14 de noviembre de 2016

ESTRATEGIAS MANIPULADORAS



¿Qué sientes al pasar por ese teatro llamado “Control de Seguridad” del
aeropuerto?

¿Te sientes “ciudadano ejemplar” que asume y no cuestiona?

¿Piensas que el paripé que se organiza es realmente para disuadir a terroristas de Al Kaeda?

Celebremos lo seguros que se sienten los viajeros con el numerito que se monta el control de seguridad, como por ejemplo en el aeropuerto internacional de Barajas. ¡Québien! ¡Lo seguro que es viajar ahora! decían el otro día Don Venancio y Doña Paca, tal vez tras recordar lo que nos cuenta la TV acerca de lo mal que está el mundo por ahí fuera.
Hay que ver lo dóciles y mansas que resultan las gentes haciendo cola para quitarse el cinturón, tirar un frasco de perfume a la basura, o paralizar la fila porque en el fondo del bolso brilla un peine metálico, es decir un arma arrojadiza al más puro estilo ninja. Pero Doña Paca suspira, en realidad todo ese cansino ritual dice, “es por nuestro bien”. Por nuestro bien nos hacen descalzarnos y caminar sujetándonos los pantalones. ¡No vaya a
ser que los tacones escondan un arma sofisticada!
¡Qué feliz es el mundo con estos aparatos de seguridad de vanguardia! ¡Ni un sillón de dentista de la calle Serrano posee tanta tecnología como la que protege al dócil viajero en el Aeropuerto de Barajas! Y sucede que cuando estamos en la cola vaciándonos los bolsillos de monedas, móviles y gafas, solo se nos ocurre decir: “Gracias”. Gracias al aparato que nos tira, mecheros y tijeras para salvar tantas vidas humanas.
Afortunadamente Doña Paca y Don Venancio viven tranquilos porque no suelen dejarse caer por los butacones de Primera. Sin embargo sucedió un día que la doña en pleno vuelo, buscando los servicios con cierta urgencia, traspasó la cortina fronteriza y puso un pie en Primera… ¡Horror!, cundió la alarma… ¿qué sucedió ante tan amenazante entrada? Muy simple, sucedió que una milicia de aeromozos uniformados flanquearon
su entrada con cara indignada. ¡Qué bonito fue ver como estos chicos guapos
cumplieron su papel, todos a una, como legionarios en disciplinada guardia! Sin
embargo, y eso es lo terrible… nadie pudo evitar que Doña Paca viese algo que su retina ya nunca olvidaría… Doña Paca vio como los viajeros tras la cortina… comían una gruesa carne roja cortada con cuchillo puntiagudo, cuchillo de moderno acero y sierra bien afilada, cuchillo cuya hoja brillante emitía destellos que reflejaban el sol de la tarde que por las ventanillas entraba
Por lo que más tarde Don Venancio pudo averiguar, se trata de un secreto set de cubiertos metálicos que junto con platos de nombre francés, habitan en ese lugar neutral llamado “Primera”, lugar esotérico en el que no hay plásticos, ni paranoicos ni terroristas. Se trata de un set de cuchillo, cuchara y tenedor de tres púas, púas capaces de atravesar el confit de pato, muslito de la misma dureza que el de cualquier inocente azafata.
No seamos malpensados. Nadie tiene por qué enterarse de que en ese extraño lugar de Primera se reparten cuchillos de hoja afilada. Tampoco se trata de decirles a las masas que en las tiendas que se hallan tras ese rito de los Rayos X, rito orquestado por seres que al menor pitido te palpan, entran cada día cientos de cajones precintados llenos de artículos y varillas metálicas en el armazón de las nuevas maletas a la venta... Menos mal que los trabajadores del aeropuerto ni siquiera colarían un “cortaúñas”, para subastar al mejor postor de Al Kaeda.
¿Cómo explicar semejante novela? Veamos que dice Avram Noam Chomsky al señalar las estrategias de manipulación mediática de su libro “Armas silenciosas para guerras tranquilas”: 1 La estrategia de la distracción, es decir desviar la atención del público inundándolo de continuas distracciones e insignificantes noticias. 2 El crear problemas y después ofrecer soluciones como por ejemplo, crear inseguridad ciudadana para que el público pida medidas que restrinjan la libertad de las personas. 3 El mantener al público
en la ignorancia y la mediocridad haciendo que éste sea incapaz de comprender las tecnologías que lo controlan y esclavizan. 4 El estimular la moda de ser estúpido y vulgar, bien sea idealizando a en programas de TV a personas que se muestran como mediocres y bobas. 5 El reforzar la culpabilidad de hacer creer al individuo que solo él es el culpable de su desgracia, una forma de reforzar así la insuficiencia de su inteligencia, haciendo que éste se auto invalide y se inhiba. 6 El dirigirse al público
como criaturas de poca edad, desprovistas de sentido crítico, utilizando discursos y tonos infantilizadores que sugestionan e influyen en el nivel de las respuestas.
Grandes armas de un Sistema que vela por su perpetuidad, manipulando el refuerzo de miedo, un miedo que mantiene el adormecimiento y la ignorancia. Afortunadamente, cada día hay más personas que invierten en consciencia, seres que cultivan un darse cuenta que se expande imparable, un darse cuenta nacido del ser profundo que disuelve temores difusos, al tiempo que aporta discernimiento y confianza. Honremos a quienes están despertando y se sienten interesados en la travesía de la niebla. Honremos ese
crecer integral que erradica el miedo y clama por una vida que investiga, contempla y ama.

Comencemos por crecer silenciosamente y a solas.

Tal vez, de uno en uno, la masa crítica de despiertos expandirá imparable la consciencia.

Jose María Doria . Observando.Ediciones Mandala.

1 de septiembre de 2016

¿ ME SIENTO VACIO ? ¿QUÉ HAGO?


El universo entero nos está invitando constantemente a que nos sintamos uno con él. Vivimos empañados en  escapar de ese vacío interior que sentimos desde que nos enseñaron que somos un ego y vivimos separados.Ese sentimiento engañino procede de la creencia profunda y errónea  de que en realidad estamos solos y que no pertenecemos a nada .Esa fuga sin sentido es lo que realmente nos hace sufrir .Intentamos pertenecer a todo lo que nos rodea para no perdernos y lo único que logramos es perder nuestra libertad y grandeza.
Debemos hacer un profundo trabajo y avanzar en el darnos cuenta de que todo lo que llega a nuestras vida es totalmente bueno , confiar en que así es para poder danzar en este baile que es la vida de idas  venidas...
La clave díría yo que está en desarrollar esa confianza con la que todos nacemos hasta que descubrimos erróneamente que el mundo es un lugar peligroso al que tenemos que enfrentarnos con todas las herramientas posibles que nuestro ego pueda desarrollar como defensa . Así construimos ese bunquer personal que cada uno llamamos yo.




Narada, el gran místico indio, se dirigía a ver a Dios. Tocando su veena, atravesó un bosque y se encontró con un muy anciano sabio, sentado bajo un árbol.

El anciano sabio dijo: `Por favor, hazle a Dios una pregunta de mi parte. He estado realizando todo tipo de esfuerzos durante tres vidas, ¿cuánto más es ahora necesario? ¿Cuándo tengrá lugar mi liberación?`

Narada rió y dijo: `Está bien`.

Prosiguiendo su camino halló debajo de otro árbol a un joven bailando y cantando con su ektara. Bromeando Nadara le preguntó: `¿Querrías tú también hacerle alguna pregunta a Dios?`

El joven no respondió. Continuó bailando como si no hubiera escuchado nada.

Después de unos pocos días Narada regresó. Le dijo al anciano: `Le pregunté a Dios. Dijo que tres vidas más`.

El anciano estaba furioso. Arrojó su collar y sus escrituras. Dijo, `Esto es totalmente injusto! Tres vidas más!`.

Narada caminó hacia el joven, que se hallaba nuevamente bailando y le dijo: `Aunque no lo preguntaste, yo le pregunté a Dios acerca de ti. Pero ahora temo decírtelo o no. Habiendo visto la ira del anciano comienzo a dudar`.

El joven no dijo nada; continuó bailando. Narada le dijo: `Cuando le pregunté, Dios dijo: `Dile al joven que deberá nacer tantas veces como existen hojas en el árbol debajo del cual él baila`.

Y el joven comenzó a bailar aún más extáticamente. Dijo: `¿Tan Rápido?` Hay tantos árboles en el mundo y tantas hojas... ¿sólo ésto? Cuando veas a Dios la próxima vez, agradécele`.

Y se cuenta que el joven fue liberado en ese preciso momento. Si la confianza es tan total, el tiempo no es necesario. Si no existe la confianza, entonces ni siquiera tres vidas serán suficientes. Y mi sensación es que el anciano debe aún hallarse por ahí todavía hoy. Semejante mente no puede liberarse. Semejante mente es el infierno

Si vivimos en sintonia con el universo podemos estar seguros de que nos sentiremos plenos pese a los vaivenes terrenales. Habremos aprendido a confiar y por ende  a interpretar los sucesos no con fascinación o rechazo sino desde una postura más abierta , más madura y confiada, entendiendo que todo suceso anuncia vientos de cambio que en mayor o menor medida traerá renovación y crecimiento a nuestras estancadas vidas.
Cuando no somos capaces de entender esto impera en nuestra mente un sentimiento de vacio que busca neuroticamente llenarse con lo que tenga a mano dinero, casas,  muebles,  amigos, amantes, éxitos efímeros , popularidad y un largo etc.

Se erige de esto modo un "YO" vacío y triste que busca ser alguien en el otro o en lo otro y que olvida su verdadera naturaleza .Una naturaleza que no necesita engañar ni se nada porque simplemente le basta con estar presente y vivir. 
Una vida así rellenada con semejantes alicientes esta condenada a ser solitaria y difícil de vivir sin necesidad incluso de llegar a las maximas expresiones de depresión y desolación.

Nos volvemos por tanto codiciosos y buscamos acaparar cualquier cosa aunque nos sea inservible .. acaso no recuerdas esa relación que nada te aportaba pero aún así alli seguias?

Cuando eres codicioso lo único que está pasando es que te sientes vacio y estas dispuesto a llenarlo de loq ue sea .Cuando comprendes esto ,cuando realmente lo ves no puedes seguir siendolo porque sabes que esa intentona es inútil ... sólo puedes rendierte y  unirte asi desde la humildad de un ego derrotado y vacio al universo .  Esa comunión hará que desaparezca ese vacio interior y por tanto toda codicia
 Si tu decision es seguir llenandote de loq ue sea que llegue a tu vida o tu creas que necesites has de saber que nunca lograras llenarte .. el cansancio será cada vez mayor. y alli al otro lado estará el universo esperandote a que lo reconozcas como parte de ti , o mejor como tú mismo . completo , extenso eterno y siempe presente.
Trata de entender ese vació y si por tii mismo no puedes hacerlo busca quien te guie .. si realmente quieres salir de esa trampa el universo te guiará y pondrá las personas adecuadas en tu camino.

Abandonate , rindete y reconoce esa paz y silencio que está dentro de ti .. medita del modo que quieras... no has de sentarte o seguir un método x para lograr esa comunion

cuando me siento perdida y vacia ..trato de conectarme al amor que soy con rendición y humildad  cada noche y cada mañana agradezco todo lo que me ha sucedido y lo que está por suceder...Es mi antidoto contra el vacio y el miedo .

 Y un día te darás cuenta de que estás tan lleno —rebosante—, rebosas alegría, dicha, bendición. Tienes tanto que puedes darlo al mundo sin quedarte exhausto.
 Ese día, por primera vez, no sentirás ninguna avaricia, ningún deseo de dinero, alimentos ni cosas, no querrás nada. Vivirás con naturalidad y encontrarás lo que necesites.

¿ME SIENTO VACIO ? ¿QUÉ HAGO? AGRADECE CUALQUIER EXPERIENCIA.


Soraya Founty
Psicóloga y Terapeuta Transpersonal colegiada.
smkgab@gmail.com

17 de agosto de 2016

LA HERMOSA SIRVIENTA. ILUSIONES Y ESPEJISMOS



Érase una vez un sultán, dueño de la fe y del mundo. Habiendo salido de caza, se alejó de su palacio y, en su camino, se cruzó con una joven esclava. En un instante él mismo se convirtió en esclavo. Compró a aquella sirvienta y la condujo a su palacio para decorar su dormitorio con aquella belleza. Pero, enseguida, la sirvienta cayó enferma.
¡Siempre pasa lo mismo! Se encuentra la cántara, pero no hay agua. Y cuando se encuentra agua, ¡la cántara está rota! Cuando se encuentra un asno, es imposible encontrar una silla. Cuando por fin se encuentra la silla, el asno ha sido devorado por el lobo.
El sultán reunió a todos sus médicos y les dijo:

"Estoy triste, sólo ella podrá poner remedio a mi pena. Aquel de vosotros
que logre curar al alma de mi alma, podrá participar de mis tesoros."

Los médicos le respondieron:

"Te prometemos hacer lo necesario. Cada uno de nosotros es como el
mesías de este mundo. Conocemos el bálsamo que conviene a las heridas del
corazón."

Al decir esto, los médicos habían menospreciado la voluntad divina. Pues olvidar decir "¡In sha Allah!" hace al hombre impotente. Los médicos ensayaron
numerosas terapias, pero ninguna fue eficaz. La hermosa sirvienta se desmejoraba cada día un poco más y las lágrimas del sultán se transformaban en arroyo.
Todos los remedios ensayados daban el resultado inverso del efecto previsto. El sultán, al comprobar la impotencia de sus médicos, se trasladó a la mezquita. Se prosternó ante el Mihrab e inundó el suelo con sus lágrimas. Dio gracias a Dios y le dijo:

"Tú has atendido siempre a mis necesidades y yo he cometido el error de dirigirme a alguien distinto a ti. ¡Perdóname!"
Esta sincera plegaria hizo desbordarse el océano de los favores divinos, y el sultán, con los ojos llenos de lágrimas, cayó en un profundo sueño. En su sueño, vio a un anciano que le decía:
"¡Oh, sultán! ¡Tus ruegos han sido escuchados! Mañana recibirás la visita de un extranjero. Es un hombre justo y digno de confianza. Es también un buen médico. Hay sabiduría en sus remedios y su sabiduría procede del poder de Dios."

Al despertar, el sultán se sintió colmado de alegría y se instaló en su ventana para esperar el momento en el que se realizaría su sueño. Pronto vio llegar a un hombre deslumbrante como el sol en la sombra.
Era, desde luego, el rostro con el que había soñado. Acogió al extranjero como a un visir y dos océanos de amor se reunieron. El anfitrión y su huésped se hicieron amigos y el sultán dijo:

"Mi verdadera amada eras tú y no está sirvienta. En este bajo mundo, hay
que acometer una empresa para que se realice otra. ¡Soy tu servidor!"
Se abrazaron y el sultán añadió:

"¡La belleza de tu rostro es una respuesta a cualquier pregunta!"
Mientras le contaba su historia, acompañó al sabio anciano junto a la sirvienta enferma. El anciano observó su tez, le tomó el pulso y descubrió todos los síntomas de la enfermedad. Después, dijo:

"Los médicos que te han cuidado no han hecho sino agravar tu estado, pues
no han estudiado tu corazón."

No tardó en descubrir la causa de la enfermedad, pero no dijo una palabra de ella. Los males del corazón son tan evidentes como los de la vesícula. Cuando la leña arde, se percibe. Y nuestro médico comprendió rápidamente que no era el cuerpo de la sirvienta el afectado, sino su corazón.
Pero, cualquiera que sea el medio por el cual se intenta describir el estado de un enamorado, se encuentra uno tan desprovisto de palabras como si fuera mudo. ¡Sí! Nuestra lengua es muy hábil en hacer comentarios, pero el amor sin comentarios es aún más hermoso. En su ambición por describir el amor la razón se encuentra como un asno tendido cuan largo es sobre el lodo. Pues el testigo del sol es el mismo sol.
El sabio anciano pidió al sultán que hiciera salir a todos los ocupantes del palacio, extraños o amigos.
"Quiero, dijo, que nadie pueda escuchar a las puertas, pues tengo unas
preguntas que hacer a la enferma."
La sirvienta y el anciano se quedaron, pues, solos en el palacio del sultán.
El anciano empezó entonces a interrogarla con mucha dulzura:

"¿De dónde vienes? Tú no debes ignorar que cada región tiene métodos
curativos propios. ¿Te quedan parientes en tu país? ¿Vecinos? ¿Gente a la que amas?"

Y, mientras le hacía preguntas sobre su pasado, seguía tomándole el pulso.
Si alguien se ha clavado una espina en el pie lo apoya en su rodilla e intenta sacársela por todos los medios. Si una espina en el pie causa tanto sufrimiento, ¡qué decir de una espina en el corazón! Si llega a clavarse una espina bajo la cola de un asno, éste se pone a rebuznar creyendo que sus voces van a quitarle la espina, cuando lo que hace falta es un hombre inteligente que lo alivie.
Así nuestro competente médico prestaba gran atención al pulso de la enferma en cada una de las preguntas que le hacía. Le preguntó cuáles eran las ciudades en las que había estado al dejar su país, cuáles eran las personas con quienes vivía y comía. El pulso permaneció invariable hasta el momento en que mencionó la ciudad de Samarcanda. Comprobó una repentina aceleración. Las mejillas de la enferma, que hasta entonces eran muy pálidas, empezaron a ruborizarse. La sirvienta le reveló entonces que la causa de sus tormentos era un joyero de Samarcanda que vivía en su barrio cuando ella había estado en aquella ciudad.

El médico le dijo entonces:

"No te inquietes más, he comprendido la razón de tu enfermedad y tengo lo
que necesitas para curarte. ¡Que tu corazón enfermo recobre la alegría! Pero no reveles a nadie tu secreto, ni siquiera al sultán."
Después fue a reunirse con el sultán, le expuso la situación y le dijo:

"Es preciso que hagamos venir a esa persona, que la invites personalmente.
No hay duda de que estará encantado con tal invitación, sobre todo si le envías
como regalo unos vestidos adornados con oro y plata."
El sultán se apresuró a enviar a algunos de sus servidores como mensajeros ante el joyero de Samarcanda. Cuando llegaron a su destino, fueron a ver al joyero y le dijeron:

"¡Oh, hombre de talento! ¡Tu nombre es célebre en todas partes! Y nuestro sultán desea confiarte el puesto de joyero de su palacio. Te envía unos vestidos, oro y plata. Si vienes, serás su protegido."

A la vista de los presentes que se le hacían, el joyero, sin sombra de duda, tomó el camino del palacio con el corazón henchido de gozo. Dejó su país, abandonando a sus hijos, y a su familia, soñando con riquezas. Pero el ángel de la muerte le decía al oído:

"¡Vaya! ¿Crees acaso poder llevarte al más allá aquello con lo que sueñas?"

A su llegada, el joyero fue presentado al sultán. Este lo honró mucho y le confió la custodia de todos sus tesoros. El anciano médico pidió entonces al sultán que uniera al joyero con la hermosa sirvienta para que el fuego de su nostalgia se apagase por el agua de la unión.
Durante seis meses, el joyero y la hermosa sirvienta vivieron en el placer y en el gozo. La enferma sanaba y se volvía cada vez más hermosa.
Un día, el médico preparó una cocción para que el joyero enfermase. Y, bajo el efecto de su enfermedad, este último perdió toda su belleza. Sus mejillas palidecieron y el corazón de la hermosa sirvienta se enfrió en su relación con él.
Su amor por él disminuyó así hasta desaparecer completamente.
Cuando el amor depende de los colores o de los perfumes, no es amor es una vergüenza. Sus más hermosas plumas, para el pavo real, son enemigas. El zorro que va desprevenido pierde la vida a causa de su cola. El elefante pierde la suya por un poco de marfil.
El joyero decía:
"Un cazador ha hecho correr mi sangre, como si yo fuese una gacela y él quisiera apoderarse de mi almizcle. Que el que ha hecho eso no crea que no me vengaré."
Rindió el alma y la sirvienta quedó libre de los tormentos del amor. Pero el amor a lo efímero no es amor.
 Rumi.

EL RATÓN Y LA RANA . IDENTIFICARSE CON LO QUE NO SOMOS.



Un ratón que se paseaba a lo largo de un arroyo se hizo amigo de una rana.
Se reunían ambos, todos los días, a una hora fija, en el lugar de su primer encuentro con el fin de contarse historias y divertirse.
Un día, el ratón dijo a la rana:
"¡Oh, tú, el más noble de los animales! Desde hace mucho tiempo, deseo confiarte un secreto. Vienes del agua y a ella vuelves. Y yo, cuando te llamo desde la orilla del arroyo, no obtengo respuesta porque tú no me oyes. Mi corazón no se satisface con nuestros encuentros diarios. Me siento extraviado cuando no veo tu rostro. Para mí, eres la luz del día y la paz de la noche. Mi corazón desea estar contigo en todo instante. Pero tú ignoras todo de mi estado.
¡Oh, hermana mía! Yo vengo de la tierra y tú vienes del agua. Me es imposible
sumergirme en el agua. Es preciso que encontremos un medio para que te
lleguen mis llamadas."

Y propuso esta solución:

"Vamos a tomar un hilo muy largo y cada uno de nosotros atará una de sus
patas a uno de sus extremos. Así, cuando quiera verte, me bastará con tirar del
hilo."

Esta solución no gustó mucho a la rana y se negó.
Si la rana del alma está atada al ratón del cuerpo, es importunada sin cesar por este último, que tira del hilo.
El ratón insistió tanto que la rana acabó por ceder. Se ataron, pues, por medio de un largo hilo y, cada vez que el ratón tiraba de él, la rana subía del fondo del agua para conversar con su amigo. Ahora bien, un día, un enorme cuervo atrapó al ratón y alzó el vuelo. Arrastró al ratón y a la rana tras él, el ratón en su pico y la rana al extremo del hilo. La gente que vio este espectáculo dijo:

"¡Qué cosa tan asombrosa! Una rana, criatura acuática, cazada por un
cuervo!"
La rana, por su parte, se decía:

"¡Quien se hace amigo de una criatura que no es de su clase merece
ciertamente el castigo que yo sufro!

 Cuán acertado este cuento de Rumi ... vivimos identificados con las formas creyéndonos ratón...cuando en realidad quien ha venido a pasearse por esta vida es nuestra alma ( la rana). Ella es feliz contemplando la vida tal y como es ,,, no tiene necesidades mundanas y no necesita de otros para ser y vivirse en la experiencia humana.
Y este muchos de nosotros ni sabemos que vivimos encerrados en la cárcel de nuestra mente a merced de los vaivenes de los caprichos y miedos de esta. 

Aquello que anhelamos jamás podrá venir de la mente .. esa confianza que necesitamos está más allá de ella .
Hipotecamos nuestra alma a nuestro pensamiento atraves de un filo hilo invisible , nos vendemos por necesidades que nii siquiera son reales y acabamos sufriendo como consecuencia de ello.

Liberar ese alma es nuestra gran misión... detectar como ha sido atada para ir desanudando es un regalo para valientes.

Ahora sería conveniente que te plantearas estas cuestiones y si lo deseas me las remitas:

smkgab@gmail.com


Antes *
1)  ¿Que te dice el título de ésta fábula?
2) ¿ Crees que son amigos el ratón y la rana?

Durante*
1) ¿ Porqué crees que la rana ató su pata con la del ratón?
2) ¿Qué crees que pasará con el ratón? y con la rana?

Después   *
1) ¿Te gustó la fábula? ¿Porqué?
2) ¿Qué te parece lo que dice la moraleja? ¿Estás de acuerdo?

U abrazo hondo 

Soraya Founty

13 de julio de 2016

Usted tiene que dar antes toda el agua. Cuento La botella



Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada, sin ventanas y sin techo. El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y del sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía. Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer que decía:

“Usted necesita, primero, preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor, tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar”.

El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua. ¡Llena de agua! De pronto se vio envuelto en un dilema: si bebía aquella agua, el podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez tendría agua fresca, bien fría del fondo del pozo y podría beber toda el agua que quisiera, o tal vez no. Tal vez la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada.

¿Qué debía hacer?¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese el agua fresca o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda el agua, con la esperanza de que aquellas instrucciones, poco fiables, escritas no sabía cuanto tiempo atrás, fueran ciertas?

Después de dudar durante un largo tiempo, decidió confiar y hacer lo que indicaba el mensaje. Derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear. La bomba comenzó a rechinar, pero ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos. El hombre se esforzó más y más y, de repente, surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia: agua fresca y cristalina.

El hombre llenó la botella y bebió ansiosamente. La llenó otra vez y tomó aún más de su refrescante contenido. Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase:

“Créame que funciona, usted tiene que dar antes toda el agua, para poder obtenerla nuevamente”

12 de abril de 2016

Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas.



ABUNDANCIA

Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas. Anatole France.


La mente humana suele tender a anticipar desgracias. Y sucede que cuando sufrimos antes de lo necesario, sufrimos más de lo necesario. Las estadísticas afirman que el noventa por ciento de nuestros sufrimientos los causan cosas anticipatorias que no han sucedido ni van a suceder. Si uno observa su mente, comprobará que funciona de manera fugaz e inquieta. Se mueve yendo y viniendo entre el pasado y el futuro y discurre rápida entre los polos de la antelación y la memoria. Pero tal función no tiene por qué conllevar la anticipación sufridora que, a menudo, tortura a muchas personas.


La mente cuida de nuestro cuerpo, revisando velozmente registros pasados, a la vez que los proyecta en sucesos por venir. Una función que, aunque nos protege de peligros y previene riesgos, puede generar pensamientos infundados acerca de desgracias venideras. No tenemos más que el presente. El estado de pre-ocupación es estéril, ya que lo apropiado es ocuparse, no pre-ocuparse que es lo mismo que ocuparse antes de tiempo. Recordemos que somos más felices y eficaces creando soluciones que dando vueltas en torno a los problemas. Entretanto, ¿qué mejor que abrir el corazón a la esperanza?.


Una mente que procesa el problema, que se acerca una y otra vez a éste y no crea soluciones, es una mente incompetente e incompleta. Una mente sana observa el problema y, rápidamente, lo suelta para reorientarse de inmediato hacia el vislumbre de las soluciones que correspondan. El miedo y la tensión, tan sólo cumplen su verdadera misión cuando movilizan la inteligencia hacia la acción que convenga. Conviene no engancharse al problema y dedicar un corto espacio de tiempo a dar vueltas al mismo, ya que una vez “visto” éste, donde realmente tenemos que poner nuestra visión, es en las soluciones certeras. No miremos tanto al veneno como al antídoto. Y, si al principio éste no se ve, tal ausencia no quiere decir nada. Por el mero hecho de “mirar” dicho espacio, los remedios y soluciones aparecerán progresivamente en la consciencia. Aquello en lo que uno enfoca su atención tiende a crecer, se trate de solución o de problema.


Cuando se quiere ayudar a una persona cuya mente se siente amenazada por problemas venideros, lo mejor que puede hacerse es ayudar a dicha mente a que se torne clara y esperanzada. De esta forma, estará más capacitada para enfrentar las pruebas que se avecinen con ecuanimidad y eficacia.


Entonces, ¿qué mejor apuesta que fomentar la esperanza? Sin duda, la esperanza es la mejor opción de nuestra mente y es el gran rasgo de la inteligencia del alma. La esperanza es complicidad y comunión con una sintonía más amplia. La esperanza es sintonía con ese Poder tan grande que mueve los átomos y las galaxias. Vivir en la esperanza es sentir que, llegado el momento de las encrucijadas, uno sabrá hallar las claves y decidirá lo que entonces haga más falta. La esperanza es saber que el tiempo va a favor y que, cada día, nuestra mente es más competente y sabia. Y de la misma forma que el Universo se expande a velocidades infinitas, nosotros también nos abrimos a lo que, en realidad, somos: Observadores del gran regalo de la consciencia.


Recordemos que al final, todo se arregla, y que, en realidad, nunca pasa nada. Además, si uno reflexiona, termina por reconocer que el dolor y las pérdidas pasadas abrieron nuevas avenidas internas por las que se expandió la consciencia. El dolor que tuvimos que soportar, acompañado de pérdidas, vació nuestro ego y “pinchó” ilusiones que nos esclavizaban. Más tarde, cuando las burbujas se desvanecen, sentimos mayor ligereza y vibramos en la sintonía del alma.


Texto perteneciente al libro del autor: "Inteligencia del alma"


Jose Maria Doria

QUE OCURRE CON NOSOTROS CUANDO OLVIDAMOS QUIENES SOMOS E IMITAMOS



A pesar de mi profesión , muy lejos de lo que algunos piensan .sigo siendo humana , tengo hijos , una vida diaria y contratiempos que tengo que enfrentar .
Gracias a mi profundo trabajo espiritual y personal es cierto que  he llegado a ser capaz de no identificarme con lo que me sucede  pero eso no evita que mi ego por momentos se identifique con aquellas situaciones o ideas que conforman mi programación personal y colectiva .
Hasta el momento he sido capaz de no dejarme arrastrar demasiado tiempo por  los acontecimientos que me van  ocurriendo , he sido capaz de encontrar la salida del dolor a traves del propio dolor , dejándome sentir todo aquello que fuera necesario tras lo cual he puesto en marcha mecanismos de auto-observación que he aprendido y puesto en práctica estos años especialmente la meditación y el trabajo con mi niña interior .
Estos días atravieso una experiencia muy dolorosa que para cualquier otro ser sería difícil de sobrellevar pero tras el choque inicial me siento serena , más humana y con el corazón más abierto .Todo gracias a ese acompañamiento de mi misma através de la confusión y la presencia de dolor interno .
Durante esta experiencia el tema de la imitación ha estado muy presente .. esa lucha que todos tenemos entre seguir al grupo y creer lo que otros , supuestamente expertos opinan o mantenernos pese a las dudas fiel a esa intuición interna que nos dice que no va por ahí la realidad pese a todos los indicios .Despojándome de la necesidad de tener razón y recordando la esencia de todo lo que es he podido dejar de identificarme con esa lucha interna y de todo el dolor que la resistencia a lo vivido me producía .Puedo decir en este momento que escribo este artículo que me siento serena sin necesidad de plantearme lo sucedido y con energía para afrontar las consecuencias de lo que otros han puesto en marcha aunque a una parte de mi ego le irrite. En realidad es tan importante tener razón? Dejemos que los demás se alimente de esta necesidad ... Yo prefiero cubrir de amor y conciencia a aquellos mas indefensos que son victimas de esa injusticia... ( es más en realidad hay tal cosa llamada injusticia : NO ..me atrevo a afirmar esto porque gracias a esta experiencia el amor y la deseo de dedicación así como mi capacidad de ser consciente se han incrementando influyendo positivamente no solo en mi sino en los que me rodean y podrían ser objeto de las consecuencias de decisiones arbitrarias sujetas al orden social .El amor me inunda de gracia y deseo de vivir el ahora y de darme al otro que sufre . Acepto ser yo misma y comunicar aquello que siento con amor y decisión . Simplemente permitamos que todo sea como tiene que ser y dejemos que el amor nos mueva.

Dejemos de legitimar ideas porque ellas serán nuestra sepultura....

Fíjate si estás imitando a otros. Con la imitación, la semilla de la autenticidad dentro de ti permanece muerta. Con la espada del darte cuenta cercena esta imitación de raíz, por más doloroso que resulte. El sufrimiento tiene que ir muy profundo, pero mediante la sacudida emergerá tu ser, tu propia autenticidad.

El dedo de Gutei señalando al uno 

El Maestro Zen Gutei tenía la costumbre de levantar su dedo siempre que explicaba una pregunta sobre Zen. Un discípulo muy joven comenzó a imitarlo y siempre que alguien preguntaba al discípulo sobre qué había estado hablando el Maestro, el joven levantaba su dedo.

Esto llegó a oídos de Gutei y cuando un día vio al joven haciéndolo, lo tomó, sacó un cuchillo, le cortó el dedo y lo tiró. Mientras el joven, corriendo y gritando se alejaba, Gutei gritó: `¡Detente!`.

El joven se detuvo, giró y miró a su Maestro a través de sus lágrimas. Gutei estaba levantando su propio dedo. El joven, por costumbre, comenzó a levantar su dedo también... y cuando se dio cuenta de que no estaba allí, se inclinó. En ese instante se iluminó.

Los Maestros nunca hacen nada innecesariamente, ni siquiera levantar un dedo... Gutei no siempre levantaba un dedo, sólo cuando explicaba una pregunta sobre Zen. ¿Por qué?...

Todos tus problemas aparecen cuando estás fragmentado, porque eres una desunidad, un caos, no una armonía. ¿Y qué es la meditación? Nada más que alcanzar la unidad. Las explicaciones de Gutei eran secundarias; el simple dedo levantado era lo elemental. Estaba diciendo: `Sean uno. Y todos sus problemas serán resueltos`.

El joven comenzó a imitarlo. Pues bien, la imitación no puede llevarte a ninguna parte. La imitación significa que el ideal viene desde afuera, no es algo que está ocurriendo dentro de ti. Tienes una semilla dentro de ti, si imitas a los otros, esa semilla permanecerá muerta.

La imitación debe cortarse severamente. El dedo es sólo simbólico. El joven debe ser sacudido con mucha severidad, y el sufrimiento debe ir hasta la misma raíz de su ser.

Un momento muy intenso de darte cuenta, un gran tormento... Gutei gritó: `¡Detente!`. En el momento de detenerse, ya no había más dolor... Simplemente por costumbre, cuando el Maestro levanta su dedo, el joven levanta el suyo, que ya no está allí. Y por primera vez se da cuenta de que él no es el cuerpo, él es el darse cuenta, el ser consciente. Es un alma, y el cuerpo es sólo la casa.

Eres la luz de adentro; no la lámpara, sino la llama.

Soraya Founty
Psicoterapeuta Transpersonal

29 de marzo de 2016

COMPASION: El método de Atisha:



Cuando inspires —escucha con cuidado porque es uno de los mejores métodos—, cuando inspires, piensa que estás inspirando todas las miserias de todos los habitantes del mundo. Toda la oscuridad, toda la negatividad, todo el infierno que existe por doquier, los estás inspirando.

Y deja que sean absorbidos en tu corazón.


Puede que hayas oído hablar de los llamados pensadores positivos de Occidente.
Ellos dicen justo lo contrario; en realidad, no saben lo que dicen.
Dicen: «Cuando espires, arroja de ti todas tus miserias y negatividades; y cuando inspires, inspira alegría, positividad, felicidad, regocijo».

El método de Atisha es exactamente lo opuesto: cuando inspires, inspira todo el sufrimiento y las desgracias de todos los seres del mundo: pasados, presentes y futuros.

Y cuando espires, espira toda la alegría que tengas, toda la dicha que tengas, todas las bendiciones que tengas.


Espira, derrámate en la existencia. Éste es el método de la compasión: bebe todo el sufrimiento y derrama las bendiciones.
Y si lo haces te quedarás sorprendido.

En el momento en que tomas todos los sufrimientos del mundo dentro de ti, dejan de ser sufrimientos.
El corazón transforma la energía inmediatamente.
El corazón es una fuerza transformadora: bebe la miseria, y transfórmala en dicha... después derrámala.
Una vez que has aprendido que tu corazón puede hacer esta magia, este milagro, querrás repetirlo una y otra vez.

Pruébalo. Es uno de los métodos más prácticos, es simple y produce resultados inmediatos.
Hazlo hoy mismo y mira qué pasa.
Ésta es una de las prácticas de Buda y sus discípulos.



Atisha es uno de sus discípulos, de la misma tradición, de la misma línea.


Buda repite una y otra vez a sus discípulos: «Ihi passiko; ¡venid y ved!». Son gente muy científica.
El budismo es la religión más científica de la tierra; de ahí que vaya ganando terreno en el mundo.

A medida que el mundo vaya haciéndose más inteligente, Buda se hará cada vez más importante.
Tiene que ser así. Conforme aumente el número de gente dedicada a la ciencia, Buda tendrá un mayor atractivo.
Él convencerá a las mentes científicas, porque dice: «Todo lo que digo puede ser practicado».
No os dice: «Creedlo», lo que os digo es: «Experimentad con ello, experimentadlo, y sólo entonces, si lo sentís en vosotros mismos, confiad en ello.
Y si no es así, no hace falta creer».

Prueba este precioso método de compasión: toma en ti toda la miseria y derrama sobre el mundo la alegría.


OSHO

El árbol inútil

El árbol inútil



Lao Tsé se hallaba viajando con sus discípulos, cuando llegaron a un bosque donde cientos de leñadores estaban cortando árboles. El bosque entero había sido casi totalmente cortado, salvo por un gran árbol, con miles de ramas. Era tan grande que diez mil personas podían sentarse bajo su sombra.
Lao Tsé pidió a sus discípulos que fueran y preguntaran porqué este árbol no había sido cortado. Fueron y preguntaron a los leñadores, y ellos dijeron:
—Este árbol no sirve para nada. No se puede sacar nada de él porque cada una de las ramas está llena de nudos, nada es recto. No se puede usar para combustible porque el humo es peligroso para la vista. Este árbol no sirve para nada, por eso no lo hemos cortado.
Los discípulos volvieron y le contaron a Lao Tsé. El rió y dijo:
—Sean como este árbol. Si son útiles, serán cortados y se convertirán en muebles para la casa de alguien. Si son hermosos, serán vendidos en el mercado, se convertirán en una mercancía. Sean como este árbol, no sirvan para nada… y entonces crecerán y llegarán a ser grandes y vastos, y miles de personas hallarán sombra debajo de ustedes.

28 de febrero de 2016

Ejercicio para reconectar con el merecimiento a ser feliz


Si mis padres no fueron felices y a mi me cuesta serlo.

Visualiza a tus padres delante de ti y dile, primero a tu madre mirándola a los ojos:

-“querido mamá, de niñ@ te prometí no ser más feliz que tú. Ahora te libero y me libero de mi promesa. Elijo ser prosper@ y abundante para tu alegría. Por favor bendíceme mientras sigo mis sueños”
-"Tu por ti y yo por mi"

Luego miras a los ojos a tu padre y dile:

-“querido papá, de niñ@ te prometí no ser más feliz que tú. Ahora te libero y me libero de mi promesa. Elijo ser prosper@ y abundante para tu alegría. Por favor bendíceme mientras sigo mis sueños”
-"Tu por ti y yo por mi"




Luego te giras, te das vuelta mirando hacia adelante, hacia la Vida, y das un paso hacia adelante, haciendo tu propio camino. Visualizas a lo lejos al Espíritu de Vida y dices a Dios: 
-Por Favor, Padre, borra las memorias de dolor, de abandono, de rechazo, de mi propia vida y la de mi familia.... gracias, por favor, si..."

Con las manos abiertas te abres a recibir las bendiciones que la Vida tiene para ti:






"Lo que los ancestros necesitan es que alguien les vea, con amor y respeto y compense sus fracasos en vez de imitarlos"
Brigitte Champetier
Y sigo entregándome a la vida como es...

EJERCICIO PARA CURAR EL CORAZÓN



Este ejercicio del psicoanalista canadiense Guy Corneau, autor del libro 

“La sanación del corazón”, permite una reconciliación muy profunda 

con el otro y con uno mismo: 

Hacia una reconciliación muy profunda con el otro y con uno mismo 


RECUERDA LA RELACIÓN sobre la que quieres reflexionar, puede 

ser una relación actual o pasada, padres, hermanos, amigo, pareja etc. 

Primero recuerda lo que te atrajo de esta persona, y como fue la

historia global de esta relación. 


SUS ASPECTOS BENÉFICOS. Ábrete a los beneficios que recibiste de

esta relación, piensa en las necesidades que pudiste satisfacer. 

Sin crítica, sin juicio. 


SUS SOMBRAS. Ábrete ahora a los aspectos negativos, insatisfactorios

frustrantes de esta relación. No busques coherencia, ni valoración

de tus recuerdos, sólo lo que viviste. 


¿CUÁLES SON TUS REACCIONES A ESTAS INSATISFACCIONES?

¿Qué sentimientos provocaron en ti? 


¿QUÉ NECESIDADES INSATISFECHAS pueden representar estos

sentimientos? Tomate el tiempo de analizar los sentimientos

provocados por las insatisfacciones de la relación. 


¿CUÁL PUEDE SER LA HISTORIA DE ESAS NECESIDADES INSATISFECHAS? 

¿Desde cuándo las llevas en tu vida? 


SIENTE TU CUERPO HASTA QUE TE COMUNIQUEN ALGO: deja que 

estas necesidades frustradas tomen forma dentro de ti. ¿A qué 

se parecerían si tuvieran consistencia, forma? Contacta con esa

forma y pídele que te diga algo. Si no te sale nada de modo espontáneo,

imagina la forma que podrían tomar si se presentaran en uno de tus sueños. 


TUS QUEJAS AL OTRO. Ahora considera tus quejas, lo que te duele de lo que hace o no hace esta persona con respecto a la satisfacción de estas necesidades tuyas. ¿Cuál es la actitud de la otra persona que más te ha hecho sufrir: su frialdad, incomprensión, intolerancia, etc.? 

¿NO SERÁ ESA TU ACTITUD INTERNA FRENTE A TUS PROPIAS NECESIDADES? No será que en el fondo de ti mismo te haces a ti mismo lo que te duele que te hagan otro/s? 

ACOGE A TU HERIDA, permite que salga de su escondite, descubre su belleza, y déjate llevar por la emoción ante su belleza.

¿ACEPTAS QUE TIENES UNA PARTE DE RESPONSABILIDAD con respecto a esta parte de ti mismo? ¿Qué cosas concretas puedes hacer para satisfacer tus necesidades? ¿Quieres pedir algo concreto a alguien? ¿Qué te gustaría afirmar, expresar, cambiar o crear para atenderte como lo necesitas, para sanar tu herida? 


APAGA ESA ESCENA Y ENTRA EN UN ESPACIO DE AMOR Y COMPASIÓN HACIA TÍ MISMO. Acepta tu vida y tus dificultades, mira la luz y la belleza que están detrás, siente la luz que se expande dentro de ti. 


Siente como ésta luz brillante te llena, te inunda, inunda todo tu cuerpo, toda tu vida, inunda tus necesidades, dando un nuevo relieve a todos los momentos de tu vida, y siente la confianza que tienes, la confianza en la vida, en ti, la seguridad de que cada día eres más tú. 



"Con vuestra perseverancia  salvaréis vuestras almas» 

Lc 21,19