciendo apresurado. “¡Crucemos! Al fin y al cabo, los peces no son asunto nuestro”.
Una vez en la otra orilla, el barquero se sintió agradecido por la moneda recibida y les indicó un lugar cercano en el que podrían pasar la noche.
A la mañana siguiente y poco después del amanecer, encontraron al barquero diciendo alborozado a un grupo de personas: "En la pasada noche ha pasado una estrella por mi vida. Sucedió que al llegar la hora de retirarme a casa para descansar, aparecieron unos viajeros en la orilla solicitando mis servicios. Y aunque mi jornada de trabajo había finalizado y, además parecían pobres, me dije: Bueno, aunque sea por hacer la buena obra del día y recibir el “Baraka”, decidiré ayudarles y realizar el servicio que me solicitan. Pues bien, una vez realizado el cometido, de pronto vi que un pez se había arrojado sobre unos juncos y trataba de comer una hierba curativa. Sentí compasión por él y metí la hierba en su boca. Aquel pez a continuación vomitó una piedra y se zambulló de nuevo en el agua. Ante mi sorpresa, aquel trozo de roca luminosa era un perfecto diamante de incalculable valor.
Ibrahím enfurecido le dijo al derviche: "¡Eres un demonio. Tu conocías los tres tesoros por alguna percepción oculta y, sin embargo, en ninguna ocasión me lo confesaste! ¿Es eso verdadero compañerismo?
El anciano tan sólo miró a Ibrahím y sonrió con lucidez y ternura.
En ese momento, la voz áurea de un poeta que cantaba junto al río, llegó acariciando los oídos de los dos viajeros diciendo :

Llegará un día en que tras conocer y dominar
las aguas, los vientos, las rocas y el fuego
dominaremos para la Vida
las energías del amor
Ese día habremos despertado del gran sueño
y los astros bailarán la danza sagrada
que convierte el conocimiento en consciencia
y la consciencia en amor


Fuente : cuentos para aprender a aprender . Jose María Doria 

14 de noviembre de 2014

LAS DECISIONES EN LA PAREJA : DESDE DÓNDE TOMARLAS






Uno de los pasos más complicados en una pareja es la toma de decisiones y la resolución de conflictos. La vida nos expone diariamente ante diferentes opciones entre las que tenemos que elegir. El aprendizaje de un sistema adecuado de solución de problemas permitirá reforzar la pareja y obtener consecuencias positivas de sus decisiones.

El día a día de cualquier persona supone la toma de miles de decisiones más o menos importantes. La mayoría de las personas tienen automatizado el proceso de solución de problemas por el cual acaban decidiéndose por una opción u otra. El aprendizaje juega en este proceso un papel crucial, permitiendo una mejora a través de la valoración de los errores y los aciertos. La acumulación de experiencias positivas generará la reducción del estrés ante los problemas cotidianos y la consiguiente mejora de la autoestima.

La relación de pareja introduce en este proceso un elemento más, “las opiniones y creencias de otra persona”. Esto viene a duplicar y en ocasiones a complicar el proceso de toma de decisiones en la pareja.

Hay que aprender las habilidades que nos permitan aceptar y adaptar a la relación aquellas características de nuestra media naranja que no habíamos pensado tener que “aguantar”





Al iniciar la relación de pareja las expectativas pueden ser tan idealizadas que incluso se cede en exceso para intentar complacer a la otra parte. En este momento los problemas suelen ser pocos y en caso de ocurrir se minimizan. Cuando la relación avanza, comienzan a aparecer las primeras decisiones conjuntos “¿dónde vamos de vacaciones, la playa o la montaña?” “Salimos por tal sitio o por este otro”, “quedamos con tus amigos, o con los míos”, etc.

Es en esta primera etapa de la relación dónde se van a sentar las bases de una buena resolución de conflictos en pareja. La capacidad de escuchar la opinión del otro, la asertividad para expresar nuestras propias necesidades, y la negociación para llegar a una acuerdo, serán lo elementos fundamentales para conseguir salir airosos del conflicto.

Ya comentábamos en un artículo anterior la importancia de escuchar a la otra persona tratando de ponernos en su lugar. En la mayoría de las ocasiones solemos escuchar, pero no siempre intentamos saber lo que siente y lo que quiere decirnos. En muchas ocasiones interpretamos de forma negativa un comentario o una elección diferente a la nuestra. En una pareja no siempre se ha de coincidir en todo y esto no tiene porque significar que se quieran menos. Por tanto debemos preguntar por qué nuestra pareja prefiere la playa o quiere salir con sus amigas o prefiere salir por tal lugar.

Lógicamente, esto no significa que siempre tengamos que hacer lo que nuestra pareja nos propone, sino que tendremos que tener también el “valor” de decirle lo que pensamos o lo que preferimos sin temor a que se enfade. El trabajo es doble, será importante que entendamos lo que nos quiere decir nuestra pareja sin molestarnos por ello y trataremos de decirle lo que nosotros sentimos de la manera más adecuada para que no suponga un comentario crítico (Ver artículo anterior “La comunicación en pareja”)

Si la relación se estabiliza y se da el paso a la convivencia pueden aparecer los primeros conflictos importantes. Los diferentes estilos educativos recibidos, unidos a las expectativas y el tipo de vida que lleve cada uno de los miembros de la pareja, pueden generar multitud de situaciones conflictivas que habrá que ir solventando.

Jacobson (1979) definirá una serie de factores que son importantes, tanto en la atracción inicial como en el desarrollo del conflicto:

• Atractivo inicial

Tiempo de la interacción breve y positivo.
Ausencia de toma de decisiones
Novedad de la comunicación sexual
Expectativas idealizadas

• Desarrollo de conflicto. Surge ante el choque entre las expectativas y la realidad. Aumentará si existe:

Déficit de habilidades.

Deficiencia en control de estímulos.
Cambios en el entorno.
Preferencias discrepantes en cuanto al grado de intimidad deseada.

Uno de los entrenamientos habituales en cualquier terapia de pareja, o en cualquier proceso de mediación familiar, es el de solución de problemas, si bien es cierto, que para llegar a este paso es necesario haber mejorado la comunicación en la pareja y tener un ambiente positivo, cualquier pareja puede beneficiarse de la aplicación de este procedimiento. Las ventajas más claras son:

• Ver los problemas como una búsqueda de soluciones, aprendiendo a describirlos de forma objetiva.
• Aprender una forma adaptativa de enfrentarse ante las dificultades que surgen en la vida cotidiana.
• Consolidar la idea de centrarse en lo positivo y no en lo negativo.
• Conseguir que la pareja madure y salga reforzada ante el éxito de afrontar un problema
• Aplicar el mismo procedimiento en situaciones futuras

En la mayoría de las ocasiones las desavenencias en la pareja puede surgir por conductas de uno u otro miembro que molestan o que interfieren en la propia pareja. En otras ocasiones los problemas surgen por tener que decidir entre dos alternativas opuestas o diferentes. Parta todas ellas la solución de problemas en parejas sería una buen estrategia. Se pude dividir en dos fases:

• Fase de definición del conflicto Es uno de los aspectos más complejos en el campo de la pareja. Se trata de conseguir explicar desde los dos puntos de vista, que es lo nos preocupa o cual es nuestra opinión sobre alguna decisión concreta. Sugerencias que pueden ayudar a la pareja:

· Elegir el momento y lugar para hablar del problema

· Exponer cada uno su punto de vista:

Empezar por algo positivo
Ser específicos y breves
Expresar los sentimientos
Admitir la propia responsabilidad

· Definir el problema debe incluir:

Descripción de la conducta indeseable
Especificación de las situaciones en que ocurre
Descripción e las consecuencias negativas del problema

· No realizar inferencias ni atribuciones personales sobre la conducta de nuestra pareja.

· Discutir solamente un problema cada vez ( No sacar trapos sucios)

• Fase de búsqueda de soluciones En esta fase se intentan plantear y llevar a cabo las posibles soluciones al problema una vez descrito éste. Es importante:

· Centrarse en las soluciones.

No volver al pasado
Utilizar tormenta de ideas
Valorar las ventajas y desventajas para la pareja.

· Seleccionar las soluciones a poner en marcha. El cambio requerirá que ambos participen. Reciprocidad.

· Establecer los medios para conseguir poner en marcha la solución.

· Poner fecha y lugar para valorar la solución.

· Este proceso no debe llevarnos más de una hora


La negociación marital es diferente a otras negociaciones:

• Ceder no implica perder
• Vencer no es convencer.
• Ganar a corto plazo puede suponer perder a largo plazo.
• Los acuerdos se establecen durante un tiempo establecido.
• Evitar el boicot, recordando que se trata de un acuerdo mutuo, y lo difícil que ha sido llegar a él.
• Recordar cual es nuestro objetivo final (encontrarnos bien con nuestra pareja)


D. Alejandro Arribas sánchez.








1 de noviembre de 2014

Seis consejos tibetanos para aprender a vivir




1 No recuerdes, Deja ir lo que ya pasó
Cuando vivimos en función del pasado nos quedamos atrapados en algo que no es real y que solamente puede afectarnos cuando lo recordamos por medio del pensamiento. Debemos usar el pasado únicamente para casos prácticos, como cuando recordamos una ruta o un dato que es relevante en el presente, todo lo demás es innecesario.

2 No imagines, Deja ir lo que puede venir
Vivir en función del futuro genera ansiedad y expectativas, lo cual se convierte en sufrimiento cuando dichas expectativas no se cumplen. Es importante planear nuestro futuro, pero hacerlo sin apego a lo planeado.

3 No pienses, Deja ir lo que sucede ahora
No pensar significa observar el presente sin emitir juicios ni ponerle etiquetas a aquello que percibimos con los sentidos. Por ejemplo, si vemos una rosa, no dejemos que la mente use la palabra “rosa” ya que al hacerlo accede a los recuerdos y categorías que ha almacenado sobre esa flor. Cuando veamos la rosa o cualquier otro objeto o persona no dejemos que la mente le ponga nombre y entonces podremos percibir la realidad pura y desnuda.

4 No examines, No trates de interpretar nada
Las interpretaciones y los juicios deforman nuestra visión de la realidad porque nos obligan a mirar el presente a través de los lentes del pasado. Al hacer esto ya no estamos viendo la realidad sino la proyección de nuestras creencias, prejuicios y paradigmas. Para cumplir este consejo necesitamos eliminar las categorías mentales de “bueno” y “malo” que hacen que percibamos al mundo en blanco y negro, perdiéndonos así de la infinita gama de colores que existen.

5 No controles, No trates de hacer que algo suceda
Esta es la forma más poderosa de oración: soltar todo y dejar que el Tao obre con su inteligencia y nos muestre su designio de forma natural -cuando tratamos de controlar las circunstancias obstaculizamos el fluir del Tao y dejamos que la mente se interponga- para fluir con el Tao se necesita tener la certeza absoluta de que la Vida siempre está de nuestro lado.

6 Descansa y relájate ahora
El sexto consejo nos habla de soltarnos y fluir en el río de la vida en vez de nadar contra la corriente. Esta es la entrega total, cuando lo hacemos conscientemente, la vida empieza a encontrar el rumbo por sí sola y nos lleva a experiencias nunca antes imaginadas, las cuales conducen a nuestro Supremo Despertar. Como en el consejo cinco, necesitamos tener fe en la vida y dejar que esta nos lleve en sus brazos.
 Los seis consejos del Maestro Tilopa ,el gran Maestro tibetano resumen la esencia del Despertar Espiritual.

TODO LO QUE VEO A MI ALREDEDOR ES UNA EXPRESION DE MI MISM@


 
 
"Las relaciones son una herramienta para la evolución espiritual cuya meta última es la unidad en la conciencia. Todos somos inevitablemente parte de la misma conciencia universal, pero los verdaderos avances tienen lugar cuando empezamos a reconocer esa conexión en nuestra vida cotidiana.

Las relaciones son una de las maneras más efectivas para alcanzar la unidad en la conciencia, porque siempre estamos envueltos en relaciones. Piensa en la red de relaciones que mantienes: padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo, relaciones amorosas. Todas son, en esencia, experiencias espirituales. Cuando estás enamorado, romántica y profundamente enamorado, tienes una sensación de intemporalidad. En ese momento, estás en paz con la incertidumbre. Te sientes de maravilla, pero vulnerable; sientes cercanía pero también desprotección. Estás transformándote, cambiando, pero sin miedo. Te sientes maravillado. Ésa es una experiencia espiritual.

A través del espejo de las relaciones, de cada una de ellas, descubrimos estados prolongados de conciencia. Tanto aquellos a quienes amamos como aquellos por quienes sentimos rechazo, son espejos de nosotros. ¿Hacia quiénes nos sentimos atraídos? Hacia las personas que tienen características similares a las nuestras, pero eso no es todo. Queremos estar en su compañía porque subconscientemente sentimos que al hacerlo, nosotros podemos manifestar más de esas características. Del mismo modo, sentimos rechazo hacia las personas que nos reflejan las características que negamos en nosotros. Si sientes una fuerte reacción negativa hacia alguien, puedes estar seguro de que tú y esa persona tienen características en común, características que no estás dispuesto a aceptar. Si las aceptaras, no te molestarían.

Cuando reconocemos que podemos vernos en los demás, cada relación se convierte en una herramienta para evolución de nuestra conciencia. Gracias a esta evolución experimentamos estados extendidos de conciencia.

La próxima vez que te sientas atraído por alguien, pregúntate qué te atrajo. ¿Su belleza, gracia, elegancia, autoridad, poder o inteligencia? Cualquier cosa que haya sido, sé consciente de que esa característica también florece en ti. Si prestas atención a esos sentimientos podrás iniciar el proceso de convertirte en ti más plenamente.

Lo mismo se aplica a las personas hacia las que sientes rechazo. Al adoptar más plenamente tu verdadero yo, debes comprender y aceptar tus características menos atractivas. La naturaleza esencial del Universo es la coexistencia de valores opuestos. No puedes ser valeroso si no tienes a un cobarde en tu interior; no puedes ser generoso si no tienes a un tacaño; no puedes ser virtuoso si no tienes la capacidad para actuar con maldad.

Gastamos gran parte de nuestras vidas negando este lado oscuro y terminamos proyectando esas características oscuras en quienes nos rodean. ¿Has conocido personas que atraigan sistemáticamente a su vida a los sujetos equivocados? Normalmente, aquéllas no comprenden por qué les sucede esto una y otra vez, año tras año. No es que atraigan esa oscuridad; es que no están dispuestas a aprobarlas en sus propias vidas. Un encuentro con una persona que no te agrada es una oportunidad para aceptar la paradoja de la coexistencia de los opuestos; de descubrir una nueva faceta de ti. Es otro paso a favor del desarrollo de tu ser espiritual. Las personas más esclarecidas del mundo aceptan todo su potencial de luz y oscuridad. Cuando estás con alguien que reconoce y aprueba sus rasgos negativos, nunca te sientes juzgado. Esto sólo ocurre cuando las personas ven el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, como características externas.

Cuando estamos dispuestos a aceptar los lados luminoso y oscuro de nuestro ser, podemos empezar a curarnos y a curar nuestras relaciones. Todos somos multidimensionales, omnidimensionales. Todo lo que existe en algún lugar del mundo también existe en nosotros. Cuando aceptamos esos distintos aspectos de nuestro ser, reconocemos nuestra conexión con la conciencia universal y expandimos nuestra conciencia personal.

Las características que distinguimos más claramente en los demás están presentes en nosotros. Cuando seamos capaces de ver en el espejo de las relaciones, podremos empezar a ver nuestro ser completo. Para esto es necesario estar en paz con nuestra ambigüedad, aceptar todos los aspectos de nosotros. Necesitamos reconocer, en un nivel profundo, que tener características negativas no significa que seamos imperfectos. Nadie tiene exclusivamente características positivas. La presencia de características negativas sólo significa que estamos completos; gracias a esa totalidad, podemos acceder más fácilmente a nuestro ser universal, no circunscrito.

Una vez que puedas verte en los demás, será mucho más fácil establecer contacto con ellos y, a través de esa conexión, descubrir la conciencia de la unidad. Éste es el poder del espejo de las relaciones."

- Por Deepak Chopra -